

Agustín Solari, gerente general de Retail del grupo Falabella, es de aquellos ejecutivos queridos y admirados por sus subalternos. Algo que se nota de inmediato al ingresar a las oficinas del conglomerado, producto del trato que recibe por parte de ellos. Y es que este ejecutivo es un ferviente creyente del trabajo en equipo, uno de los factores que según él, ha permitido el éxito del holding liderado por Reinaldo Solari, Juan Cuneo y la familia Del Río.
Oriundo de Santiago, Solari (sobrino de Reinaldo Solari) proviene de una familia ligada al mundo empresarial, que desde un inicio formó fuertes vínculos con Falabella. Su padre, Bernardo Solari (quien nació en Iquique), dio sus primeros pasos junto a su papá (el abuelo de Agustín) y hermanos en el mundo de los negocios, con una fábrica de confecciones, la que se ubicaba en la calle 5 de abril. En tanto, su madre, Inés Alvarez, llegó de Osorno a la capital, a trabajar en Lan Chile, para luego ser vendedora de modas Falabella , “así que el grupo estuvo siempre presente en mi casa, aparte de que mi padre era proveedor de la tienda”, indicó Solari.
En este sentido, el ejecutivo aseveró que la relación con su padre “fue de grandes amigos”. Ahora, el se dedicaba a trabajar, pero pasaba bastante tiempo con nosotros. En tanto, mi mamá la que realmente nos crió - tiene un hermano llamado Rodrigo, quien estudió administración de empresas-, con bastante sabiduría ya que supo apretar la mano de manera distinta, para así lograr que los dos saliéramos adelante".
Agustín estudió en el Grange School, donde según él, aprendió a ser perseverante, a trabajar en equipo, como asimismo la afición por los deportes, al igual que a manejar el idioma inglés, "algo que fue fundamental en mi carrera profesional".
Después de aquella etapa, Solari ingresó a la Universidad Chile, a estudiar ingeniería comercial, algo que ocurrió "medio de rebote, ya que quería estudiar medicina, pero no ingresé, ya que no me dio el puntaje. Por esas cosas de la vida, un tío mío me comentó que diera la específica de matemática, ya que siempre mi familia estuvo ligada a los negocios, pero me fue mal, aún así, quedé en la carrera".
Solari recuerda que lo más anecdótico de dicha etapa, "es que al final, salí con máxima distinción, ya que tuve el mejor examen de grado de la promoción. Ahora, el tema lo agarré y me gustó, ya que fui ayudante de diversos cursos, como de profesores a la altura de Hernán Cheyre, José Ramón Valente y Dieter Wunder".
Los Primeros Pasos
Recuerda que en el último semestre de la universidad, dio uno de los pasos más gratificantes de su vida, como fue irse a trabajar con José Ramón Valente y Hernán Cheyre, a Econsult. "Yo no había terminado todavía y me dijeron que me fuera a trabajar con ellos, a honorarios, en el fondo era un goma, y en ese sentido, aprendí bastante. Hice informes cambiarios como también económicos, además clasifiqué algunas empresas", indicó.
GRATIFICANTE. Según el ejecutivo, una de las etapas más gratificantes de su vida, fue trabajar en
Econsult, con José Ramón Valente y Hernán Cheyre.
Para Solari, esta experiencia marcó una etapa, ya que fueron los mismos fundadores de Econsult quienes le metieron "el bichito por realizar un MBA. Por eso, me fui al poco tiempo a la Universidad de Filadelfia, para especializarme en finanzas y estrategias en la Escuela de Negocios de The Wharton School. Yo creo que esos dos años que duró el postgrado, fueron los mejores años de mi vida.
Es por lo mismo, que el ejecutivo de Falabella, afirma que como consejo, el recomendaría "a ojos cerrados salir al extranjero, ya sea para trabajar o estudiar, ya que dicha experiencia le cambia la visión a uno de las cosas, debido a que las personas se sienten más ciudadanos del mundo".
