2016/04/20

René Cortázar: La gestión de Aylwin “dio un verdadero golpe de timón al modo de hacer política”

Recuerda que el otrora mandatario “presidió y condujo una de las transiciones a la democracia más exitosas de las que se tenga registro”.

Por Ángela Chávez
René Cortázar: La gestión de Aylwin “dio un verdadero golpe de timón al modo de hacer política”
Para quien fuera su ministro del Trabajo durante los cuatro años de gobierno, el ex Presidente Patricio Aylwin además de gozar de "una gran lucidez y patriotismo", también era un político que apostó por el diálogo y los acuerdos en la búsqueda del interés común de la nación. Un desafío no menor para esos años, cuando además se venía de "una forma de hacer política que buscaba la imposición y la confrontación", recuerda René Cortázar.
De ahí que haya sido un "honor haber participado en un momento tan clave para la vida del país", agrega este ingeniero comercial, militante DC, que en la actualidad es investigador senior de Cieplan y miembro de varios directorios de empresas, quien de paso releva que las cifras con que terminó el gobierno de Aylwin dan cuenta del sello de quien fuera el líder del primer gobierno democrático.
- ¿Qué significa para usted haber sido parte del gobierno del Presidente Patricio Aylwin?
- Fue un honor haber podido participar en un momento tan clave para la vida del país. Bajo un Presidente que, con gran lucidez y patriotismo, logró compatibilizar reconciliación, transición a la democracia, avances hacia la igualdad y un desarrollo acelerado del país, en un gobierno que dio un verdadero golpe de timón al modo de hacer política, enfatizando los acuerdos amplios y el servicio al interés común.
- Usted fue el primer ministro del Trabajo tras el régimen militar ¿cuándo y cómo Patricio Aylwin le pidió asumir ese cargo?
- Fue después de haber sido elegido, pocos días antes de que anunciara su primer gabinete, en una conversación privada en su casa. Me indicó, con claridad y franqueza, los desafíos que iba a enfrentar su gobierno y la orientación que le quería dar a su gestión.
- Usted también lideró la reforma laboral que emprendió el Presidente Aylwin en su gobierno ¿le pidió algo en especial para llevar a cabo ese cometido, le dio algún consejo o recomendación?
- Las orientaciones básicas de su gobierno estaban en el Programa de Gobierno, que él mismo había aprobado. El favorecía, con mucho entusiasmo, los acuerdos sociales entre trabajadores y empresarios, que se expresaron en los acuerdos marco entre la CUT y la CPC que se firmaron en cada uno de los cuatro años de su gobierno. También favorecía los acuerdos políticos amplios entre parlamentarios de gobierno y de oposición, que le dieran una legitimidad nueva a la legislación laboral.
- En medio del clima que se vivía en esa época, ¿qué le costó más para sacar adelante dicha reforma, convencer al mundo empresarial o a los parlamentarios de oposición?
- Lo más complejo fue construir un acuerdo posible entre los senadores de gobierno y parte de los senadores de oposición, de modo de contar con una mayoría amplia que le diera solidez al nuevo Código del Trabajo.
- Uno de los logros del gobierno del Presidente Aylwin fue la disminución de las cifras de desempleo, ¿cuál fue la receta?
- La clave fue el alto crecimiento económico, de más de 6%, que fue decisivo tanto para la generación de empleos como para la reducción de la pobreza.
- De las medidas económicas implementadas por ese gobierno, a su juicio, ¿cuál fue la más controvertida y/o resistida?
- Las reformas tributaria y laboral. Eran decisivas para producir un avance importante en la dirección de una mayor equidad. Se trataba de obtener los recursos para financiar una nueva política social y de dictar el primer Código Laboral, elaborado en democracia. Respecto de ambas hubo un debate muy intenso y acalorado, pero al final se logró un acuerdo amplio, durante el primer año de gobierno.
- ¿A la luz de esos años y del actual contexto político, económico y social, qué traería usted de lo que fue la gestión del ex mandatario a la actualidad?
- Dos aspectos. El primero, una estrategia de gobierno que haga posible el crecimiento con equidad. Es decir, la capacidad de avanzar en términos de igualdad al mismo tiempo de lograr un desarrollo acelerado, que pueda mejorar la calidad de vida de todos los chilenos. El segundo, la comprensión de que la esencia de la democracia no consiste en que la mayoría imponga a rajatabla sus puntos de vista. Más bien ella debe, integrando lo más posible a todos, liderar un proceso de perfeccionamiento institucional, que sirva al interés común de toda la sociedad.
- ¿Cómo describiría el legado del gobierno de Don Patricio?
- Presidió y condujo una de las transiciones a la democracia más exitosas de las que se tenga registro. Y dio un golpe de timón a la política chilena. Pasamos de una forma de hacer política que había limitado el desarrollo sostenido del país, a una forma de hacer política que hacía posible un progreso más rápido en la calidad de vida de todos. Pasamos de una forma de hacer política que buscaba la imposición y la confrontación, a una forma de hacer política que buscó, lealmente, construir un proyecto nacional, que nos pudiera representar a todos. Los resultados del giro quedaron a la vista.
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