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2013/05/06

Una década de gobiernos kirchneristas ha dejado una profunda huella sobre la economía de Argentina

Una década de gobiernos kirchneristas ha dejado una profunda huella sobre la economía de Argentina
Tras un primer quinquenio auspicioso, los últimos años han estado marcados por un menor crecimiento y una persistente inflación, con un pronóstico económico incierto.

Por Marco Fajardo



Cuando este mes se cumple una década de gobiernos kirchneristas en Argentina, el fuerte sello de estas administraciones ha dejado una profunda huella en la economía de la nación.

El fuerte ritmo de crecimiento de los primeros años tras el default, ha dado paso a una economía estancada, que en 2012 creció apenas 1,9%. La inflación, en tanto, habría superado el 25% por sexto año consecutivo, según cálculos de consultoras privadas. Maximiliano Castillo, director de ACM Consultores, señala a DF que Argentina está en “estanflación”.

Las malas noticias han hecho mella en la popularidad de la presidenta Cristina Fernández. Y el rechazo aumenta con los últimos escándalos de corrupción. Un sondeo de marzo-abril de Giacobbe & Asociados indica que su apoyo cayó a 32,6%.

Auge y caída


En 2003, Néstor Kirchner asumía el poder tras una grave recesión que duró cuatro años (1999-2002), un default por 
US$ 100.000 millones (2001), un traumático corralito bancario que derribó a su antecesor electo y una devaluación tras una década de cambio fijo, en que el dólar pasó de valer un peso a tres. 

Sería una recuperación dolorosa: recién en 2008 el país superó en precios corrientes el PIB en dólares de 1998 (US$ 299.068 millones), con 
US$ 328.133 millones, según cifras del Fondo Monetario Internacional.

Durante su mandato, el crecimiento del PIB promedió un extraordinario 8,8%, en medio de un contexto internacional favorable por el auge de los commodities que impulsó una subida de las reservas desde 
US$ 10.000 millones hasta 
US$ 30.000 millones. Además, el desempleo cayó de 17% a 8%, según el FMI.

Pero las políticas estatales de desarrollo interno y apoyo a la industria local tuvieron un impacto de corto plazo, y en la segunda etapa de los gobiernos kirchneristas, que coincide con el inicio de la crisis financiera global, los avances se estancan o revierten. Ante la caída de los ingresos, el gobierno impulsó la estatización de las AFP (2008) y la reforma al Banco Central (2012), con el objetivo de acceder a más fondos. El gobierno intervino además el instituto de estadísticas INDEC (2008), para reducir pagos por bonos ligados a inflación por 
US$ 6.000 millones, según algunas estimaciones.

“El problema no es la intervención del Estado, sino una mala intervención con malos resultados”, razona Castillo, con “un cambio constante de las reglas, que permite un día exportar, un día no, un día importar, un día no”.

Falta de consensos


En su análisis “Balance general tras una década de política económica kirchnerista”, la consultora Federico Muñoz y Asociados (FM&A) señala que tras un crecimiento en el primer quinquenio superior a Sudamérica, la caída de Argentina por la crisis financiera global fue peor y desde 2011 la economía trasandina “se estancó mientras el resto de la región mantuvo un buen crecimiento”.

Del mismo modo sufrió con la inflación, que entre 2003 y 2006 promedió 9%, según cifras del FMI, y a partir de 2007 se disparó. Según cálculos privados, desde ese año a la fecha siempre superó el 20% anual (excepto en 2009, cuando fue de 15%). En 2012, Argentina tuvo el triste récord de integrar la lista de cinco países a nivel mundial cuyo IPC superó el 25%.

En reflejo de los desequilibrios, a partir de 2010 además el dólar informal empezó a desdoblarse del cambio oficial. En octubre de 2011 comenzaron los controles cambiarios, por los cuales el ente impositivo determina de forma discrecional cuántas divisas puede adquirir una persona o una empresa. Con un cambio oficial a 5,1 pesos por dólar, el viernes el dólar informal rompió la barrera de los 10 pesos, aunque cerró en 9,88. Y no hay un techo claro porque todo apunta a que el gobierno mantendrá su política económica actual, asegura Castillo.

Tampoco el balance energético es positivo. En su intento de apuntalar el poder adquisitivo interno, el gobierno congeló los precios del gas y el petróleo. El resultado:la producción de crudo ha caído de forma constante, mientras la de gas, tras llegar a máximos en 2006, muestra la tendencia, según FM&A.

El deterioro también se nota en el frente social. La reducción de la pobreza, una de las banderas del kirchnerismo, se ha estancado desde 2011, en torno al 20%, según la misma consultora.

Para Castillo, en última instancia, el problema central es la incapacidad de la sociedad argentina de generar consensos a largo plazo. “Por eso pasamos de un día para otro de convertibilidad a tipo de cambio flexible, de un sistema privado de pensiones a una estatización, de deflación a alta inflación, de empresas públicas privatizadas a reestatizadas, y todo eso en un lapso muy breve de para lo que es la historia del país”.

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2013/04/03

El efecto papa y Cristina Kirchner


cristina papa con mate
Por ALEJANDRO REBOSSIO
(Infolatam).- Ya no hay sola una jefa de Estado de origen argentino en el mundo. Desde que Jorge Bergogliose convirtió en el papa Francisco, suman dos. No se sabe qué impacto tendrá el nombramiento del exarzobispo de Buenos Aires enfrentado a los Kirchner en la política argentina, pero está claro que no será neutral.