En cuanto a lo tangible, Solari comenta que dicho viaje le permitió trabajar en la firma Saks Fifth Avenue, "la que posee un gran tienda en New York y que en aquella época, vendía unos US$500 millones. Ingresé a realizar un trainee en el departamento de Polo Ralph Lauren. Conocí a muchas personas en mi trabajo, como a Bill Lynch, un tremendo gerente de compras de Saks, al igual que al gerente general, como asimismo a Rose Marie Bravo, que ahora está en el directorio de Estée Lauder, una persona que entiende de moda como nadie".
Pero el ejecutivo también sacó sus lecciones. "Ahí me di cuenta que los retailers norteamericanos tienen los mismos problemas que los nuestros. Lo que pasa, es que los estadounidenses son más prácticos, más orientados a la ejecución y a la operación. Además, los amigos que me hice, me ayudaron a generar una gran red de contactos. Es por eso que irse a estudiar afuera es impagable", explicó.
Su Intimidad y Falabella
Pero no todo en la vida de Solari es sacrificio. Para él, una de las actividades fundamentales durante la semana, es la práctica constante de diversos deportes.
"Hago mucho deporte. Me gusta mucho el ski acuático, salgo a correr y realizo enduro los domingos. El hecho de correr, aunque no me gusta mucho, lo hago ya que es bastante fácil de practicar; uno se pone las zapatillas y puede salir. Asimismo, permite pensar bastante, darle vuelta a algunos temas que quedaron pendientes en el trabajo. En cambio, lo del enduro es algo que me ha hecho sentir joven, me ha revitalizado", aseguró.
Este ejecutivo, de 39 años, contrajo matrimonio en 1996, en "el último semestre del MBA y, con mi señora, decidimos irnos de viaje. Lo más raro es que lo hice sin un peso, pero nos hizo muy bien como pareja. Ahora, mi mujer ha sido fundamental, ella ha sido un pilar en mi vida. Además, ella es una persona que tiene una cualidad funda-mental, como es el humor. Las cosas más duras las tratamos de manejar con humor".
No obstante, al hablar de sus hijos, a Solari le brillan los ojos. "Tengo tres hijos, los cuales son súper demandantes. La mayor es la que trata de llevar la batuta en la casa, el segundo es más tranquilo y la última es como dice ella "una princesa", ya que para ella todo es pasarlo bien, en el fondo, pone la nota entretenida en nuestro hogar", aseguró.
Respecto a su arribo a Falabella, Solari afirma con gran exactitud, de que comenzó a trabajar en el holding el 2 de noviembre de 1992. "Comencé a trabajar en las tiendas y la verdad, es que una de las cosas que me di cuenta, es que me gustó mucho el tema de los clientes; como el hecho de que ellos vinieran a comprar, por medio de una lógica personal. Los retailers son agentes que tratan de buscar la manera de satisfacer los gustos de las personas y para eso, se debe saber la manera de interpretar a los clientes, además, de sorprender, de buscar artículos que ni si quiera ellos saben que lo desean", manifestó.
Fue justamente en sus inicios, cuando voló a EE.UU. para iniciar su postgrado y, al volver a la compañía, lo hizo como gerente regional. "Me interesó el tema de las ventas, así que partí en el norte, luego en Santiago, para después llegar a gerente comercial y finalmente, saltar al la gerencia general de Retail", señaló.
En cuanto a su rutina diaria, Solari confiesa de que está conectado las 24 horas del día a su trabajo, "ya que las tiendas están abiertas de lunes a domingo, por eso soy esclavo de mi blackberry. De hecho, cuando voy a alguna tienda, me pongo a ver algunas cosas que se pueden mejorar y de inmediato me pongo a mandar correos al resto del equipo, del mismo modo si me surge alguna idea. Pero no es un tema estresante, para nada, ya que todo esto me gusta bastante".
