2011/12/31

Carlos Heller: "Somos rápidos y dinámicos, pero hacemos las cosas muy bien pensadas"

Tras comprar Mega, el grupo Bethia planea entrar en 2012 al negocio de las prestaciones de salud y la minería.



La compra del 8% de Lan en 2010 marcó el inicio de una intensa ruta de crecimiento y diversificación para el grupo Bethia. Hasta entonces, el holding de inversiones liderado por Liliana Solari dependía fuertemente de su participación en Falabella, donde tiene el 11,9% de una empresa valorada en casi US$ 19 mil millones. Hoy, la cadena de retail representa 65% de los negocios de Bethia, calculan sus máximos ejecutivos.
Hasta la semana pasada, la cartera de Bethia incluía los rubros agrícola (Ancali), hípico (Club Hípico e Hipódromo), transporte (Sotraser y participaciones minoritarias en Lan y Navieras), inmobiliario (Titanium) y sanitario (el 3,6% de Aguas Andinas). Esta semana agregaron otra área tras acordar la compra de Mega en US$ 143,5 millones al grupo Claro.
Carlos Heller, hijo de Liliana Solari y vicepresidente de Bethia, vuelve de alguna manera a sus orígenes, cuenta en broma: cuando era estudiante, recuerda, fue radiocontrolador y programador de la Radio Concierto. Heller y el ingeniero comercial, hoy gerente general de Bethia, Gonzalo Rojas, son la dupla tras el crecimiento de Bethia, grupo que sólo en compras ha invertido unos US$ 850 millones en el último bienio. "Estamos contentos de entrar en un mundo nuevo, que hemos estudiado mucho. Somos rápidos, jóvenes y dinámicos, pero hacemos las cosas muy bien pensadas", dice Heller, quien pedirá en los próximos días una audiencia con el Presidente Sebastián Piñera. "Vamos a ir a contarle un poco sobre Bethia y estos proyectos a los que estamos entrando. Es importante que el gobierno sepa para donde nos estamos encaminando", cuenta.
¿Cómo visualizan Bethia de aquí a cinco años?
Carlos Heller: Como un grupo menos joven que hoy día, más consolidado, con más gente y siempre con la dinámica que hemos tenido hasta ahora. Nos deben llegar unos 10 proyectos diarios y pareciera que tuviéramos una mesa de dinero, pero no somos muchos. Hemos sacrificado tiempo y muchas otras cosas por estar en este tema. La estructura no es muy grande y hay que reforzarla para hacer las cosas bien. Ahora estoy en los directorios de Falabella, Falabella Retail, Sodimac, Club Hípico, Azul Azul, Lan, Ancali, Bethia. Gonzalo debe estar en 10 directorios. Hemos ido delegando entre nosotros mismos.
¿Cómo se reforzarán?
CH: Gonzalo está de gerente general desde hace 12 años y hay que darle tiraje a la chimenea. Tenemos en vista a mucha gente y no podemos hablar, porque no podemos perder la contratación de esos jugadores. En marzo va a haber novedades.
Gonzalo Rojas: Será una mezcla entre tiraje a la chimenea, nuevos ejecutivos y nuevos directores que entran a las filiales.
¿Qué áreas le faltan al grupo?
CH: Minería y salud son objetivos que tenemos y debemos llegar en algún minuto. Ahí yo creo que podríamos dormir más tranquilos.
¿Han dado pasos concretos en esa línea?
CH: Nos han llegado proyectos de todo tipo.
GR: En 2012 puede ser, porque nos han invitado a muchas cosas, pero es confidencial.
¿Irían como controladores o como minoritarios?
CH: No descartamos ninguna de las dos fórmulas, pero siempre con la posibilidad de tener un director.
En salud, ¿les interesan las clínicas más que una isapre?
CH: Prestaciones más que seguros de salud. No nos gustan los negocios que son tan regulados.
¿Cómo deciden las inversiones?
CH: Se filtran los 10 proyectos que recibimos al día y Gonzalo, en general, los trae a la mesa de Bethia. Cuando pasa la parte técnica, seguimos adelante y pasamos a la parte de olfato. Hay muchas que se caen, ya sea por olfato o porque decidimos no estar ahí. En las grandes inversiones entra el dedo pulgar de la jefa (Liliana Solari), que debe decir sí o no.
¿Cómo se explica la complementariedad de ustedes dos?
CH: Muchos podrían creer que nos juntamos muchas horas al día, pero hablamos todos los días por teléfono. La sintonía se da porque nos conocemos desde hace muchos años, porque mi madre fue casada con el papá de Gonzalo y vivimos juntos un tiempo. Gonzalo era el fome y el estudioso. Entonces yo lo pasaba bien. Además, está el abogado de toda la vida de la familia, Alberto Morgan.
¿Quién manda: Heller o Rojas?
CH: Las cosas son de consenso. Hay cosas que pueden gustarme a mí, a mi hermana (Andrea Heller) otra, y a Gonzalo otra, pero en el directorio se debate y se decide.