Los mensajes del entonces cardenal Bergoglio contra la corrupción, la polarización política y la pobreza siempre fueron leídos como críticas hacia Néstor Kirchner primero y Cristina Fernández después. Ahora que es papa parte de la oposición argentina, la de derecha, interpretará cada mensajes del jefe de Estado vaticano en clave argentina, pero como bien dice un diputado del Frente Amplio Progresista y economista de consulta deBergoglio, Claudio Lozano, ahora el pontífice estará más ocupado de otros asuntos más globales, de una fe que pierde seguidores pero tiene aún 1.200 millones de fieles, y no tanto por la política que afecta a 40 millones de compatriotas.

Lo que está claro es que la designación del Papa ha surtido efecto el escenario político local. Para empezar,Cristina Kirchner ha dado pasos concretos de reconciliación con Bergoglio. Si la primera reacción de parte del kirchnerismo a la elección del cardenal porteño fueron críticas, ahora se busca lo que el filósofo progubernamental, José Pablo Feinmann, llamó la “apropiación del papa”. Después del encuentro entre la presidenta y el papa argentinos, Buenos Aires quedó empapelada con la fotos de ambos, una foto detalle de sus manos compartiendo el mate que ella le regaló, y con la leyenda “compartimos esperanzas”.

Algo más que un Papa
Juan Pablo II impulsó en Polonia el fin del comunismo. El kirchnerismo no quiere que la llegada de Franciscoacabe con su hegemonía, que lleva diez años y a la que le quedan por lo menos dos más. Las encuestas de consultores opositores marcan que la popularidad de Fernández sigue alta, en recuperación, tal vez porque el congelamiento de precios que ha impuesto en los supermercados desde enero ha reducido la inflación del 2% mensual al 1%. Pero la oposición de derecha se ilusiona con el impacto papal en la política argentina. Propuesta Republicano (PRO), del alcalde de Buenos Aires, el ex empresario y ex presidente de Boca Juniors Mauricio Macri, ha empapelado Buenos Aires con la imagen de Francisco, la leyenda “rezamos por vos” y la sigla de ese partido.

Varios sindicatos también hicieron afiches con la foto del papa y el recuerdo de su compromiso con los pobres.Bergoglio siempre ha mantenido una estrecha relación con los representantes de los trabajadores. Se le llama el “papa peronista”, y es porque desde joven simpatizó con el Partido Justicialista (PJ, peronista), más allá de que no haya militado activamente. De adolescente lo sancionaron en la escuela por llevar el escudo del PJ colgado en el pecho, y ahora los kirchneristas recuerdan que el papa se sentía cercano a esa fuerza amalgamada en torno del concepto de justicia social.

¿Qué impacto tendrá el efecto papa en las elecciones legislativas de octubre próximo?...
¿Qué impacto tendrá el efecto papa en las elecciones legislativas de octubre próximo, claves para ver si el kirchnerismo reforma la Constitución para permitir que en 2015 Fernández se vuelva a postular a presidenta?Ella ha negado el 1 de marzo en el Congreso su intención de modificar la Carta Magna, de modo de permitir una segunda reelección consecutiva. Pero muchos de sus seguidores alientan esa opción. El que no aparece entre sus promotores es el gobernador de la mayor provincia de Argentina, la de Buenos Aires, Daniel Scioli. Aunque el ex corredor de lanchas y ex pequeño empresario ha dicho que será candidato si Fernández no se presenta en 2015.

La pregunta es si el sciolismo se distanciará del kirchnerismo puro y duro y peleará en las elecciones primarias obligatorias (deben votar todos los ciudadanos) y abiertas (cada persona puede sufragar en un solo partido) de agosto próximo, que serán la antesala de las de octubre. Este año se renovará la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado. De momento Scioli se mantiene leal a la presidenta argentina, pero algunos de sus seguidores alientan el enfrentamiento interno, sin ruptura dentro del Frente para la Victoria-PJ.

La oposición, entre peleas y alianzas
El Frente Amplio Progresista (FAP), segunda fuerza en las elecciones presidenciales de 2011, sufre peleas domésticas por la política de coaliciones para este año. Hay quienes buscan una alianza con la Unión Cívica Radical (UCR), tradicional partido de oposición al PJ. Otros se niegan de manera tajante a pactar con la UCR porque la consideran la “vieja política”. También están los que promueven pactos con otras fuerzas menores, como la Coalición Cívica, en la que su líder, Elisa Carrió, ha perdido influencia en favor del expresidente del Banco Central Alfonso Prat-Gay, o Proyecto Sur, del cineasta Pino Solanas.