FALABELLA ES UNA COMPAÑÍA BASTANTE HORIZONTAL
AUTONOMIA. Para el gerente de Retail de Falabella, una de las claves del éxito del holding, es la autonomía con la cual operan los gerentes de la firma.
¿Cómo se administra el grupo?
—Falabella es una compañía bastante horizontal. Un tema que ha sido clave es la visión de Reinaldo Solari y Juan Cuneo, de contratar buenos gerentes y dejar que ellos tomen las decisiones. Obviamente, muchos de los temas los conversamos con ellos, ya que son personas muy capaces, pero los gerentes son muy autónomos, al igual que muy autocríticos.
¿Ese es el perfil que se busca de los ejecutivos?
- Sí, ya que alguien autocomplaciente, lo va a pasar mal, ya que esta es una empresa sumamente exigente, que siempre quiere mejorar el negocio. De hecho, el éxito de Falabella, se debe a la autonomía. Es así, como cada tienda se maneja como una empresa, debido a que cada decisión se toma in situ, puesto que cada local es un mundo aparte, algo que ha sido clave.
¿Cómo visualiza el negocio en el futuro?
—Creo que los consumidores, que son la base de este negocio, son personas que se están poniendo cada vez más exigentes, es gente mucho más informada, ya que el Internet le permite conocer algunas cosas, que incluso uno no está al tanto. Asimismo, ven que la oferta de productos y tiendas es más amplia, aparte que en la medida que el PIB per cápita aumente, las personas se irán colocando más sofisticadas. Los consumidores se están homogeneizando de alguna manera, pero al mismo tiempo, cada uno de ellos está tratando de tener su propia identidad.
¿Cómo se ven las tendencias a nivel mundial?
- Lo que uno ve en el mundo, es que están surgiendo con mucha fuerza los retail brands, o sea, tiendas como Zara, las que no son multimarcas, como nosotros. Ello, porque tienen un pensamiento muy anichado, pero nosotros por otro lado, ofrecemos una mayor variedad, aparte de ir generando nuestras propias marcas.
HOMOGENEO.
Solari estima que los consumidores, si bien se están homogeneizando, al mismo tiempo buscan tener su propia individualidad
Fuente: Revista Gestión, Abril 2008
Oriundo de Santiago, Solari (sobrino de Reinaldo Solari) proviene de una familia ligada al mundo empresarial, que desde un inicio formó fuertes vínculos con Falabella. Su padre, Bernardo Solari (quien nació en Iquique), dio sus primeros pasos junto a su papá (el abuelo de Agustín) y hermanos en el mundo de los negocios, con una fábrica de confecciones, la que se ubicaba en la calle 5 de abril. En tanto, su madre, Inés Alvarez, llegó de Osorno a la capital, a trabajar en Lan Chile, para luego ser vendedora de modas Falabella , “así que el grupo estuvo siempre presente en mi casa, aparte de que mi padre era proveedor de la tienda”, indicó Solari.
En este sentido, el ejecutivo aseveró que la relación con su padre “fue de grandes amigos”. Ahora, el se dedicaba a trabajar, pero pasaba bastante tiempo con nosotros. En tanto, mi mamá la que realmente nos crió - tiene un hermano llamado Rodrigo, quien estudió administración de empresas-, con bastante sabiduría ya que supo apretar la mano de manera distinta, para así lograr que los dos saliéramos adelante".
Agustín estudió en el Grange School, donde según él, aprendió a ser perseverante, a trabajar en equipo, como asimismo la afición por los deportes, al igual que a manejar el idioma inglés, "algo que fue fundamental en mi carrera profesional".
Después de aquella etapa, Solari ingresó a la Universidad Chile, a estudiar ingeniería comercial, algo que ocurrió "medio de rebote, ya que quería estudiar medicina, pero no ingresé, ya que no me dio el puntaje. Por esas cosas de la vida, un tío mío me comentó que diera la específica de matemática, ya que siempre mi familia estuvo ligada a los negocios, pero me fue mal, aún así, quedé en la carrera".
