2016/09/01

Andina reestructura su operación en Brasil y cierra planta ante inestabilidad económica

Una menor demanda interna debido a la situación política y económica del país, afectó negativamente los volúmenes de venta de la compañía en Brasil, que disminuyeron un 4,2% al 30 de junio.SOFÍA ERRÁZURIZ  www.pulso.cl

Brasil se ha transformado en un dolor de cabeza para Embotelladora Andina.
Durante el último trimestre, los volúmenes de venta de la compañía se vieron influenciados por la situación política y económica que está viviendo ese país, pues esto tuvo impacto en el consumo y la demanda interna. 
El panorama golpeó a la embotelladora, que registró una caída del 4,2% en sus volúmenes de venta, llegando  a 134,3 millones de cajas unitarias (CU) al 30 de junio, lo que fue compensado por aumentos de precios.  
Ante esta realidad, Andina decidió llevar adelante un plan de reorganización de sus activos en ese país, hacer más eficiente su operación y fortalecer la línea de aguas.
En esa línea, la firma cerró una planta en la ciudad de Vitoria en Brasil, lo que ocurrió durante el segundo trimestre. Esto, debido a que los costos de producción de esa planta eran más altos en comparación con las plantas de Rio de Janeiro y Riberao Preto, que es donde se centralizará la producción para alcanzar mayores eficiencias. 
“Con este cierre buscamos mejorar nuestra estructura de costo. Vitoria era una planta que ya tenía una cantidad de años, lo que hacía que fuera ineficiente. En esta  
transición estamos con una situación económica (compleja) en Brasil y eso hace que no haya una demanda en crecimiento. Así, decidimos  reestructurar la parte productiva, cerrando Vitoria y abasteciendo Vitoria desde Rio de Janeiro y Riberao Preto”, reconoció Miguel Ángel Peirano, vicepresidente ejecutivo de Andina. 
Este proyecto contempló además la transferencia de la línea de envases PET que la compañía tenía en esa unidad productiva a la planta de Riberao Preto, lo que permitirá comenzar la producción de agua mineral en esa localidad, agregó Peirano. 
“De esta forma, se garantiza el abastecimiento de la operación de Coca-Cola Andina Brasil en agua mineral, hasta que nuestra nueva planta en Duque de Caxias entre en funcionamiento”, añadió. 
Mediante este estricto control de costos y gastos, la compañía proyecta una recuperación de sus resultados en Brasil, lo que impactaría positivamente en su última línea. “Brasil en este momento finalizó el proceso de impeachment, lo que seguramente va a dar más certidumbre desde un punto de vista político y ayudará a que la economía empiece a funcionar mejor. Con esto, las perspectivas de Brasil de cara hacia el futuro, al menos de mi parte, son optimistas, porque termina un ciclo de cuestionamiento político, lo que va a impactar en la economía”, planteó.
La situación en los otros países donde Andina tiene franquicias -Paraguay, Argentina y Chile-, no ha muy sido distinta, debido principalmente a un panorama macroeconómico que continúa débil. 

El volumen de ventas consolidado al primer semestre fue de 382,4 millones de cajas unitarias, lo que representó una reducción de 4,4% respecto a igual período de 2015, explicado por una contracción del volumen en Argentina, Brasil y Chile. El ingreso neto alcanzó los $835.518 millones, una reducción de 8,5%. 
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