La UCR y la Coalición Cívica pueden situarse en el centro político, aunque, al igual que el PJ, tienen la particularidad de aglutinar dirigentes más inclinados a derecha e izquierda. Proyecto Sur es progresista, pero su líder Solanas teje ahora un acuerdo con Carrió, que en los últimos años se ha movido a posiciones conservadoras. Ambos dicen que comparten la lucha contra la corrupción. Mientras tanto, el socialista Hermes Binner, del FAP, se postulará a diputado, con el sueño de ser presidente en 2015. La UCR, tercera fuerza en 2011, se debate entre competir otra vez sola o aliarse con el FAP. Pero mientras no se decide varios de sus dirigentes ya han anunciado que se unirán a Macri, otro que pretende llegar a la Casa Rosada (sede presidencial argentina).
El que está lanzadísimo a la campaña es el empresario y diputado Francisco de Narváez
El peronismo antikirchnerista, cuarto en las elecciones de hace dos años, aún no ha resuelto si se reconciliará con el PRO, con el que se encuentra claramente en comunión ideológica. El que está lanzadísimo a la campaña es el empresario y diputado Francisco de Narváez, el hombre que derrotó a Kirchner en los comicios legislativos de 2009 y después dilapidó toda su popularidad quizá por la falta de acción concreta. El millonario De Narváez ha llenado las autopistas de acceso a Buenos Aires con propaganda que lo promociona. “Ella o vos. Nosotros estamos con vos”, dice un anuncio. “Inflación o vos”, pregona otro.

De Narváez aún no se ha sacado fotos negociando con el PRO de Macri, quizá por celos entre empresarios, vaya a saber, pero la fuerza del alcalde porteño sí ha difundido sus contactos con otros peronistas disidentes, como Roberto Lavagna (exministro de Economía de Kirchner), José Manuel de la Sota (gobernador de la provincia de Córdoba) y Hugo Moyano (secretario general de una de las tres divisiones de la Confederación General del Trabajo, CGT). De la Sota y Moyano son otros que anhelan convertirse en presidentes.

Pero de momento los únicos jefes de Estado nacidos en Argentina son Fernández y Francisco.

www.infolatam.com

2012/09/01

El veneno de la épica kirchnerista

"La corrupción se ha vuelto septicémica. El modelo consiste en profundizarla. Nada importante se hace para disminuirla. Desde lo alto se dibuja el camino. Si la yunta presidencial ha conseguido amasar una fortuna que no se podría fundir en varias generaciones, quienes se acercan a ella esperan lograr lo mismo. o un poco, aunque sea."


Un baúl lleno de palabras seductoras encubre el veneno que contiene la publicitada épica kirchnerista. La alienación, en gran parte, se consigue mediante bellos vocablos, como nacional, popular, inclusión, equidad, derechos humanos, modelo, justicia social, proyecto y otras por el estilo. Equivalen a las que usan y usaron los autoritarismos de diverso tinte. 

Basta echar un vistazo a la historia y la geografía. No hay dictador que no se autocondecore como el “elegido” de su pueblo. Hasta la dinastía comunista familiar que hubiese puesto los pelos de punta a Karl Marx -el “progresista gobierno de izquierda” que hambrea a Corea del Norte- designa al abuelo, padre y nieto “Amado Líder”.
Acá ya tenemos el “Eternauta” y la “Bella Dama”. No hay mucho que esperar para que también se los llame “Amados”, pero antes tendrían que sacarse de encima a un verdadero Amado, que es Boudou.

Cuando Néstor Kirchner accedió a la presidencia de la República con el menor número de votos que registre la historia nacional (incluso menos que Arturo Illia), no se esmeró en ocultar los frascos de veneno que traía bajo el poncho. Las pócimas que había derramado en Santa Cruz no le impidieron apropiarse de la presidencia con toda la fuerza de su cuerpo. Al contrario, esa ponzoña lo llevó a la consagración. Estaba tan contento que empuñó el bastón de mando al revés (¿el cielo mandó una alerta?) y pronto se arrojó sobre la multitud que lo aclamaba hasta herirse la frente con una cámara de TV. De inmediato se puso a replicar en el ámbito nacional la química que le permitió apropiarse de toda una provincia.

Desde La Plata había vuelto a Río Gallegos al comenzar la última dictadura militar (¿o un poco antes, cuando el gobierno de Isabelita?). Importaba poco en esa emergencia. Al llegar al Sur olvidó su militancia y se puso a ejecutar a los pobres diablos que estrangulaba la circular 1050. El comienzo de su fortuna equivale en su biografía a un bíblico pecado original. Después conquistó la intendencia, se rodeó de colaboradores a los que exigía lealtad antes que eficacia, aumentó su fortuna y se dedicó a conquistar la provincia. Instalado en la Casa de Gobierno, puso en marcha una política autoritaria desprovista de piedad. Reformó la Constitución para ser reelegido hasta que él mismo dijese basta. Persiguió a los medios de comunicación con dientes de lobo para conseguir la supresión de toda crítica. Amedrentó al Poder Judicial. Pisoteó a la oposición. E impuso la identidad entre Estado y gobierno o -más claro aún- entre Estado, gobierno y él mismo. La fórmula del omnipotente Luis XIV. Su última proeza fue mandar al exterior e inscribir a su nombre la impresionante fortuna de varios cientos de millones de dólares que pertenecían a la provincia. Hasta ahora no se ha efectuado una transparente rendición de cuentas. 

No se sabe por dónde circularon los dólares, cuánto perdieron o ganaron los depósitos. Es un trayecto tan misterioso como el tenebroso viaje al que fue sometido el cadáver de Evita.