Solari recuerda que lo más anecdótico de dicha etapa, "es que al final, salí con máxima distinción, ya que tuve el mejor examen de grado de la promoción. Ahora, el tema lo agarré y me gustó, ya que fui ayudante de diversos cursos, como de profesores a la altura de Hernán Cheyre, José Ramón Valente y Dieter Wunder".
Los Primeros Pasos
Recuerda que en el último semestre de la universidad, dio uno de los pasos más gratificantes de su vida, como fue irse a trabajar con José Ramón Valente y Hernán Cheyre, a Econsult. "Yo no había terminado todavía y me dijeron que me fuera a trabajar con ellos, a honorarios, en el fondo era un goma, y en ese sentido, aprendí bastante. Hice informes cambiarios como también económicos, además clasifiqué algunas empresas", indicó.
GRATIFICANTE. Según el ejecutivo, una de las etapas más gratificantes de su vida, fue trabajar en
Econsult, con José Ramón Valente y Hernán Cheyre.
Para Solari, esta experiencia marcó una etapa, ya que fueron los mismos fundadores de Econsult quienes le metieron "el bichito por realizar un MBA. Por eso, me fui al poco tiempo a la Universidad de Filadelfia, para especializarme en finanzas y estrategias en la Escuela de Negocios de The Wharton School. Yo creo que esos dos años que duró el postgrado, fueron los mejores años de mi vida.
Es por lo mismo, que el ejecutivo de Falabella, afirma que como consejo, el recomendaría "a ojos cerrados salir al extranjero, ya sea para trabajar o estudiar, ya que dicha experiencia le cambia la visión a uno de las cosas, debido a que las personas se sienten más ciudadanos del mundo".
En cuanto a lo tangible, Solari comenta que dicho viaje le permitió trabajar en la firma Saks Fifth Avenue, "la que posee un gran tienda en New York y que en aquella época, vendía unos US$500 millones. Ingresé a realizar un trainee en el departamento de Polo Ralph Lauren. Conocí a muchas personas en mi trabajo, como a Bill Lynch, un tremendo gerente de compras de Saks, al igual que al gerente general, como asimismo a Rose Marie Bravo, que ahora está en el directorio de Estée Lauder, una persona que entiende de moda como nadie".
Pero el ejecutivo también sacó sus lecciones. "Ahí me di cuenta que los retailers norteamericanos tienen los mismos problemas que los nuestros. Lo que pasa, es que los estadounidenses son más prácticos, más orientados a la ejecución y a la operación. Además, los amigos que me hice, me ayudaron a generar una gran red de contactos. Es por eso que irse a estudiar afuera es impagable", explicó.
Su Intimidad y Falabella
Pero no todo en la vida de Solari es sacrificio. Para él, una de las actividades fundamentales durante la semana, es la práctica constante de diversos deportes.
"Hago mucho deporte. Me gusta mucho el ski acuático, salgo a correr y realizo enduro los domingos. El hecho de correr, aunque no me gusta mucho, lo hago ya que es bastante fácil de practicar; uno se pone las zapatillas y puede salir. Asimismo, permite pensar bastante, darle vuelta a algunos temas que quedaron pendientes en el trabajo. En cambio, lo del enduro es algo que me ha hecho sentir joven, me ha revitalizado", aseguró.
Este ejecutivo, de 39 años, contrajo matrimonio en 1996, en "el último semestre del MBA y, con mi señora, decidimos irnos de viaje. Lo más raro es que lo hice sin un peso, pero nos hizo muy bien como pareja. Ahora, mi mujer ha sido fundamental, ella ha sido un pilar en mi vida. Además, ella es una persona que tiene una cualidad funda-mental, como es el humor. Las cosas más duras las tratamos de manejar con humor".
