Como directora ejecutiva de Servicios de Tesorería y Valores, Heidi Miller encabeza una de las áreas más importantes de JPMorgan, que genera negocios por cerca de US$ 9 mil millones al año. Desde su oficina en el segundo mayor banco de Wall Street, ha seguido de cerca el pulso a la economía a medida que comienza a salir de la crisis. Aunque espera que la corrección en la valorización de los activos siga generando volatilidad, Miller no espera ver una recaída.
- ¿Las dudas sobre un default en Dubai y la debilidad fiscal en Grecia y España, podrían provocar una recaída de la crisis financiera?
- Es posible que la exposición a un default en Dubai provoque pérdidas para los inversionistas expuestos a estos mercados, pero no va a paralizar el sistema financiero. No va a generar el grado de inseguridad que vimos el año pasado. Esta no sería la primera vez que una gran compañía quiebra y los acreedores cada cierto tiempo tienen que absorber esas pérdidas.
- ¿Pero los casos de Dubai, y los anuncios de los bancos chinos de que están sub capitalizados, reflejan que aún hay burbujas por estallar?
- Hay una continuación de la revalorización del riesgo que se aceleró hace un año. Las distintas clases de activos fueron mal valorizados y seguirán corrigiéndose, pero eso es algo que los mercados están haciendo constantemente.
Por otro lado, existe gran cantidad de liquidez buscando un destino y qué tan rápido sea absorbida va a generar nuevas preguntas sobre si se van a formar nuevas burbujas. Pero los reguladores en todo el mundo están muy atentos a esto.
¿Los culpables de siempre?
- Muchas figuras que ven con malos ojos el libre mercado han atribuido la crisis a la codicia de los inversionistas. ¿Qué piensa de esa explicación?
- Atribuirlo a la codicia es muy simplista. La crisis partió cuando en EE.UU. los reguladores permitieron a los corredores elevar su apalancamiento significativamente. Este apalancamiento permitía financiar activos de largo plazo con deuda de corto plazo, lo que genera mucha inestabilidad. Mucha gente sacó ventaja de eso porque parecía lo adecuado. Pero en el minuto que surgieron dudas sobre el valor de los activos o el ambiente de tasas eso provocó una gigantesca crisis de confianza. El tema de fondo en 2007 fue la falta de confianza por el exceso de apalancamiento.
- Aumentar el apalancamiento era rentable, pero ¿por qué los inversionistas no vieron los riesgos?
- Los inversionistas institucionales, los grandes inversionistas corporativos no entendieron los riesgos implícitos en los activos que estaban comprando. Yo hablaba con inversionistas que me decían que podían conseguir 10 puntos base de rentabilidad extra en otra parte para activos AAA, pero eran activos estructurados y superpuestos muy difíciles de comprender. Nosotros no creíamos que fueran AAA.
Así que efectivamente los inversionistas tuvieron parte de la culpa porque andaban buscando esos 10 puntos base de retorno adicional sin entender los riesgos que asumían.
Pero también hubo falta de responsabilidad de los individuos. Gente que pedía diez tarjetas de crédito. Consumidores que también se sobre apalancaron. Que pidieron préstamos para comprar casas y mintieron sobre sus datos personales. En EE.UU. la casa es el colateral del crédito, así que el individuo puede dejar de pagar y salir libre.
Claramente hubo gente en los bancos que sacó ventaja y enfocó su marketing en clientes que no eran suficientemente sofisticados para esos productos, pero también hubo muchos individuos a los que les faltó sentido de responsabilidad personal.
La vida continúa
- ¿La crisis será el fin de la integración y la sofisticación de los productos financieros?
- No hay una vuelta atrás en el desarrollo del sistema financiero porque el mundo es más grande y hay capitales en muchos mercados. Si en EE.UU. deciden no hacer algo lo harán en Hong Kong. Los movimientos de capital no tienen fronteras. Por eso el sistema financiero tendrá que evolucionar hacia una regulación más global.
Los fundamentos para el dólar
- La Reserva Federal ha dicho que mantendrá las tasas en un mínimo récord por mucho tiempo. ¿Significa eso que el dólar seguirá cayendo aún mucho más?
- No necesariamente, porque en algún punto la trayectoria del tipo de cambio tiene que ver con algo más que con los diferenciales de tasas. La divisa debe ser un reflejo de la fuerza subyacente de una economía. Cuando miro a mi alrededor veo que la economía de EE.UU. sigue siendo una de las más grandes y vibrantes del mundo. Si no es en EE.UU., dónde más se va a invertir. ¿Europa? China no es una gran economía abierta y ellos mantienen su moneda ligada al dólar. De hecho, ellos aún están invirtiendo la mayor parte de sus excedentes en activos en dólares.
http://www.df.cl
No hay comentarios.:
Publicar un comentario