Cuando Duhalde convocó a elecciones presidenciales, Kirchnerera el gobernador con más dinero para hacer la campaña. Un sector democrático del país, representado entonces por López Murphy yElisa Carrió, no logró unirse en una sola fórmula y Kirchneraccedió a un angosto segundo lugar. Carlos Menem no se atrevió a otra vuelta y Kirchner quedó elegido. Pero lleno de resentimiento, porque asumía con un anémico porcentaje de sufragios.

No demoró mucho en soltar su temperamento destructor (de todo menos de su fortuna). Fue desagradecido con Eduardo Duhalde, que le obsequió los votos e influencias que le permitieron llegar al segundo sitio en la carrera presidencial. Además, Duhalde ya había superado lo peor de la crisis desatada en 2001, acompañado por Lavagna, su eficiente ministro de Economía. Le entregaba un país en marcha, que ascendía hacia una buena cicatrización de sus heridas. También llegaba un fabuloso viento de cola.
Pero el veneno de la épica kirchnerista no presta atención a esas minucias. Néstor carecía de políticas de Estado, no le interesaba el beneficio de su país, sino el propio. Desde Santa Cruz evidenció que su meta, siempre, era saciar su adictiva hambre de poder y de las fortunas que el poder brinda. En lugar de sentirse un servidor del pueblo, el pueblo debía servir a sus ambiciones. “El Estado soy yo”, le recordaba un sincero Luis XIV.
Sólo cabe mencionar algunos de los daños que produce su veneno, ahora convertido en epopeya.

Conviene empezar por la ingratitud. Es un instrumento poderoso, porque aterroriza en especial a los cercanos. No sólo apartó aDuhalde, sino que humilló enseguida a su vicepresidente Scioliporque se reunía con empresarios. Scioli lo hacía para poner paños fríos y ayudar, pero no había solicitado permiso. Entonces, sin anestesia lo despojó de toda otra función que no fuera tocar la campanilla del Senado. Néstor odiaba que algún ministro, secretario, gobernador o intendente se sintiera seguro, porque le rebanaba un pedazo de su poder total. No le tembló la mano al echar a Béliz o desprenderse de Lavagna o sacar de su puesto a cualquiera que se le ocurriese. Después Cristina siguió sus enseñanzas (las peores, se debe consignar) repartiendo guadañazos a diestra y siniestra según sus cortoplacistas amores y perspectivas.

Kirchner convirtió el “escrache” en un nuevo recurso político de doma. Desde el atril señaló a empresarios, empresas, periodistas, sacerdotes, militares, políticos y otros ciudadanos a los que buscaba someter. La gilada -como el mismo Perón solía llamar con humorismo a sus seguidores más fanáticos- se ocupaba después de convertir la amenaza en un acto concreto.

Otro componente notable del veneno kirchnerista es la prédica del odio. El maduro consejo de Perón en el sentido de que “para un argentino nada es mejor que otro argentino” fue convertido en lo opuesto. Gracias a la épica kirchnerista ya no se pueden reunir familias enteras ni grandes grupos de amigos porque estalla la confrontación. Ahora hay elegidos y réprobos, progresistas y reaccionarios, izquierda y derecha que ni pueden dialogar. El oficialismo decide quiénes son unos y otros. Quienes disienten -cualquiera que fuesen sus méritos- deben cargar el sambenito inquisitorial de calificativos degradantes.

La corrupción se ha vuelto septicémica. El modelo consiste en profundizarla. Nada importante se hace para disminuirla. Desde lo alto se dibuja el camino. Si la yunta presidencial ha conseguido amasar una fortuna que no se podría fundir en varias generaciones, quienes se acercan a ella esperan lograr lo mismo. o un poco, aunque sea. 

Las fuerzas (¿paramilitares?) de Milagro Sala provocaron analogías con las Juventudes Hitlerianas. Estas últimas, sin embargo, por asesinas y despreciables que hayan sido, luchaban por un ideal absurdo pero ideal al fin, como la raza superior y otras locuras. Los actuales paramilitares kirchneristas, y La Cámpora, y El Evita, y Tupac Amaru, y otras fórmulas igualmente confusas, en cambio, han estructurado una corporación que milita para ganar un sueldo o sentirse poderosos o meter la mano en los bienes de la nación. Muchos de los blogueros que se ocuparán de insultar este artículo lo harán por la rabia que les produce un desenmascaramiento y el temor de perder sus mal habidos ingresos.

Asombra que tan poca gente (primero El y Ella, ahora sólo Ella) haya conseguido armar una tan poderosa legión de autómatas. Es patético ver cómo gente grande aplaude y sonríe ante el mínimo gesto que se manda la Presidenta mientras actúa por cadena nacional. Sometió a millones de argentinos, de los cuales una pequeña porción obtiene beneficios caudalosos y la mayoría debe conformarse con los subsidios de la mendicidad. En realidad, la épica kirchnerista no quiere terminar con la pobreza porque necesita de los votos que se retribuyen por subsidios y otros favores.

La reforma de la Constitución es otro frasquito del veneno -no el último- traído desde Santa Cruz y que los traidores de la democracia pretenden hacer beber a la ciudadanía. Pero ¡ojo!: hay algo peor que la reelección indefinida. Es terminar con el actual y débil Estado de Derecho. “Ir por todo” requiere una Constitución que permita a los actuales dueños del poder hacerse del cuerpo y el alma del país. Hacerse dueños de “todo”. Ese es el veneno. Ese es el proyecto.