No obstante, al hablar de sus hijos, a Solari le brillan los ojos. "Tengo tres hijos, los cuales son súper demandantes. La mayor es la que trata de llevar la batuta en la casa, el segundo es más tranquilo y la última es como dice ella "una princesa", ya que para ella todo es pasarlo bien, en el fondo, pone la nota entretenida en nuestro hogar", aseguró.
Respecto a su arribo a Falabella, Solari afirma con gran exactitud, de que comenzó a trabajar en el holding el 2 de noviembre de 1992. "Comencé a trabajar en las tiendas y la verdad, es que una de las cosas que me di cuenta, es que me gustó mucho el tema de los clientes; como el hecho de que ellos vinieran a comprar, por medio de una lógica personal. Los retailers son agentes que tratan de buscar la manera de satisfacer los gustos de las personas y para eso, se debe saber la manera de interpretar a los clientes, además, de sorprender, de buscar artículos que ni si quiera ellos saben que lo desean", manifestó.
Fue justamente en sus inicios, cuando voló a EE.UU. para iniciar su postgrado y, al volver a la compañía, lo hizo como gerente regional. "Me interesó el tema de las ventas, así que partí en el norte, luego en Santiago, para después llegar a gerente comercial y finalmente, saltar al la gerencia general de Retail", señaló.
En cuanto a su rutina diaria, Solari confiesa de que está conectado las 24 horas del día a su trabajo, "ya que las tiendas están abiertas de lunes a domingo, por eso soy esclavo de mi blackberry. De hecho, cuando voy a alguna tienda, me pongo a ver algunas cosas que se pueden mejorar y de inmediato me pongo a mandar correos al resto del equipo, del mismo modo si me surge alguna idea. Pero no es un tema estresante, para nada, ya que todo esto me gusta bastante".
FALABELLA ES UNA COMPAÑÍA BASTANTE HORIZONTAL
AUTONOMIA. Para el gerente de Retail de Falabella, una de las claves del éxito del holding, es la autonomía con la cual operan los gerentes de la firma.
¿Cómo se administra el grupo?
—Falabella es una compañía bastante horizontal. Un tema que ha sido clave es la visión de Reinaldo Solari y Juan Cuneo, de contratar buenos gerentes y dejar que ellos tomen las decisiones. Obviamente, muchos de los temas los conversamos con ellos, ya que son personas muy capaces, pero los gerentes son muy autónomos, al igual que muy autocríticos.
¿Ese es el perfil que se busca de los ejecutivos?
- Sí, ya que alguien autocomplaciente, lo va a pasar mal, ya que esta es una empresa sumamente exigente, que siempre quiere mejorar el negocio. De hecho, el éxito de Falabella, se debe a la autonomía. Es así, como cada tienda se maneja como una empresa, debido a que cada decisión se toma in situ, puesto que cada local es un mundo aparte, algo que ha sido clave.
¿Cómo visualiza el negocio en el futuro?
—Creo que los consumidores, que son la base de este negocio, son personas que se están poniendo cada vez más exigentes, es gente mucho más informada, ya que el Internet le permite conocer algunas cosas, que incluso uno no está al tanto. Asimismo, ven que la oferta de productos y tiendas es más amplia, aparte que en la medida que el PIB per cápita aumente, las personas se irán colocando más sofisticadas. Los consumidores se están homogeneizando de alguna manera, pero al mismo tiempo, cada uno de ellos está tratando de tener su propia identidad.
¿Cómo se ven las tendencias a nivel mundial?
- Lo que uno ve en el mundo, es que están surgiendo con mucha fuerza los retail brands, o sea, tiendas como Zara, las que no son multimarcas, como nosotros. Ello, porque tienen un pensamiento muy anichado, pero nosotros por otro lado, ofrecemos una mayor variedad, aparte de ir generando nuestras propias marcas.
HOMOGENEO.
Solari estima que los consumidores, si bien se están homogeneizando, al mismo tiempo buscan tener su propia individualidad
Fuente: Revista Gestión, Abril 2008
No hay comentarios.:
Publicar un comentario