Ray
Bradbury fue uno de los pioneros en abordar la ciencia ficción de forma
magistral en la literatura, además de que con textos como Farenheit 451
logró cautivar a un amplio grupo de lectores alrededor del mundo.
Nacido el 22 de agosto de 1920, en Waukegan, Illinois, su vida no fue sencilla desde el principio, el nivel de estudios al que llegó fue la preparatoria, graduándose de Los Angeles high school. Tras ello, se dedicaría a vender periódicos en las calles de Los Ángeles, esto hasta 1942.
Tras
este momento, llegaría su entrada a la escritura, sus días se veían
consumidos en la biblioteca pública, por las noches se dedicaba a leer,
para después dar paso a la escritura en la máquina de escribir por las
mañanas, con lo que se convertiría en un escritor de tiempo completo a
partir de 1943. Al poco tiempo, redactaría sus primeros cuentos cortos
de forma periódica, para posteriormente publicarlos en una colección
propia titulada Dark Carnival, cuatro años después.
Pero sin duda, el éxito llegaría de la mano de su colección de relatos de ciencia ficción, Crónicas marcianas,
los cuales reúnen crónicas de la colonización de Marte por parte de la
humanidad que huye de un mundo al borde de la destrucción. A partir de
este texto, cambió para siempre el género fantástico.
Destacar
que en este compendio sobresale el relato de un mexicano, el cual
conserva las esencias de su cultura indígena, por lo que consigue
establecer una auténtica conversación con un marciano, que, a su vez, es
depositario de las tradiciones desplazadas por la hegemonía de los
colonizadores.
Detrás
de la salida de estos textos, al escritor se le abrirían las puertas de
las prestigiosas revistas, esto a pesar de que sus crónicas se da una
crítica de la sociedad y la cultura, amenazadas por un futuro
tecnocratizado.
En su paso por las letras, llegaría El hombre ilustrado,
un libro compuesto por varios relatos de naturaleza fantástica, y dos
años más tarde vería la luz uno de sus trabajos más representativos,
Farenheit 451.
Esta
novela narra la historia de Montag, quien se encuentra inmerso en una
sociedad futurista, dominada por los medios audiovisuales, con los que
se acosa el individualismo y que comienza a hablar de la desinformación.
Cabe
destacar que el nombre de la obra es en referencia a la temperatura en
la que los libros se queman. Destacar que en este libro, que habla de
una sociedad no muy fuera de la realidad, en la que se exponen las
consecuencias de la falta de lectura y de la hipnotización que genera en
las personas elementos como la televisión, la cual es utilizada para
desinformar y distraer a los ciudadanos.
La
obra de Bradbury no sólo se vería plasmada en papel, sino que animaría a
uno de los cineastas más destacados, François Truffat a hacer una
versión cinematográfica, en la que se vería esta obra, desde una lectura
y perspectiva de uno de los genios del séptimo arte.
Para 1950, regresarían los cuentos cortos a su carrera, There will come soft rain,
fue el texto que marcaría este regreso de sus relato, mismos que se
desarrollan en una casa robotizada, temática que se repite en The Veldt,
en donde otra casa automatizada, casi dotada de vida propia, masacra,
con la complicidad de los niños, a los padres de los mismos.
Otro
de los puntos destacables de este escritor, es sin duda su
universalidad, ya que no sólo se encasillo en la ciencia ficción, sino
que incursionó en otros géneros de la literatura como la policiaca, en
donde deja de lado la fantasía para apostar por temas realistas.
Con
ello, lo que se vislumbraba era el interés del estadounidense por
narrar la condición humana, esto mediante una narrativa caracterizada
por un estilo poético.
Justo en este rubro se pueden encontrar títulos como Casa dividida y El robo del siglo, o la poética novela El vino del estío.
Otra de
las actividades en las que irrumpió el artista fue la de los guiones de
cine, realizando guiones para filmes como Moby Dick, de John Huston,
así como guiones para series televisivas como Alfred Hitchcock presenta y
La dimensión desconocida.
“La
gran diversión en mi vida ha sido levantarme cada mañana, corriendo
hacia la máquina de escribir porque alguna idea nueva me ha llegado. El
sentimiento que me genera cada día es muy parecido al que tenía a los
doce años. De cualquier forma aquí estoy a los ochenta años, sin ninguna
diferencia, lleno de alegría y agradecido por la gran vida que se me ha
permitido tener”, fue una de sus últimas frases, la cual la dijo hace
11 años.
Y
aunque la triste noticia de su muerte, el pasado 5 de junio, invadió al
mundo de las letras, se agradece el legado que dejó a su paso por este
mundo, con el que logró cambiar la visión de las cosas e innovar en uno
de los géneros más importantes de la cultura popular, la ciencia
ficción, la literatura fantástica.
1 Bradbury, Ray, Farenheit 451, primera edición, 1953, Contemporánea .
Por Mariela Sánchez
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![]() ![]() “Con la punta de bronce del soplete en sus puños, con aquella gigantesca serpiente escupiendo su petróleo venenoso sobre el mundo, la sangre le latía en la cabeza y sus manos eran las de un fantástico director tocando todas las sinfonías del fuego y de las llamas para destruir los guiñapos y ruinas de la Historia” 1, de esta forma abría una de las obras que revolucionarían la forma de ver a la literatura universal, era el nacimiento de Farenheit 451, título que permitiría a Ray Bradbury ser leído a nivel global además de que se consolidaría como uno de los personajes más relevantes del siglo pasado. ![]() ![]() |
2012/06/10
Muere ícono de la literatura universal
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