2016/08/18

Rousseff irá personalmente a defenderse ante el Senado en sesión final del juicio en Brasil

La mandataria suspendida comparecerá el 29 de agosto a la Cámara Alta de Brasil en la última etapa del proceso impeachment, que podría alejarla por siempre del cargo.Catalina Göpel  CATALINA GÖPEL www.pulso.cl

La suspendida presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha decidido comparecer personalmente el próximo 29 de agosto para presentar su defensa ante el pleno del Senado, que se reunirá dentro de siete días para iniciar la sesión final del juicio político en su contra. Este, se podría convertir en el último capitulo político de la primera mujer que gobierna a los brasileños. 
Alejada de sus funciones desde el 12 de mayo, Dilma Rousseff ha sido acusada de tener responsabilidad penal en distintos delitos durante su administración, como los retrasos en las transferencias de fondos del tesoro del Banco de Brasil, conocidas como las pedaladas fiscales.
A lo largo de todas las audiencias Rousseff ha sido representada por su abogado, el ex ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, quien ha insistido que el proceso sería completamente ilegal.
Así, dentro de una semana se dará inicio a la última etapa del proceso de impeachment, que según las estimaciones del presidente del Senado, Renan Calheiros durará entre tres y cinco días.
La destitución de Rousseff dependerá de que se alcance una mayoría calificada de dos tercios (o unos 54 votos) de un total de 81 parlamentarios. 
“Los resultado en la votación del jueves deberían repetirse (...) según nuestras estimaciones, en este caso, serán 60 votos favorables y 21 en contra” señaló el economista de Prospectiva Consultoría, Thiago Vidal.
Si la mandataria es absuelta, recuperará su cargo inmediatamente, y el interino Michel Temer deberá retomar sus funciones como vicepresidente. 
En el caso contrario, Temer deberá cumplir el mandato como presidente titular, hasta su vencimiento el 1 de enero de 2019.
Ayer, Rousseff divulgó una “carta a los brasileños”, en la que reiteró su inocencia, y aseguró que, en caso de ser absuelta, promoverá la realización de un plebiscito para adelantar las elecciones previstas para octubre de 2018. 
LO QUE VIENE. “La verdadera prueba para Temer vendrá después del impeachment, entonces, los mercados demandarán que cumpla con su plan de austeridad” dijo el analista de IHS Markit para América Latina Carlos Caicedo.
Desde la actual administración brasileña consideran fundamental que el juicio finalice entes del 6 de septiembre, fecha en la que Temer podría asistir a la cumbre del G-20, como mandatario titular y no interino. 
“Es demasiado tarde para tratar de justificarse”, dijo Manuel Restrepo, analista de XP Securities para Latinoamérica, “por el contrario, la expectativa del nuevo Gobierno de Temer es la ‘luz al final del túnel’ que muchos brasileños añoran por una nueva realidad”, agregó. 
Y es que a Dilma le llueve sobre mojado: ayer el Supremo Tribunal de Brasil autorizó una investigación en su contra y la de su antecesor, Lula da Silva, por obstrucción a la justicia en el marco de la operación Lava Jato.


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