2016/03/16

Cinco claves para entender la guerra en Siria

La cruenta guerra ha destruido barrios enteros y más de 11 millones de personas están desplazadas.
Siria
Durante los últimos cinco años, más de 250 mil sirios han perdido la vida en el conflicto entre el presidente Bashar al Asad y las fuerzas opositoras. La cruenta guerra ha destruido barrios enteros y más de 11 millones de personas están desplazadas.
La oposición se ha fragmentado hasta incluir facciones islamistas con vínculos con al Qaeda, cuyas brutales tácticas han causado preocupación y originado violencia entre los propios rebeldes.
En este tiempo, el conflicto ha tomado una dimensión internacional con los bombardeos, por un lado, de Rusia y, por otro, de la coalición que lidera Estados Unidos en contra del autodenominado Estado Islámico, organización radical que ha aprovechado la guerra para hacerse con el control de grandes porciones del territorio sirio.
Mientras tanto, en Ginebra, el gobierno de Al Asad y las fuerzas de oposición sostienen un diálogo indirecto facilitado por la ONU con miras a lograr un acuerdo que permita aplicar una solución política al conflicto.
Estas son algunas claves para entender el conflicto:
1. Plano religioso interno
Lo que en un primer momento se presentó como un levantamiento en favor de las libertades y del pluralismo político, se convirtió pronto en una guerra civil de tintes religiosos; la mayoría musulmana suní, que se consideraba oprimida por el régimen de Damasco, se levantó contra la minoría chií (alauí), a la que pertenece la familia de los Assad. No se criticaba la intolerancia religiosa del presidente Bachar al Assad, sino la discriminación política.
2. Plano geoestratégico regional
Siria se ha convertido en el tablero donde miden sus fuerzas los dos grandes regímenes fundamentalistas de Oriente Próximo: Arabia Saudí, potencia del mundo musulmán suní, e Irán, potencia emergente del mundo musulmán chií. Riad respalda a todas las corrientes rebeldes, aunque en los últimos años ha retirado su apoyo a los más fanáticos, e Irán al régimen de Damasco.
3. Plano mundial
Rusia interviene directamente en favor del régimen de Al Assad por razones políticas, económicas y geoestratégicas. Putin esgrime también el argumento religioso como pretexto: tradicionalmente Rusia ha sido guardián de los cristianos ortodoxos árabes, hoy perseguidos, expulsados o asesinados por los yihadistas. Estados Unidos interviene en favor de los rebeldes menos fanatizados básicamente para contrarrestar la intervención rusa; y también para frenar el avance de los yihadistas de Daesh en su propósito de levantar un anacrónico “califato” en los territorios conquistados de Siria e Irak.
4. Drama humano y los refugiados
Los cinco años de guerra civil han costado la vida a más de 270.000 personas (en una población de casi 23 millones de sirios en 2013), de los que casi 80.000 son civiles, de ellos más de 13.000 niños. Al menos 4,5 millones de sirios han huido del país, y se estima en 7 millones el número de desplazados internos. La destrucción material es incalculable en grandes urbes como Damasco y Alepo.
5. Negociación
En las conversaciones han sido excluidos los rebeldes más violentos y fanáticos, en particular Daesh y Al Nusra (filial de Al Qaida). El gran obstáculo sigue siendo el papel de los Al Assad en un eventual acuerdo de paz, dada la insistencia de Arabia Saudí y de sus aliados norteamericano y turco en exigir su salida. No obstante, después de cinco años de guerra, cada vez es más firme la opinión de que un sector suní sirio estaría dispuesto a permitir la participación de los Assad en la reconciliación en virtud de la teoría del mal menor.
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