2016/02/29

Socialistas se juegan esta semana el futuro político de España en una incierta apuesta para formar gobierno

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, necesita que PP o Podemos respalden su candidatura para convertirse así en presidente.

Por Belén López-Palop
Socialistas se juegan esta semana el futuro político de España en una incierta apuesta para formar gobierno
El partido socialista de España firmó la semana pasada un pacto de gobierno con el movimiento de centro Ciudadanos, el primer paso concreto hacia la ruptura de dos meses de estancamiento político en el país, pero que deja al líder del PSOE, Pedro Sánchez, todavía lejos de la mayoría parlamentaria.
España no ha tenido un gobierno definitivo desde las inconclusas elecciones generales de diciembre que dieron grandes pérdidas tanto para los socialistas como para el gobernante Partido Popular. A principios de este mes, Felipe VI entregó a Sánchez la responsabilidad de formar un gobierno, después de que Mariano Rajoy, el presidente en funciones y líder de la formación conservadora PP, declinara el mandato del rey.
El acuerdo con Ciudadanos establece un programa de reforma detallado en 66 páginas y que fue calificado por Sánchez como un logro “histórico”.
“Éste es el primer paso hacia el cambio político que necesitamos en este país”, dijo Sánchez en una rueda de prensa en Madrid el miércoles.
El dirigente socialista presentará formalmente su candidatura al parlamento esta semana, y tiene hasta el 5 de marzo, cuando el Parlamento español mantiene su segunda y última votación de su candidatura, para obtener el respaldo de los parlamentarios y convertirse así en presidente.
Para que esto suceda, sin embargo, los votos de los legisladores del PSOE y de Ciudadanos por sí solos no son suficientes. Juntos, los dos partidos suman 130 escaños en un hemiciclo de 350 asientos, lo que significa que necesitan o que el PP o que la formación de izquierdas Podemos respalden la candidatura de Sánchez o, al menos que se abstengan.
Sánchez dijo que el acuerdo del gobierno había sido formulado con cuidado para no excluir otras partes. “Extiende una mano tanto a la izquierda como a la derecha”, dijo.
En contra de Sánchez
La respuesta inicial de Podemos y del PP ha sido inevitablemente hostil, con ambas partes insistiendo en que votarán en contra de Sánchez.
Podemos respondió al pacto levantándose de la mesa negociadora que, junto a IU-Unidad Popular y Compromís, mantenía con el PSOE para intentar formar un “gobierno del cambio”.
“Por el momento, el PSOE parece haber elegido y no es compatible con Podemos. No somos ilusos, somos realistas”, dijo Íñigo Errejón, el número dos y portavoz de Podemos en el Congreso, quien denunció que “con esta elección que ha hecho Sánchez se ha frustrado, de momento, una oportunidad histórica con la que han soñado millones de españoles”.
Los líderes de Podemos quieren que los socialistas aparten a Ciudadanos en favor de un gobierno de coalición de izquierda dura, e insisten en que no tienen intención de permitir que Sánchez gobierne sobre la base de un acuerdo con los centristas pro-empresariales.
“El acuerdo que, no es ni progresista ni reformista, va a hacer las delicias del Ibex 35 y de los sectores privilegiados”, aseguró Podemos tras la firma del pacto.
Mariano Rajoy, por su parte, comunicó el viernes por carta al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que no se sumará al acuerdo que éste ha suscrito con el secretario general de los socialistas, “cuyo único objetivo es echar al Partido Popular del gobierno”.
En la carta, que responde a la que remitió el líder de la formación naranja, Rajoy aseguró que Ciudadanos tiene el perfecto derecho a pactar con Sánchez pero que comprenda que “siendo el Partido Popular el más votado en España, se me haga muy difícil explicar a los votantes de mi partido -a los cuales me debo- que apoyo a quien no ha ganado, para derogar todo lo que mi gobierno ha hecho y sustituirlo por el programa del PSOE”.
El presidente en funciones ha estado fuera de acción durante gran parte del último mes. A pesar de que comanda el bloque más grande en el parlamento, la Cámara está tan fragmentada que incluso el PP necesita socios para dirigir el nuevo gobierno. Estos, sin embargo, han sido difíciles de conseguir cuando no pasa un día sin que surjan nuevas revelaciones sobre los múltiples casos de corrupción que afectan a las filas del PP, debilitando aún más el ya escaso atractivo del partido a aliados potenciales.
Mezcla de políticas
Anterior a la votación parlamentaria de esta semana, Pedro Sánchez debió enfrentar un obstáculo previo en forma de un referéndum interno de su partido sobre el acuerdo que firmó junto con Rivera la semana pasada.
La votación de los militantes socialistas, de carácter no vinculante, se llevó a cabo este sábado y será ratificado hoy por el Comité Federal del PSOE.
El acuerdo ofrece una mezcla de políticas de los dos partidos, con un fuerte énfasis en la lucha contra la corrupción, la reforma constitucional, un paquete de emergencia de medidas sociales y una revisión del mercado laboral fuertemente golpeado por la crisis económica.

POSIBLES NUEVAS ELECCIONES GENERALES

Dos meses después de los comicios del 20 de diciembre no se vislumbra ningún acuerdo que permita que se forme un gobierno en España.
El pacto Sánchez-Rivera no es suficiente para permitir la investidura del socialista y es visto más como una ocasión de mostrarse como actores políticos abiertos al diálogo que como un acuerdo auténtico.
El 1 de marzo comienza la sesión de investidura de Sánchez. El 2, miércoles, tendrá lugar la primera votación, en la que hace falta mayoría absoluta para que salga elegido.
De no ser así, el 5 de marzo, se produciría la segunda, en la que bastaría con mayoría simple. Con el No de Podemos, sin embargo, eso no va a ocurrir, así que la nueva fecha marcada en el calendario sería el 6 de marzo. Ese día comenzaría de nuevo todo el proceso.
La Constitución establece un plazo de dos meses desde la primera votación para conseguir la elección del presidente.
Si no se consigue se disuelven las Cortes y se dispone de 54 días para la celebración de nuevas elecciones, que podrían ser convocadas el domingo 26 de junio. "Como están las cosas, es difícil descartar cualquier escenario", atajó la semana pasada Iñigo Errejón.
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