En un oficio enviado ayer a la SVS, la firma dice que plásticos no podrán dar avances en efectivo.
El 22 de noviembre pasado, La Polar volvió a emitir tarjetas de créditos, tras haber estado cinco meses, sin generar nuevos plásticos. El retailer -vía la filial Inversiones SCG- reactivó la entrega del producto, pero con una política crediticia distinta.
En un oficio enviado ayer a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) -en respuesta a una petición de información cursada por el organismo-, el gerente general de la compañía Patricio Lecaros detalló cuatro aspectos que cambiarán.
En primer lugar, las nuevas tarjetas serán cerradas, es decir, "sólo pueden ser usadas para la adquisición de bienes y servicios" vendidos en La Polar y no en otros comercios asociados. Además, las tarjetas no podrán ser usadas para obtener avances en efectivo, como sí se podía hacer anteriormente.
Los cupos, en tanto, "serán limitados y otorgados segmentadamente de acuerdo al perfil de cada cliente", dice el oficio. Precisa que los montos serán de máximo "1,5 vez la renta mensual debidamente acreditada". El cupo no podrá ser aumentado antes de seis meses y se deberá contar con la "conformidad del cliente". Esto, "considerando el comportamiento de pago, según la política de riesgo de la empresa".
En tercer lugar, subraya que al conceder créditos para el pago de las compras, estos "sólo pueden cursarse con pago en cuotas mensuales, iguales y sucesivas, sin período de gracia y por un plazo máximo de hasta 24 meses".
Por último, la compañía consigna que en todos los contratos de las nuevas tarjetas "se dejará constancia de que se trata de la Nueva Tarjeta La Polar".
El retailer precisó en el oficio, que aunque la emisión de tarjetas para comercio propio, no requiere legalmente autorización previa de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, el 5 de diciembre pasado se le informó al organismo fiscalizador que SCG estaba reiniciando la apertura de contratos con tarjeta habientes.
En la misma línea, reiteró ante la SVS que la empresa ha efectuado un proceso de reestructuración , el que incluye un completo fortalecimiento de sus filiales, especialmente, de Inversiones SCG. "Para este efecto se han incorporado a la empresa profesionales de destacada trayectoria y gran experiencia", detalla. Destaca el rol del nuevo gerente de Riesgo, Sergio López; de Cobranza, Enrique Vitar y el contralor, Gino Manríquez.
En el documento agregan que dada la implementación de "diversas políticas gerenciales", ahora existe una mayor seguridad en el otorgamiento del crédito y una perfección en los protocolos del área de cobranza, "haciendo un seguimiento más acabado y directo de este proceso".
A principios de julio de este año, La Polar suspendió la emisión de tarjetas de créditos, luego de que el 9 de junio reconoció la existencia de más de 450.000 clientes repactados unilateralmente, lo que dio pie al peor escándalo financiero que haya visto el país.
En ese momento, la compañía ya había emitido más de dos millones de plásticos en Chile.
www.diario.latercera.com
El 22 de noviembre pasado, La Polar volvió a emitir tarjetas de créditos, tras haber estado cinco meses, sin generar nuevos plásticos. El retailer -vía la filial Inversiones SCG- reactivó la entrega del producto, pero con una política crediticia distinta.
En un oficio enviado ayer a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) -en respuesta a una petición de información cursada por el organismo-, el gerente general de la compañía Patricio Lecaros detalló cuatro aspectos que cambiarán.
En primer lugar, las nuevas tarjetas serán cerradas, es decir, "sólo pueden ser usadas para la adquisición de bienes y servicios" vendidos en La Polar y no en otros comercios asociados. Además, las tarjetas no podrán ser usadas para obtener avances en efectivo, como sí se podía hacer anteriormente.
Los cupos, en tanto, "serán limitados y otorgados segmentadamente de acuerdo al perfil de cada cliente", dice el oficio. Precisa que los montos serán de máximo "1,5 vez la renta mensual debidamente acreditada". El cupo no podrá ser aumentado antes de seis meses y se deberá contar con la "conformidad del cliente". Esto, "considerando el comportamiento de pago, según la política de riesgo de la empresa".
En tercer lugar, subraya que al conceder créditos para el pago de las compras, estos "sólo pueden cursarse con pago en cuotas mensuales, iguales y sucesivas, sin período de gracia y por un plazo máximo de hasta 24 meses".
Por último, la compañía consigna que en todos los contratos de las nuevas tarjetas "se dejará constancia de que se trata de la Nueva Tarjeta La Polar".
El retailer precisó en el oficio, que aunque la emisión de tarjetas para comercio propio, no requiere legalmente autorización previa de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, el 5 de diciembre pasado se le informó al organismo fiscalizador que SCG estaba reiniciando la apertura de contratos con tarjeta habientes.
En la misma línea, reiteró ante la SVS que la empresa ha efectuado un proceso de reestructuración , el que incluye un completo fortalecimiento de sus filiales, especialmente, de Inversiones SCG. "Para este efecto se han incorporado a la empresa profesionales de destacada trayectoria y gran experiencia", detalla. Destaca el rol del nuevo gerente de Riesgo, Sergio López; de Cobranza, Enrique Vitar y el contralor, Gino Manríquez.
En el documento agregan que dada la implementación de "diversas políticas gerenciales", ahora existe una mayor seguridad en el otorgamiento del crédito y una perfección en los protocolos del área de cobranza, "haciendo un seguimiento más acabado y directo de este proceso".
A principios de julio de este año, La Polar suspendió la emisión de tarjetas de créditos, luego de que el 9 de junio reconoció la existencia de más de 450.000 clientes repactados unilateralmente, lo que dio pie al peor escándalo financiero que haya visto el país.
En ese momento, la compañía ya había emitido más de dos millones de plásticos en Chile.
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