2011/07/31

Los ministros K aumentaron su patrimonio hasta en 164% en un año

Declaraciones patrimoniales fueron presentadas a la Oficina Anticorrupción. Presidenta Cristina Fernández aún no entrega informe.  

 
Los ministros más importantes del gobierno de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner continúan aumentando sus fortunas. Esa conclusión surge de sus últimas declaraciones juradas, que corresponden al año pasado y que ahora están presentando a la Oficina Anticorrupción (OA), según informó ayer el diario Perfil.

La Mandataria, según informa el periódico, todavía no entregó su informe patrimonial, y también tienen pendiente hacerlo algunos integrantes de su gabinete, gracias a la prórroga concedida por el organismo. Pero ya hay funcionarios que reconocieron un importante crecimiento de bienes durante el año 2010.

Ese ranking está encabezado -hasta el momento- por el secretario de Inteligencia, Héctor Icazuriaga, que declaró un incremento de 164 por ciento. En los puestos siguientes se pueden encontrar otras sorpresas, como la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner (59 por ciento), y la ministra de Seguridad, Nilda Garré (35 por ciento).

Como todos los años, el grupo de los afortunados también incluye al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido (19 por ciento); al titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray (18 por ciento), y al ministro de Salud, Juan Manzur (5 por ciento), que de todas maneras sigue siendo el más rico del gobierno porque su fortuna supera los 9 millones de pesos argentinos (poco más de 2 millones de dólares).

El titular de Inteligencia viene aumentando su patrimonio de manera astronómica. Perfil ya reveló que en 2009 se había comprado un costoso departamento en la Ciudad de Buenos Aires, por un valor mayor a los 700 mil pesos (unos 169.000 dólares al cambio oficial). En 2010 realizó otra operación inmobiliaria importante: vendió una antigua casa en Río Gallegos por casi 800 mil pesos (unos 193.000 dólares). Esa transacción llevó su patrimonio de 636 mil pesos (153.000 dólares) hasta $ 1.600.000 (386.000 dólares).

Otra funcionaria que informó que creció su capital es la ministra de Desarrollo Social. Alicia Kirchner siempre declaró pocos bienes: algunos ahorros, un terreno en El Calafate sin escriturar y un Toyota Corolla modelo 2006. El año pasado incluso vendió su camioneta, en un negocio donde perdió unos 5 mil pesos (1.200 dólares).
Sin embargo, en 2010 sus ahorros crecieron de forma considerable, y pasaron de sumar unos magros 20.300 pesos (4.900 dólares) hasta casi llegar a los $100 mil (unos 24.000 dólares).

Otra variable que se elevó fueron sus ingresos por su cargo de ministra, porque cobró unos 80 mil pesos más por año (19.300 dólares). Eso logró el milagro de que su patrimonio, sin comprar nuevas propiedades, subiese nada menos que 59 por ciento.
Garré es otra ministra afortunada, que además es propietaria de cuatro inmuebles. Su sueldo también aumentó de manera considerable, 70 mil pesos para todo el año (16.900 dólares), y sus depósitos bancarios crecieron en más de 100 mil pesos (24.000 dólares).

La ministra de Seguridad tiene otros ingresos más allá de su trabajo, porque apuesta su dinero en títulos financieros del Estado, y cobra las ganancias de los intereses. Antes ya había apostado 400 mil pesos (96.700 dólares) en Boden 2011 y 2013, mientras que el año pasado agregó una inversión de 155.821 pesos (unos 37.600 dólares) en Bogar. Su patrimonio sumó así un total de 1.409.038 pesos (unos 340.000 dólares) y de esa manera se sumó al club de los funcionarios del gobierno nacional que son millonarios.
 
Balotaje en Buenos Aires
El conservador Mauricio Macri es amplio favorito para retener por otros cuatro años la Alcaldía de Buenos Aires tras la segunda vuelta de las elecciones que se celebrará hoy en la capital argentina, en la que competirá contra el senador Daniel Filmus.

Todas las encuestas coinciden en que Macri, líder de Propuesta Republicana (PRO), lleva una cómoda ventaja, superior a los 25 puntos, sobre Filmus, quien representa al Frente para la Victoria (FPV), la agrupación peronista que encabeza la Presidenta del país, Cristina Fernández de Kirchner.

La prensa trasandina dijo que la campaña electoral se basó más en ataques personales que en presentación de propuestas.

2010/10/31

La economía K, sin Néstor Kirchner

Frente al drama personal, afectivo y político que significó el repentino fallecimiento de su esposo, la presidenta Cristina Kirchner no debería preocuparse demasiado por el futuro de la economía argentina. 

Para 2011 el mundo vuelve a ayudar, como tantas otras veces en la era kirchnerista. Los precios de la soja se sitúan en niveles récord (si se excluye el pico de 2008, que dio origen al conflicto con el campo); la cosecha de granos también promete batir récord, ayudada además por el clima, mientras la apreciación del real hace prever una sostenida demanda brasileña de productos industriales argentinos. 

La combinación de todos estos factores asegura que no faltarán divisas ni ingresos fiscales, típicas restricciones previas a esta década, aun cuando la incertidumbre preelectoral pueda reactivar cierta fuga preventiva de capitales. Las reservas del Banco Central también son récord (51.800 millones de dólares), aunque pueden dejar de serlo en el transcurso del año próximo, cuando el Gobierno eche mano a los 7500 millones de dólares expropiados de hecho para atender pagos externos del Tesoro, como si fueran un recurso fiscal más. Incluso hasta podría endeudarse en el exterior aprovechando la abundancia mundial de capitales, sólo que a un costo muy superior. 