GR: Generalmente, a Carlos se le ocurre una idea y yo voy al terreno más técnico y duro de los números. El tema de Lan se le ocurrió a él y me dijo: "Gonzalo, no podemos perder este tema".
¿Trabajan con bancos de inversión o asesores externos?
CH: De repente. Nuestro ingreso a Navieras fue con banco de inversión. En el caso de Mega, no, porque fue una negociación directa de Gonzalo con Juan Antonio Alvarez.
¿Seguirán juntos con su hermana en Bethia?
CH: Si las tres hermanas Solari Falabella hubiesen estado juntas, serían las más poderosas patrimonialmente de Chile, pero se separaron... Estamos muy alineados con mi hermana en mantenernos unidos en los grandes temas. No nos vamos a separar nunca en Bethia, en Falabella, en Lan ni en Aguas, pero cada uno tiene que tener dividendos de Bethia para hacer sus negocios. Andrea quiere hacer su haras y tener su fundación y yo entré a Azul Azul. Ese tipo de negocios van a correr cada uno en su carril, pero en los negocios grandes tenemos que estar unidos, si no, nos debilitamos. Un Bethia dividido en dos no es Bethia.
Una jugada rápida
¿Cuándo partieron las conversaciones por Mega?
CH: Fue en diciembre. Nosotros nos acercamos y fue algo lógico, porque no pudimos llegar a CHV. Ellos no tenían una intención de abrir un proceso para vender. Mega no estaba a la venta, pero se fue dando una conversación, un café...
¿Tenían indicios de que el grupo quería vender el canal?
CH: Sabíamos que había una oportunidad. Como pasó con Lan, tuvimos que adelantarnos. Esa vez, mucha gente de la familia me comentó después que lo habían estudiado y que no se tiraron nunca a la piscina. Yo les dije "Qué tanto estudian, si hay cosas que se ven y listo". Lo de Lan lo resolvimos en cinco días.
¿Pagaron caro por el derecho a entrar a una industria donde quedaba sólo una ficha, que era Mega?
GR: El precio es US$ 130 millones y con las tres filiales (cable, productora y radio) llegamos a US$ 143,5 milones. CHV fueron US$ 155 millones, pero al sumarle Machasa y la productora, se llega como a US$ 170 millones.
CH: Cuando tú quieres entrar a un negocio, es ahora o nunca. O nos subíamos o nos quedábamos abajo.
¿Armarán equipos para manejar este negocio que no conocen?
CH: Tenemos que traer gente que entienda el tema y nos ayude. Pero el único cambio que habrá es el directorio. Lo demás sigue todo igual.
Se dice que el fichaje más seguro es el de Mario Conca...
CH: Con Mario tenemos una muy buena relación en el directorio de Azul Azul. No hemos hablado con él y ahora, con hechos consumados, podemos comentar y tomarnos un cafe, pero él está en CHV y no hemos pensado qué vamos a hacer. Es un hombre que lo ha hecho muy bien en la televisión en Chile, en TVN y en CHV, pero hay otros nombres también. No muchos, pero hay.
¿Por qué invertir en TV, una industria menos rentable que otras?
CH: Si se ve el negocio frío, tampoco estaríamos en el fútbol, en la hípica o en la viña. Hay varios negocios del grupo que no son altamente rentables y podríamos destinar esa plata a inversiones financieras o haberlas invertido en otras áreas, pero tenemos la inquietud de estar en negocios que nos gusten. A nosotros el retail nos viene por naturaleza y estamos ahí desde hace más de 130 años. Pero también nos encanta el transporte y la agricultura. La lechería y la hípica también tienen baja rentabilidad.

El rol de Liliana Solari

"Aunque no quiere estar en la línea directa de negocios, ella está en las grandes decisiones. Se le consulta y ella hace así o así (indica con el pulgar hacia arriba y hacia abajo). Esta vez (Mega), el pulgar fue hacia arriba y seguimos avanzando".

La pantalla de Mega

"Me encanta ver a mi amigo Kike Morandé. El matinal lo encuentro de muy buen nivel y la Doctora Polo es inevitable verla. También hay que mejorar muchas cosas (...). Uno se pone a ver con ojo más crítico", dice Heller.

La nueva generación

"Tengo una sobrina, hija de Andrea, que se recibió de ingeniera civil y está participando con su madre en su pequeño family office, está ayudando en la viña. Mi hijo está terminando de estudiar Agronomía y participa muy activamente en la lechería".

Un director en Latam

"En nuestros libros está conversar con algunos minoritarios en los próximos días, porque el interés nuestro es seguir en el directorio de Lan o de Latam en este caso", dice Heller, ante la inminente fusión con Tam.

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