2015/11/30

Habla el capitán

Con 99 partidos en la Roja y siete años liderando el plantel, Claudio Bravo mantenía línea directa con Sergio Jadue, con quien dice tener una relación de amistad. En su paso por Chile, el arquero del Barcelona comenta el escándalo del fútbol, critica la inseguridad y desigualdad que hay en el país, habla de sus negocios y no descarta, en un futuro, postular al Congreso.
Por: María José Gutiérrez
claudio-bravo
El 4-0 del FC Barcelona ante el Real Madrid el sábado pasado le devolvió la alegría a Claudio Bravo. El mejor jugador del partido según la prensa española, lograba dejar atrás los amargos 10 días que pasó en Chile, que culminaron el miércoles 18 a las 13.40 hrs cuando tomó el avión de regreso a España.
La noche anterior a ese vuelo, la Roja perdió 3-0 ante Uruguay, en el partido número 99 de Bravo por la selección. La derrota se sumó al empate ante Colombia y terminó con la calidad de invicto para Chile en las clasificatorias del Mundial Rusia 2018.
Pero lo peor, quizá, no fue eso. Mientras Bravo intentaba defender el arco ante la ofensiva charrúa, el presidente de la ANFP, Sergio Jadue, llegaba al aeropuerto custodiado por Carabineros, diciendo que partía de vacaciones junto a su familia a Estados Unidos. La realidad era otra: el dirigente está involucrado en el caso sobornos de la Conmebol que investiga la fiscal norteamericana Loreta Lynch y habría aceptado colaborar con la justicia estadounidense, lo que lo obliga a radicarse a Nueva York sin clara fecha de regreso a Chile.
Bravo sólo se enteró de esto cuando fue consultado por los periodistas al finalizar el partido en Montevideo. Y se remitió a decir: “Nosotros nos vamos a dedicar a lo nuestro y la idea es meter a Chile en el Mundial, aunque estas noticias no son las mejores”.
Tres días antes, en plena concentración en Juan Pinto Durán nos reunimos con él, el domingo a las 8.30 de la noche. En una sala encarpada, donde es imposible mirar hacia afuera –por el famoso hermetismo de Sampaoli–, transpirado, en buzo gris y polera roja, y con las manos vendadas, apareció Claudio Bravo (32).
El ambiente estaba tenso en la selección. Si bien la salida de Jadue todavía no era un hecho, a esa altura ya era un secreto a voces.
En su rol de capitán, Bravo además de ser uno de los dueños del camarín, es quien intercede por los jugadores cuando ocurre algún problema, y quien negocia los premios junto a una comisión con la dirigencia, teniendo línea directa con Jadue.
“Siempre está la libertad, la puerta abierta. También hay amistad hacia la persona de Sergio. Nosotros muchas veces nos juntamos con la persona, y hay veces que lo hacemos con el dirigente. Cuando tenemos reuniones son sobre la base de las cosas que nosotros negociamos como plantel de jugadores con la ANFP representados por la persona que es Sergio”, asegura Bravo,  mientras se despega las vendas de las manos. “Pero claro, meternos más allá tampoco es debido, ni sabemos a ciencia cierta qué es lo que pasa”.
-¿Qué te parece que el fútbol este año haya llegado a un peak de cuestionamientos a través de la investigación de Estados Unidos que evidencia una corrupción generalizada en este deporte?
-No debemos meternos mucho, porque somos gente directa en relación a este tema. Cuando pasan cosas de este tipo en el fútbol, lo único que hacen es dañar lo lindo que conlleva este deporte. El negocio es tan grande que nosotros, a pesar de ser actores principales, no nos enteramos. Nos enteramos de una parte pequeña a lo que gira en torno a la FIFA.
-Como jugador, ¿eras consciente de que existían estas malas prácticas, tanto en Chile como en el extranjero?
-Te enteras de cosas pero al igual que todo el mundo, en el sentido de que abres un periódico, te metes a internet, te enteras de cosas negativas, pero ya más in situ no tenemos tanta información. Imagínate que ni la policía maneja tanta información, y un poco lo que manejamos nosotros es lo que ve todo el mundo a través de prensa.
“Cuando pasan cosas de este tipo en el fútbol, lo único que hacen es dañar lo lindo que conlleva este deporte. El negocio es tan grande que nosotros, a pesar de ser actores principales, no nos enteramos”.
-Cuando se enteraron de la investigación que lleva la fiscal norteamericana Loretta Lynch sobre el pago de sobornos de la empresa Datisa a dirigentes de la Conmebol para hacerse con los derechos televisivos de la Copa América, ¿cómo les afectó?
-No es fácil cuando salen este tipo de cosas porque empañan todo lo que está ligado al fútbol, empañan el trabajo dirigencial, el trabajo nuestro como jugadores. Son cosas que no tienen que suceder. Pero al margen de esto, hay una investigación y aún no se sabe el objetivo real de todo esto. Solamente manejamos los datos que dice la prensa.
-¿Le crees a Jadue cuando dice que el millón y medio de dólares que recibió eran para pagar anticipos por derechos televisivos?
-No hablamos ese tipo de cosas con Sergio.
-¿Cómo evalúas su gestión como dirigente del fútbol chileno?
-Bien, la verdad es que en ese tipo de cosas nosotros no tenemos nada que decir. Nosotros como plantel, o yo en mi pensamiento, las veces que hemos estado en negociaciones con él, el trato ha sido increíble en todo sentido.

