El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha
comparecido ante la prensa para explicar la petición de ayuda europea
efectuada ayer para sanear el sector financiero español. En la rueda de
prensa, Rajoy ha negado que España haya sido rescatada y ha llegado a atribuirse el mérito de la operación.
Ha llamado "línea de crédito" al rescate y ha justificado que es
imprescindible para devolver la credibilidad internacional a la economía
española y para que retorne la financiación a la economía real, de
manera que se pueda avanzar en el camino para lograr el crecimiento y el
empleo. Dice no haber recibido presiones: "El que ha presionado he sido
yo" y considera que la decisión de ayer refuerza el euro, que es "irreversible".
En general, Rajoy ha planteado la operación como un éxito de su Gobierno
que, de hecho, no hubiera podido lograrse si su Ejecutivo no hubiera
recuperado la credibilidad de España en los últimos cinco meses, gracias
al control del gasto y la aprobación de las reformas estructurales, ha
defendido.
"Si no hubiéramos hecho lo que hemos hecho en estos
cinco meses, lo que se hubiera planteado ayer es la intervención de
España", ha dicho.
"Como hemos hecho los deberes, lo que se
planteó ayer fue la apertura de una línea de crédito para nuestro
sistema financiero, con el objetivo de recuperar la solvencia de las
entidades financieras que lo requieran y de recuperar el crédito", ha
destacado el presidente del Gobierno. "Se ha hecho a
satisfacción", ha llegado a decir el presidente del Gobierno, muy
criticado ayer por dejar el anuncio de su ministro de Economía, Luis de
Guindos.
Respecto a si lo anunciado ayer es un "rescate
dulce o en toda regla", Rajoy ha declinado entrar en "debates
nominalistas" que no tienen "el mínimo sentido" y ha insistido en que se
trata de "una línea de crédito" a las entidades. También ha descartado
que la situación de España se parezca a la de otros países rescatados
-Grecia, Irlanda y Portugal-.
En este sentido, ha contradicho a su
ministro de Economía, quien ayer reconoció que el rescate elevará el
déficit y la deuda pública -debido a que el dinero no irá a parar
directamente a las entidades sino al Frob-."Esto no afecta en absoluto
al déficit público", ha aseverado Rajoy. Por este motivo, el presidente del Gobierno ha prometido que no se adoptarán ajustes o subidas fiscales adicionales. "No hay
condiciones macroeconómicas" asociadas al préstamo, ha insistido.
Asimismo,
frente a las informaciones que apuntan a que España fue presionada para
pedir ayuda antes de las elecciones de Grecia, Rajoy ha asegurado: "A
mí nadie me ha presionado. El que he presionado he sido yo. Porque yo
quería una línea de crédito para resolver un problema que todo el mundo
sabe que existe".
Frente a las críticas, ha respondido: "Conviene mantener la visión de conjunto y no perderse en los
vericuetos del momento". No obstante, ha reconocido que la situación "era y sigue siendo muy complicada".
Por
otro lado, preguntado por si considera lo más conveniente acudir al
partido de la selección española, esta tarde en Polonia, ha explicado
que sólo estará fuera unas horas y que no se hubiera ido si ayer no se
hubiera llegado a la solución de la "línea de crédito". En todo
caso, considera que "estas cosas son opinables" y hubiera sido
criticado tanto si va, como si se queda. "La selección española lo
merece", ha remachado, tras asegurar que hubiera preferido ver el
partido en casa, alterándolo con la lucha de Nadal por el título de
Roland Garros.
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