2016/03/16

Crisis del cobre golpea resultados de AMSA y la obliga a bajar el ritmo de proyectos clave

La utilidad neta de las operaciones disminuyó a US$ 5,5 millones, frente a los US$ 422,4 millones de 2014. Ingresos retrocedieron 34% en 2015.

Por Andrés Pozo B.
Crisis del cobre golpea resultados de AMSA y la obliga a bajar el ritmo de proyectos clave
En respuesta a la incertidumbre por la que atraviesa la gran minería del cobre, Antofagasta plc -matriz de Antofagasta Minerals (AMSA)- ralentizó el desarrollo de dos proyectos que había iniciado a principios del año pasado: Encuentro Óxidos y su planta de molibdeno, en el distrito minero Centinela en Antofagasta, zona donde tienen enfocados sus planes de desarrollo.
Ante la caída del precio del metal rojo, que retrocedió 24% en 2015, y las complejas perspectivas para este año y el siguiente, el brazo minero del grupo Luksic dijo en su reporte anual que aunque estaban programados para entrar en operación hacia fines de 2016 y principios de 2017, ahora ambas iniciativas no estarán listas sino que hasta mediados de ese último año. Esta fue la alternativa que encontraron, pues la paralización de estas inversiones les resultaba “desproporcionadamente caro” debido a su estado de avance.
“Esto ayudará a preservar el efectivo en 2016 y, una vez que se ponen en marcha estos proyectos, sólo se considerarán más compromisos de nuevos proyectos cuando las perspectivas del mercado mejoren”, dijeron en su informe.
“Sabemos que el cobre pertenece a una industria cíclica y como resultado de las acciones que hemos tomado en el último año, estamos mejor preparados para beneficiarnos cuando el mercado se recupere”, dijo en un comunicado el CEO de Antofagasta plc, Diego Hernández, quien agregó en una conferencia con inversionistas que “no esperamos un cambio rápido en 2016”.
Dado el contexto de mercado, AMSA optó por controlar el gasto de capital. En 2015 fueron cerca de US$ 1.050 millones y para este ejercicio se espera estar en torno a los US$ 1.000 millones, informaron.
De hecho, agregaron que si bien siguen avanzando en los estudios que sustentarán nuevas decisiones de inversión, se camina más lento. Con la meta de alcanzar una producción de 900 mil toneladas de cobre fino hacia fines de la década, aunque la guía para este año es moverse entre 710 mil y 740 mil toneladas.
Explicaron que los estudios para la expansión de Los Pelambres y la construcción de un segundo concentrador en Centinela, que sumarán hasta 200 mil toneladas de cobre, están en etapa de factibilidad. “Se están realizando estos estudios a un costo mínimo y pueden acelerarse si las condiciones mejoran, pero en la actualidad no se planean para ser completado antes de finales de 2017”, informó la compañía.
“No prevemos ninguna decisión importante de compromiso de capital bajo nuestra línea de desarrollo actual hasta 2017”, agregó el presidente ejecutivo de AMSA, Iván Arriagada, ante inversionistas.
De hecho, agregó respecto de la iniciativa Twin Metals, en Minnesota, Estados Unidos, también se ha reducido el gasto a un mínimo, de acuerdo a la etapa de estudio que éste se encuentra.
En la misma instancia, Hernández recalcó que la clave es mantener la disciplina. “Esta disciplina nos permitió desplegar nuestros recursos en las oportunidades que hemos evaluado cuidadosamente y cumplir con nuestros criterios de rentabilidad”, dijo.
Cae la utilidad
La empresa vio impactados sus resultados. Los ingresos cayeron 34% totalizando US$ 3.394,6 millones, afectados por la baja del cobre y por menores volúmenes de venta de 9,5%. De todos modos, la utilidad neta proveniente de las operaciones disminuyó a US$ 5,5 millones, desde US$ 422,4 millones. Al incluir la venta de Aguas de Antofagasta, la utilidad neta del grupo llegó a US$ 608,2 millones.
Hernández valoró el plan de costos que ha aplicado la minera, que entre 2015 y 2016 les permitirá ahorros por cerca de US$ 400 millones, y el bajo nivel de deuda que tienen, incluso tras la compra de Zaldívar.
Consultados sobre nuevas oportunidades de compra, ante analistas dijeron que miran el mercado, pero que en cobre han visto pocas oportunidades y la mejor fue Zaldívar. Ahora último, agregaron, miraron dos operaciones: Morenci de Freeport en Estados Unidos y Kevitsa de First Quantum en Finlandia. “Hacemos seguimiento de lo que está pasando en el mercado, pero al mismo tiempo progresamos en nuestros proyectos de una manera que mantenemos todas nuestras opciones abiertas”, dijeron.

RESULTADO AFECTÓ ACCIÓN DE LA FIRMA

El reporte de resultados de Antofagasta se vio reflejado en el desempeño de sus acciones durante la jornada de ayer en la bolsa de Londres, las que cerraron con una caída de 4,4%, transándose en 513,5 libras.

Pese a lo malo de los números informados por el brazo minero del grupo Luksic, del cual depende también el negocio de transporte, el retroceso de sus papeles fue menor comparado con el de otras mineras que también transan en el mercado londinense.

Por ejemplo, BHP Billiton, que en Chile opera la mina Escondida y tiene otras dos faenas, registró al cierre de ayer en esta misma plaza una caída de 6,54% con sus papeles en un precio de 762,80 libras.
El retroceso para Anglo American, otra minera que tiene operaciones en Chile y que en esta misma plaza europea sufrió ayer una caída de 10,81%, cerrando sus acciones en una cotización de 487,45 libras.

Conocedores del mercado comentaron que los cambios en el valor de los papeles de Antofagasta fueron menos pronunciados que los de las otras compañías, pese a la magnitud de los datos revelados.

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