El futuro de Sampaoli

-¿Qué crees que va a pasar con Sampaoli sin Jadue en la presidencia?
-Eso ya es un tema de técnico con ANFP, más directamente que con el mismo presidente. No sé cuál será el tema contractual que tiene. Hay cariño de jugadores hacia el técnico, pero a nosotros sólo nos queda que cada persona respete su contrato, su forma, y lo único que te puedo decir es que como plantel estamos felices con el cuerpo técnico.
-¿Qué les ha dicho estos días?
-Tampoco necesitamos que nos diga “muchachos, yo me voy a quedar con ustedes”. No ha sido tema de él, tampoco ha sido tema nuestro. Ahora me ves aquí, recién acabo de entrenar, te estoy atendiendo, y es un poco lo que hacemos en el día a día. No nos enfocamos a pensar en otro tipo de cosas, sino que llenarnos de lo nuestro, que es nuestro trabajo.
-Se dice que están contactando a Sampaoli desde la AFA, ¿cuánto afectaría a la selección su salida, en pleno proceso de clasificatorias?
-Es que no me voy a poner a hablar en un escenario que no existe porque al día de hoy, el escenario que existe, es que tenemos un técnico exitoso que ha hecho una labor increíble.
-¿Crees que el negocio detrás del fútbol ensucia lo deportivo? ¿Es necesaria mayor transparencia?
-Nosotros en parte sabemos de qué va el negocio, de qué va todo esto, se ha generado polémica por cosas que no se han hecho de buena manera y es un tema que se tiene que transparentar mucho más. La gente también, o el hincha, tienen que saber mucho más cómo funciona.
-¿Qué cosas se necesita transparentar?
-Como jugador no te puedo ahondar más en el tema, porque no soy el encargado de agarrar el micrófono y aclarar todo el tema federativo.
“No es descabellado trabajar en el Congreso. Hay gente que tiene menos preparación o méritos que uno y están ahí haciendo cosas que no influyen en nada. Hay gente que no debiese estar ahí”.
-Pero eres el capitán de la selección.
-A mí no me compete. Si soy presidente de la federación a futuro, claro que me va a tocar hacer ese tema, pero soy el arquero de la selección.
-¿Te gustaría ser presidente de la federación?
-Ahora no, pero a futuro quién sabe. De momento disfruto con lo que hago y cada persona se tiene que hacer cargo de sus cosas en el ámbito que le toque. Yo feliz de contar la película, pero cuando me toque estar en ese ámbito.
-¿Te parece justo que haya gente que lucre con la Roja? Es una marca de todos los chilenos…
-Lucrar creo que no es la palabra. A partir del fútbol se han hecho muchas cosas. El fútbol chileno se ha solventado de una manera increíble a base de la selección. Lucrar puede ser cuando los dineros ya son derivados a otras cosas, creo que no es la situación de esta federación. El tema de los sobornos, y lo que se está investigando, viene a raíz de otra cosa y no de lo que genera nuestra selección.
-¿Y qué te parece el precio de la entradas al estadio? Hace algunos días dijiste que no te gustaba ver los estadios vacíos.
-Si tienes un estadio con una capacidad de unas 50 mil personas, lo ideal es que el estadio esté repleto y no con 35 o 40 mil personas, porque la entrada tiene un valor excesivo. Esa entrada no representa el ingreso que salva la totalidad del fútbol chileno. Los ingresos vienen por otro orden de cosas.