La alternativa más conveniente, que sería refinanciar la deuda con el Club de París para reabrir el financiamiento a largo plazo y bajas tasas, sigue en cambio clausurada por la resistencia kirchnerista a cualquier contacto con el FMI, al que no se le debe nada excepto información sobre las cuentas nacionales. 

En el plano interno también se podrían agregar varias páginas a esta suerte de Libro Guinness , aunque no todas sean para despreocuparse. El PBI cerrará este año con un crecimiento de 9% (y completará un período de siete años a un promedio récord de 8,2% anual, incluyendo la no reconocida recesión de 2009), impulsado por un creciente gasto público que también alcanza niveles récord, medido ya sea en relación con el PBI, en términos reales o en dólares corrientes. 

La contrapartida es una presión tributaria récord, que desalienta una mayor inversión productiva para sostener aquel crecimiento. Otro tanto ocurre con la tasa de inflación real (25% anual), que se ubica entre las cinco más altas del mundo y es récord para la Argentina en los últimos 18 años, aunque no figure en las inverosímiles estadísticas del Indec para ocultar que en los últimos tres años, cuando el PBI subió por el ascensor, la pobreza bajó por la escalera. 

Con este esquema básico, plagado de récord a favor y en contra, Néstor Kirchner estaba convencido de que la economía podría funcionar en "piloto automático"; o sea, sin cambios hasta las elecciones de 2011. No le faltaba razón. La salvedad es que la función automática mantiene las ventajas, pero no resuelve los problemas y las distorsiones que se van acumulando. 

Como virtual superministro de Economía, había decidido evitar que se dispare la inflación, mediante el cuasi congelamiento del tipo de cambio nominal (el dólar subió apenas 3,4% en los últimos 12 meses) y la continuidad de los crecientes subsidios para mantener congeladas las tarifas de energía y transporte (que ya se acercan a 4% del PBI). Mientras tanto, se dedicó a sobreestimular la demanda interna con más gasto público, más emisión monetaria, indexación rezagada de salarios en blanco, controles de algunos precios y tasas de interés negativas, que empujan el consumo pero provocan mayores presiones inflacionarias. 

Para atenuar sus efectos sociales, ajustó el salario mínimo, las jubilaciones y la asignación por hijo, aunque en porcentajes inferiores a una inflación que cada año se ubica en escalones un poco más altos. Difícilmente este rumbo vaya a alterarse en los próximos 12 meses. 

Este típico esquema de viaje ahora y pague después no "cierra" en el largo plazo; pero tampoco "explota" necesariamente en el corto, sobre todo con mayor ingreso de "sojadólares" y cierta tolerancia social a la inflación en su viaje de ida. Lo que genera en el ínterin son presiones redistributivas y conflictos de todo tipo. 

El eje que falta 

En la resolución de esos conflictos es donde Cristina Kirchner seguramente va a extrañar la gestión hiperactiva y omnipresente de su esposo. NK fue, por lo menos desde 2006, el eje de todas las decisiones relacionadas con el manejo de la política económica, desde las más trascendentales hasta las mínimas. Y también el árbitro, por las buenas o por las malas, de todas las controversias que suscitaron. Con las empresas, sólo se apoyó en operadores de confianza como Julio De Vido si trataba de persuadir; o en Guillermo Moreno y Ricardo Echegaray si buscaba imponer. 

Los ministros del área se limitaron a ser ejecutores o intérpretes de sus medidas y hasta de justificar contramarchas propias en anuncios apresurados. Los conflictos internos siempre se resolvieron puertas adentro. Si trascendían, algún protagonista quedaba afuera. Más cerca en el tiempo, esos cortocircuitos se resolvieron con un equipo homogéneo e incondicional al pragmatismo de Kirchner, que siempre adoptó decisiones caso por caso, área por área y rara vez se dedicó a articular o coordinar políticas, aunque resultaran contradictorias entre sí. Si esas contradicciones eran muy evidentes se resolvían con un recurso de manual, consistente en desacreditar públicamente a quienes se animaban a cuestionarlas. 

A partir de ahora CFK, quien no estaba habituada a delegar decisiones económicas en otra figura que no fuera su esposo, probablemente se vea obligada a respaldarse en funcionarios leales (como Mercedes Marcó del Pont, Débora Giorgi, Amado Boudou o Diego Bossio), quienes tampoco están habituados a coordinar acciones fuera del eje central que representaba NK en esta estructura radial de toma de decisiones. Las órdenes, o contraórdenes, siempre venían "de arriba", en alusión al superministro fallecido. 

Por ahora, en plena época de duelo familiar y político, resulta prematuro aventurar cómo funcionará la futura dinámica del Poder Ejecutivo y cuál será la usina de iniciativas económicas. También de qué manera se arbitrarán los habituales conflictos internos por la distribución de fondos públicos. Sobre todo en un año electoral en el que todos pedirán más gasto y en el que el presupuesto 2011 es un simple dibujo numérico con destino incierto en el Congreso, si se mantienen los superpoderes y los DNU como hasta ahora. 

