2016/02/29

Mercados emergentes crecen menos que desarrollados por primera vez desde 1999

La reversión de la tendencia de convergencia pone en peligro la subsistencia de miles de millones de personas.

Por Steve Johnson, Financial Times
Mercados emergentes crecen menos que desarrollados por primera vez desde 1999
Los mercados emergentes, por definición, están destinados a emerger. Excluyendo a China, sin embargo, las economías del mundo en desarrollo están creciendo más lentamente que las del mundo desarrollado por primera vez desde 1999.
Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), los mercados emergentes, excluyendo a China, obtuvieron a duras penas un crecimiento de producción de tan sólo 1,92% el año pasado, por debajo incluso del renqueante crecimiento del mundo desarrollado, donde la producción creció un 1,98%.
Además, esto resta importancia a las tribulaciones de los que viven en países en desarrollo: cuando se toma en cuenta su más rápido crecimiento demográfico, el bajo rendimiento de los mercados emergentes en relación con el de los países desarrollados, en términos per cápita, es todavía más extremo.
En otras palabras, aparte de China, el universo de los países emergentes ya no está en camino de converger con el mundo más acaudalado. Más bien, se está quedando rezagado.
"La falta de convergencia entre el crecimiento de los ME y el de los mercados desarrollados debiera ser motivo de preocupación", dijo Guillermo Mondino, jefe de investigación de Citi.
"La teoría de la convergencia sugiere que los mercados emergentes debieran estar creciendo más rápidamente que los mercados desarrollados y que debieran estar emparejándose", añadió Mondino.
El futuro de miles de millones de personas depende de si esta reversión de la tendencia hacia la convergencia resulta ser un problema pasajero, o si más bien resulta que el sólido desempeño de los países emergentes durante el período 2000-2014 es el que, en última instancia, ha sido anómalo.
Si la rápida industrialización de China durante este período, la cual estimuló el "superciclo" de las materias primas — esparciendo los beneficios en la mayoría del mundo emergente — resulta ser un cambio aislado, el peligro es que se regrese a las normas de las décadas de 1980 y 1990. En aquel entonces, el crecimiento en los mercados emergentes, excluyendo a China, típicamente estaba por detrás del de los países desarrollados.
Un argumento en contra de esto es que muchos países de los mercados emergentes —como India, Turquía y Corea del Sur— son importadores netos de materias primas. Como tales, sería sensato pensar que estos países debieran ser capaces de crecer con mayor fortaleza en el entorno actual que cuando los precios de las materias primas estaban en máximos sin precedentes.
En otras palabras, los bajos precios de las materias primas debieran ser redistributivos —transfiriendo riqueza de Brasil a India, por ejemplo— en lugar de reducir el crecimiento en la totalidad del mundo de los mercados emergentes.
Sin embargo, un análisis realizado por Citi pone esto en duda. Sus datos sugieren que, desde finales de 1970, ha existido una correlación razonablemente fuerte entre los flujos de capital hacia los mercados emergentes y el precio del petróleo.
Mondino indicó que esto refleja el reciclaje de los petrodólares de los exportadores de petróleo a los mercados emergentes en general, lo cual Citi describió como un "consistente, aunque misterioso, fenómeno".
"Los altos precios del petróleo respaldaron el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de los mercados emergentes durante la década de 1970 mediante el aumento de la disponibilidad de financiación externa.
Nosotros creemos que los precios del petróleo más bajos durante la segunda mitad de la década de 1980 contribuyeron a que esa década representara un desastre en el crecimiento ayudando a prevenir cualquier recuperación en el flujo de capital hacia los mercados emergentes ", agregó Mondino. "Y en la década de 2000, los altos precios del petróleo ayudaron a respaldar los flujos de capital y el crecimiento robusto".
Si este análisis es correcto, esto implica que los mercados emergentes tendrán que esforzarse para atraer significativos flujos de capital a menos que y hasta que el precio del petróleo se recupere.
Según Mondino, "solía haber un círculo virtuoso que conectaba los flujos de capital, el crecimiento del PIB de los mercados emergentes y el precio del petróleo: un fuerte crecimiento respaldaba el precio del petróleo, el cual respaldaba los flujos de capital a través del reciclaje de los petrodólares y, a su vez, las abundantes entradas de capital respaldaban el crecimiento sostenido".
Teniendo en cuenta que el saldo de la cuenta corriente agregado de quince grandes exportadores de petróleo va a ser negativo este año por primera vez desde 1998, de acuerdo con los pronósticos del FMI, "parece que esto ahora se ha convertido en un círculo vicioso", agregó Mondino.
A pesar de esto, el pronóstico principal de Citi es que el crecimiento en los mercados emergentes, excluyendo a China, gradualmente se elevará de nuevo hasta estar por encima del de los países
desarrollados aproximadamente el año próximo, con una recuperación del crecimiento en los mercados emergentes, menos China, de un poco más de 3% en 2017.
Otros también se sienten razonablemente optimistas. Tom Becket, director de inversiones de Psigma Investment Management, cree que la mayor parte de la desaceleración de los ME ocurrió el año pasado, y que ahora el crecimiento se está nivelando.
Nicolas Schlotthauer, jefe de mercados emergentes de renta fija de Deutsche Asset Management, comentó que no había observado una tendencia hacia un crecimiento todavía más débil en los mercados emergentes, a pesar de los 'vientos en contra', argumentando que los importadores de energía se beneficiarían de precios del petróleo más bajos.
En cuanto al temor de Citi de que los bajos precios del petróleo vayan a privar de capital a todos los mercados emergentes, Schlotthauer tenía confianza en que se iban a presentar entradas de capital de sustitución, como las de las asociaciones público-privadas en el campo de la infraestructura. También argumentó que las fuentes internas de financiación, como los fondos de pensiones y las compañías de seguros, pudieran cubrir parte de la deficiencia en una cantidad de los mercados emergentes.
Sin embargo, Mondino temía que el lento crecimiento económico en los mercados emergentes condujera a la generación de respuestas políticas perjudiciales, tales como el significativo aumento de medidas proteccionistas presenciado durante los últimos años.
"Estamos observando un alejamiento gradual de la globalización; un uso más frecuente de barreras para impedir la movilidad del capital; y un debilitamiento gradual de los sistemas que se concentraban en la inflación que muchos ME habían adoptado", dijo Mondino, citando como ejemplos de este último punto a Turquía, Brasil y México.
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