
El cirujano acaba de llegar ahora a un acuerdo con las tarjetas de Johnson's
"Esto no puede estar reservado sólo para los ricos", afirma.
Historia
Fuente: LUN, Jueves 27 de octubre de 2005














E l controlador de Cencosud, Horst Paulmann, aseguró ayer en el Día de la Competencia -evento realizado por El empresario dijo que al ex presidente de la Sofofa, Felipe Lamarca, se le arrancó el dicho y que no creo que sea una realidad chilena, agregó. También dijo que es el consumidor el que decide dónde comprar y que este ya se decidió por los supermercados y autoservicios. En el mundo estos atienden a 85% de la población, en Chile estamos en 66%. Los supermercados y autoservicios van a seguir creciendo, dijo.
Además, señaló que no se podía hablar de concentración porque el mercado evoluciona y es el consumidor el que manda; él sabrá lo que tenemos que hacer y es hacía allá donde apuntanÓ.
Paulmann aseguró que los empresarios deben salir, que vean lo que hay en el mundo y que ojalá los supermercados chilenos lleguen a mercados como Estados Unidos. Podríamos fusionar Falabella, D&S y Cencosud hacia una gran empresa y salir a conquistar el mundo, aseguró.
Sobre la posibilidad de que Cencosud se abra a nuevos mercados latinoamericanos Paulmann no quiso referirse, como tampoco a la propuesta de la normativa del Banco Central y la Sbif sobre la regulación de las tarjetas de crédito comerciales.
© Diario ESTRATEGIA. Prohibida su reproducción 26 de octubre de 2005

El empresario Horst Paul-mann ironizó y refutó ayer las críticas que hizo al modelo económico y a la concentración de las empresas en Chile el ex presidente de empresas Copec, Felipe Lamarca. Fiel a su estilo, lo hizo con humor, en el marco de una exposición que hizo como invitado en la celebración del Día de la Competencia.
"Invito al señor Felipe Lamarca a trabajar en Jumbo o Santa Isabel. Se va a curar de espanto viendo lo que es la competencia en el comercio", dijo Paulmann en el encuentro, quien tras su exposición agregó que estaba muy en desacuerdo con sus dichos. "Creo que a Felipe Lamarca se le arrancó el dicho, creo que no es la realidad chilena (...) no podemos hablar de concentración", sentenció el empresario y presidente del grupo Cencosud.
En los últimos días tanto Lamarca como los candidatos presidenciales han instalado en el debate público el tema de las concentraciones en el mercado, lo que ayer abordaron en el encuentro los directos responsables de velar por la competencia: el fiscal nacional económico, Pedro Mattar, y el presidente del Tribunal de la Competencia, Eduardo Jara.
"Tenemos una institucionalidad que funciona mucho mejor que en muchas partes del mundo", defendió Mattar, quien planteó que dan respuestas en tiempos muy prudentes, que se han hecho demandas importantes contra empresas y que las concentraciones no son malas en sí mismas sino que cuando se cometen abusos, se cartelizan y cometen ilícitos.
"Creo que eso (las críticas) es injusto: hay una institucionalidad que funciona. Hay un fiscal y un tribunal", dijo a su turno Eduardo Jara sobre estas críticas.
Ambas autoridades reconocieron que hay herramientas que podrían mejorar las instituciones de la libre competencia, como la figura de la delación compensada para los casos de carteles, en los que se beneficia con exención o menor pena al primer actor que se autodenuncia.
Francisco Rosende, decano de la Facultad de Economía de la Universidad Católica, discrepó de quienes cuestionan al modelo, diciendo que éste ha funcionado bien, que ayudó a que el país reflotara tras un modelo de desarrollo que había fracasado.
El ministro del Interior, Francisco Vidal, también abordó las críticas al modelo de concentración de la riqueza: "Cómo no va ser espectacular que a propósito del Padre Hurtado, los nietos y los bisnietos de los que combatieron al Padre Hurtado hoy día estén plenamente de acuerdo. Ahora ya no es cura rojo, no es cura comunista (...) cómo no va a ser bueno para el país. Ese es otro milagro".
Hernán Somerville, presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) también defendió que haya grandes empresas. "Hay que distinguir dos tipos de concentración: aquella con barreras de entrada y otra que es producto de la eficiciencia. Por eso seamos más rigurosos en el análisis", sentenció
Abordó también el debate que originaron sus dichos respecto de que los empresarios amaban al Presidente Lagos. "Soy optimista, pero esto no significa que sea complaciente. Voy a seguir celebrando lo que haya que celebrar y también voy a seguir criticando lo que haya que criticar. Pero con un lenguaje prudente, moderado, con tolerancia democrática", concluyó.
La Tercera 26 de octubre de 2006




Firma apadrina una escuela por cada tienda que abre en Chile, Perú y Argentina. Esto también se repetirá en Colombia La multitienda destina desde fines de la década del 60 cerca de $ 300 millones al año en contribuir con la infraestructura de instituciones de educación."Uno de ellos tendrá que reemplazarme", dijo ayer Reinaldo Solari, presidente de Falabella, en alusión al puesto que ocuparán en el futuro sus hijos. Pero no sólo se refería a la conducción de los negocios, sino que en particular a la gestión que hace casi 40 años Falabella realiza de ayuda social y que a la fecha implica el apadrinamiento de 31 es-cuelas en Chile y otras instituciones de educación en Perú y Argentina. Y el plan de la compañía es seguir con el sistema en Colombia, cuando concreten el arribo a ese país.
El trabajo que Falabella está realizando desde 1969 consiste en que por cada tienda que la compañía abre en alguna comuna, apadrina un colegio municipalizado de la zona, al que de por vida ayuda a financiar en todos los implementos e infraestructura que este requiere: laboratorios de computación, impresoras, bibliotecas, mobiliario de todo tipo (en baños, salas de clases), techumbres y multicanchas, entre otros.
El mismo Reinaldo Solari participó ayer del apadrinamiento de la Escuela República de Alemania en Santiago Centro, previo a la inauguración de la nueva tienda de Puente, que se hará la próxima semana. Tras el evento, explicó que fue su hermano Alberto Solari -el padre de las hermanas Teresa, María Luisa y Liliana- quien inició el proyecto con una escuela en Estación Central (hoy denominada Arnaldo Falabella), convencido de la importancia de que la educación era la única forma de terminar con la desigualdad y%