Aunque por lo general ha pregonado el dogmatismo económico, Cristina Kirchner tiene por delante la oportunidad de generar confianza si se dedica a desactivar fuentes de conflicto en lugar de alimentarlas. Una mayor disposición al diálogo con la oposición y con el sector privado sería un paso adelante, después de casi tres años de políticas de hechos consumados, para que cada sector no perciba el próximo año electoral como una amenaza de la cual cubrirse. 

Néstor O. Scibona
Para LA NACION

2010/10/28

Muerte de Kirchner generará un "rally alcista" en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires


La firma de banca de inversión Barclays Capital sostiene que el ex presidente argentino era percibido como un "obstáculo en las negociaciones de Argentina con el Fondo Monetario Internacional".
EFE

La muerte del ex mandatario argentino Néstor Kirchner "impulsará" los niveles de aprobación de su esposa, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y generará posiblemente un rally alcista en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, afirmó hoy la firma de banca de inversión Barclays Capital.

"Los mercados responderán probablemente con un rally, ya que el ex presidente Kirchner era percibido como un obstáculo en las negociaciones de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (un útil prestamista de último recurso), y un obstáculo hacia una mayor participación del mercado", sostuvo el banco de inversión.

Sin embargo, a juicio de Barclays Capital, es "poco probable" que las decisiones económicas en el corto plazo se vean "muy afectadas" en Argentina.

"Además de la aprobación del presupuesto de 2011, que ya estaba en duda, no parece probable que en el futuro próximo vayan a haber cambios claves en la política" económica del país, por lo cual Mondino recomienda "esperar más de lo mismo".
Según el documento del organismo financiero firmado por el analista Guillermo Mondino, la muerte del ex mandatario argentino producirá una "ola de simpatía hacia la actual presidenta, Cristina Fernández".

La gobernante ya estaba "obteniendo mejores resultados en las encuestas, y esto podría de alguna manera impulsar sus niveles de aprobación", señala el reporte.

El deceso del ex presidente podría impulsar también las aspiraciones y "consolidar el poder" del "actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, quien ya lanzó su precandidatura", según Barclays Capital.

Scioli "podría ser un aspirante de unidad para el peronismo dividido" y, además, se le percibe como "un candidato más amigable con el mercado", indicó.

Además, el gobernador de Buenos Aires "ya era vicepresidente del peronismo cuando el ex presidente Kirchner estaba en el poder", explica el documento.

www.emol.cl

2010/03/20

Los Kirchner multiplicaron su fortuna por nueve en sus siete años en el poder


Juan Ignacio Irigaray | Buenos Aires No cesa el escándalo del aumento de la fortuna del llamado 'matrimonio presidencial' de Argentina. Este viernes se supo que en la declaración de la renta 2009 el ex presidente peronista Néstor Kirchner comunicó al fisco que el patrimonio de la pareja ha subido más de 11%, ó 1,01 millón de euros, durante el año pasado.

De justificativo, el actual diputado y consorte de la Presidenta Cristina Fernández expuso que ese crecimiento -inédito en un país cuya economía bajó alrededor de 3,5%, según los analistas privados- se debió a la cancelación de deudas por 13.3 millones de pesos (5 millones de euros).
O sea que en 2009 el patrimonio neto de los Kirchner pasó de 46 millones de pesos (8,66 millones de euros) a 51,5 millones de la moneda nacional (9.69 millones de euros), según la información que publicó el matutino "La Nación".

La fortuna de estar en la presidencia
En 2003 cuando desde la patagónica provincia de Santa Cruz arribaron a la Casa Rosada poseían 6,8 millones de pesos (1,28 millón de euros). Es decir que el 'pelotazo' en los siete años que llevan en el poder multiplicó casi nueve veces su fortuna. La última movida financiera de Kirchner fue adquirir 2 millones de dólares para la compra del segundo hotel cinco estrellas que el matrimonio posee en 'El Calafate', en la cordillera de Los Andes junto al glaciar Perito Moreno. La mayor rentabilidad provino de la compra de suelo público a precio de ganga, en 2006, en la villa turística El Calafate, al pie del paradisíaco glaciar Perito Moreno y con un alcalde acólito kirchnerista, y su venta en 2008. Ese 'pase de manos' les dejó una superganancia de 6.167.921 (1,15 millón de euros).

La hectárea y media vendida por Kirchner fue comprada por el empresario chileno Horst Paulmann, que montaría allí el primer centro comercial de El Calafate, incluso con un hipermercado de la cadena "Vea" y cines.
El clan corrupto Según el diario "Crítica", el 18 de octubre de 2007 cuando Kirchner aún era Presidente de la República recibió en la Casa Rosada a Paulmann, titular de la sociedad Cencosud, y ambos hablaron del emprendimiento en la villa turística, que entre otros atractivos turísticos luce el sello de familia presidencial de Argentina.