¿Bravo diputado?

-En una entrevista hace un tiempo atrás, dijiste que te preocupaba la inseguridad de los estadios. Desde hace 11 años vives en España, ¿cómo ves el país? ¿Te parece que hay más agresividad, menos confianza?
-Es más un tema de país, de cultura, educación. Y es ahí donde el Gobierno tiene que dar más herramientas. En los estadios ocurren miles de cosas porque la gente no se sabe comportar, porque la gente cree que el fútbol en vez de ser una fiesta es una guerra. La inseguridad está por el hecho de que muchas veces, más que hinchas, van delincuentes al estadio, y para ellos es muy fácil tirar una piedra en una cancha, romper un auto, robarlo, hacerles daño a las familias que van a ver un espectáculo. Cuando viene mi familia a Chile y vemos las noticias –a mí me gusta que vean las noticias mis hijos, en parte a veces los obligo–, la mayor, que tiene 11 años, o la de 9, me dicen: “Papá, en media hora todo lo que dan es delincuencia, robos, asaltos”. Y que un niño te lo diga, a mí, al menos, me llega mucho. Te genera esa inseguridad. Te preguntan por qué hay que poner alarma, por qué nosotros tenemos que vivir adentro de la casa como si fuera una cárcel, por qué los que cometen estos delitos no viven en una cárcel. Vivimos en un país que cada día se está tornando más inseguro, la delincuencia se está tomando prácticamente nuestro país.
“La inseguridad está por el hecho de que muchas veces, más que hinchas, van delincuentes al estadio, y para ellos es muy fácil tirar una piedra en una cancha, romper un auto, robarlo, hacerle daño a las familias que van a ver un espectáculo”.
-¿Por dónde ves la solución?
-Es un tema político, de gobierno, de país. Las cosas no se están haciendo bien desde ese punto de vista. Me toca ver seguido el programa En su propia trampa. Casi la totalidad del equipo vimos el otro día lo que sucedía en una casa, y es algo que no es normal. Que ocurran ese tipo de cosas y no tengamos leyes para no vivir con miedo. Los que actúan de esta manera se mueven como Pedro por su casa.
-¿Estás de acuerdo con las reformas que impulsa este Gobierno? El año pasado fue la reforma tributaria, este año la educacional y laboral, el proceso constituyente.
-En esos casos prefiero no involucrarme y comentar. Tampoco me quiero encasillar y que me hagan una imagen, pero sí hago mucho hincapié al tema delictual, que nos llega directamente.
-¿Qué opinas sobre los últimos escándalos? La colusión del confort, el financiamiento irregular de campañas políticas, Caval…
-Es complejo, pero creo que son temas que no van a cambiar, van a seguir sucediendo. Y los más afectados son la clase media hacia abajo. El más rico va a seguir siendo más rico, el con más poder va a seguir teniendo poder y los de más abajo van a seguir exactamente igual, reclamando, pidiendo justicia.
-Tu visión es súper desesperanzadora.
-Ya llevamos muchos años con los mismos temas de corrupción, de que las leyes se hacen para ciertas personas y para otras no. El país no quiere que exista igualdad.
-La presidenta Bachelet ha planteado una agenda refundacional. ¿Crees que la solución va por ahí?
-Creo que sí. Al estar en Europa notas más igualdad en todo ámbito. Chile se guía mucho por el tema de clases. Existe mucho clasismo, es un mal que hay en este país. Es algo que debemos mejorar, pero si seguimos con estos casos, donde el rico no quiere igualdad, donde el que tiene poder, sigue usando ese poder para beneficiarse solamente él, creo que la cosa no va a cambiar nunca.
-¿Eres cercano a algún sector político?
-De momento no. Cuando vea que las cosas en mi país funcionan de buena manera, cuando vea que hay gente que busca igualdad para todos, cundo vea gente que no está metida en temas de corrupción, ahí voy a ser partidario de apoyar, incentivar.
-¿Votaste en la última elección?
-Sí.
-¿Por quién?
-No te voy a decir.
-En una entrevista en Canal 13 dijiste que no descartabas una carrera política.
-No, porque me gusta este tipo de cosas, ayudar. El hecho de que llevo mucho tiempo viviendo fuera, viendo cómo funcionan las cosas en otros lugares, quieres ayudar un poco y buscar cierta igualdad, y que la gente viva más tranquila. Vivimos con desconfianza, y eso es negativo para las futuras generaciones.
-¿Te gustaría ser alcalde, diputado, senador, presidente?
-No lo sé, creo que desde más abajo para llegar a lo más alto.
-O sea te gustaría ser presidente de Chile.
-No, es muy arriesgado, no es fácil meterse ahí. Pero no es descabellado trabajar en el Congreso. Hay gente que tiene menos preparación o méritos que uno y están ahí haciendo cosas que no influyen en nada. Hay gente que no debiese estar ahí.

Los otros negocios del fútbol

-Cuando hablábamos del negocio del fútbol, hay otra arista que son los niños futbolistas. El ejemplo más claro es tu compañero de equipo, Lionel Messi. Él llegó a los 12 años al Barcelona. ¿Estás de acuerdo con ese modelo de negocio?
-El niño al final es un instrumento que genera mucho dinero y alrededor de ese niño hay muchas personas. Hay clubes, hay padres que quieren que sea la obligación del niño ser futbolista para que pueda solventar a su familia a futuro. Con 10 o 12 años se sienten salvadores del hogar, y los niños no tienen que cumplir esa función. Es un tema que se tiene que mejorar, que el niño no sea explotado. Se les genera una presión muy grande.
-Estás en contra de ese modelo.
-No sé si en contra, pero es difícil. Hace mucho que el fútbol dejó de ser solamente diversión en torno a una pelota y es un negocio. El fútbol es televisión, son auspiciadores, es imagen, es un tema global que mueve mucho. Y en torno a esta pelota gira mucha gente, padres, familias.
-¿Y donde inviertes la plata que te da este negocio? Estás construyendo un centro deportivo en Buin, ¿cómo va eso?
-Eso va bien, en ese sentido soy bien inquieto. Me meto a la cama y generalmente mi cabeza gira en qué voy a hacer el día de mañana, más que qué voy a hacer con mi dinero. Esta inversión la hago en el sentido de devolver la mano al lugar de donde yo vengo, para que los niños puedan tener algo que yo no tuve. Donde además de pegarle a una pelota puedan aprender a comer, puedan tener educación, puedan tener valores. En los lugares donde fui a jugar fútbol de niño, a mí prácticamente sólo me enseñaron que tenía que tirarme para donde iba la pelota, pero nadie me enseñó valores, nadie me enseñó a comer, a alimentarme como tenía que hacerlo un deportista, a cómo hablar delante de cien personas o de una cámara. Ésas son las cosas que debemos enseñar a los niños que vamos a tener acá el día de mañana. Debemos tener jugadores de fútbol más preparados de lo que tenemos hoy.
Si los cálculos de los ingenieros a cargo de la obra funcionan, en enero Claudio Bravo inaugurará el centro deportivo. El proyecto consta de cuatro camarines, una cancha artificial grande, tres canchas artificiales de fútbol siete y una zona de cafetería, y podrá acoger a 200 niños al día. Para Navidad, el arquero del Barcelona llevará a cabo un campus deportivo para probar cómo va a funcionar su local.
-¿Tienes alguna otra inversión?
-Sólo eso.
-¿Inviertes en acciones, fondos mutuos?
-Sólo eso.
-Tienes la plata bajo el colchón.
-Así es (risas). •••
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