En total, los Kirchner son dueños de al menos 180 hectáreas en El Calafate, todas pagadas a la comuna a un precio muy acomodado. Y no fueron los únicos de la familia que compraron suelo público a la alcaldía ya que Alicia Kirchner, hermana de Néstor y actual ministra de Desarrollo Social también habría hecho inversiones en el pueblo, entre otros miembros del clan.
Los Kirchner poseen los hoteles "Los Sauces" y "Alto Calafate", dos establecimientos cinco estrellas con precios altos en euros para su clientela europea y estadounidense. Además tienen con su primogénito, Máximo, una consultora en inversiones y finanzas, "El Chapel". Según la organización Transparencia Internacional, Argentina es el país más corrupto entre los del Cono Sur de América Latina, bastante detrás de sus vecinos Chile, Uruguay, y Brasil.

http://www.elmundo.es/

2009/08/25

La era Kirchner: "La política de intervención de empresas ha sido irracional y arbitraria"

Economía y Negocios
Victoria Reyes P.

Ricardo López Murphy, ex candidato presidencial y ex ministro de Economía de Argentina, proyecta que la economía trasandina caerá 5% este año y cree que el país necesita con urgencia volver a la transparencia estadística y alentar la inversión.



Ricardo López Murphy, ex ministro de Economía de Argentina y ex candidato presidencial, es categórico respecto a la situación económica de su país. "Estamos en recesión", aclara. Esto a raíz de que las cifras oficiales apuntan a que el país vecino no estaría tan mal como sí apuesta el mercado. "Tendremos un crecimiento negativo de -5%, y la cifra oficial dice que estamos en 0%", agrega. También critica la política de intervención a empresas que ha llevado a cabo la administración de Cristina Fernández de Kirchner, y que ha afectado a empresas chilenas que tienen filiales allá, tales como las restricciones a las importaciones impulsadas por la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Guillermo Moreno, que afecta a retailers como Cencosud y Falabella.

-Las cifras oficiales dicen que Argentina no está en recesión, ¿qué opina?
"El crecimiento será negativo y calculo que si los números fueran transparentes, estaríamos entre un -4% y -5%. Imagínese que las cifras oficiales tratan de dar en torno a cero. Espero que en 2010 lleguemos a esa cifra, porque la economía mundial se estará recuperando. Lo mismo con la inflación, tenemos realmente entre un 15 y 17%, y oficialmente se dice que estamos en un 6%. Respecto al desempleo, calculo que tenemos cerca de un 10%. Sí estamos en recesión, es lógico. Las cosechas y la importación de bienes de capital han caído un 50%, la industria un 10% anual, la construcción también".

-Además la inversión el primer semestre fue de US$ 900 millones, lo que no es mucho. ¿Cómo ha sido la política económica en esto?
"Ha sido muy negativa. La desconfianza que hay sobre nuestra economía es demasiado grande, producto, en parte, del repudio de los contratos, la deuda que está en default y de las confiscaciones de ahorros previsionales. Eso ha hecho que el atractivo de Argentina como imán de inversiones se haya debilitado. Además, tenemos una institucionalidad muy débil. Necesitamos reencauzarnos en un sendero de reglas claras e instituciones sólidas. Debemos normalizar nuestra deuda, tener buenas relaciones con los organismos multilaterales, volver a la transparencia estadística, tener un orden fiscal sustentable, reestablecer el predominio de la constitución y la ley y ajustarla a los marcos legales. Y hacer una política que aliente la inversión y producción, no hostigarla. Son cosas del sentido común".

-¿Cómo evalúa las últimas intervenciones a empresas que ha llevado a cabo el Gobierno?
"Como ha sido tan irracional y arbitraria la política, ha generado angustia y desconfianza. Con la crisis que tenemos, con los problemas de pandemias sanitarias, la indigencia, el Gobierno se dedica a estatizar la transmisión televisiva de los programas de fútbol. Esa intervención me pareció la más fragante y agresiva, y aunque hay otras más graves como la que se hizo en industrias de saneamiento, energía y líneas aéreas, me parece que lo del fútbol es disparatado. El "impuestazo" a la tecnología es otro ejemplo, y va contra la razón y la modernidad. Comprarán más en Chile, pues cuando usted impone impuestos disparatados, la gente los elude".

-¿Qué piensa de lo sucedido con las empresas eléctricas como Edesur, filial de la chilena Enersis?
"Son cosas inexplicables pero que pasan. Se le ordena a las empresas que hagan determinado tipo de aumentos, y éstas lo hacen siguiendo instrucciones oficiales. Pero luego, una vez que se arma una queja pública, el Gobierno, en vez de reconocer el error, dice que las distribuidoras eléctricas hicieron una maldad. Tienen políticas demagógicas".

-Pero ahora que el Gobierno perdió la mayoría en el Parlamento, ¿esas políticas deberían ser menos frecuentes?
"Eso significará mucha más confrontación de la que hay hoy. Expresará la nueva realidad de la opinión pública en Argentina, pero cuidado, el Gobierno va a seguir haciendo lo que hace. Tendremos mucha confrontación entre el Congreso y el Ejecutivo, este último seguirá confrontando las actividades productivas, como lo ha hecho hasta ahora. Piense que ya lograron pasar facultades extraordinarias delegadas en el poder ejecutivo por el Congreso, para evitar que cuando asuman los nuevos diputados puedan cambiar el régimen impositivo sobre el agro".

-¿Cómo Argentina saldrá de la crisis en estas condiciones?
"Más lento y sin el vigor con que podría salir si se siguieran políticas razonables. El mundo saldrá rápido y nosotros vamos a demorarnos por las enormes dificultades que tenemos en el mercado de capitales, crediticio, energético, de inversión".