
redujo tasa de fondos federales en 75 puntos a 3,5%
Los inversionistas continúan escépticos ante la medida y esperan una nueva rebaja durante la reunión del banco central de la próxima semana.
La Reserva Federal sorprendió ayer a los mercados con el mayor recorte de la tasa de interés de los últimos 23 años, en un intento por evitar que la economía caiga en recesión y en respuesta a la debacle bursátil del día lunes.
El banco central estadounidense redujo la tasa de los fondos federales de 4,25% a 3,5%, ocho días antes de su reunión oficial de política monetaria, para cuando los analistas aún prevén un recorte de 50 puntos base.
Por segunda vez consecutiva, la Fed también recortó la tasa de descuento, en una señal de que no sólo le interesa impulsar el crecimiento, sino también facilitar a los bancos mayor liquidez.
“El Comité tomó esta decisión en vista del debilitamiento del panorama económico y los crecientes riesgos para el crecimiento. Aunque las dificultades en los mercados de financiamiento a corto plazo se han reducido un poco, las condiciones generales del mercado financiero continúa deteriorándose y el acceso al crédito se ha restringido para algunas empresas y consumidores”, apuntó la Fed en su comunicado, en el que omitió cualquier referencia a la inflación.
El banco central estadounidense no había modificado su política monetaria fuera de calendario desde 2001, en pleno período recesivo. En ese entonces, los recortes sucesivos fueron suficientes para impulsar la economía, pero en esta ocasión los inversionistas temen que no. Si bien las bolsas latinoamericanas y europeas reaccionaron positivamente a la medida, los indicadores estadounidenses cerraron en negativo, aunque recortaron las pérdidas iniciales.
“La magnitud de la acción sugiere que la Fed ahora evalúa las condiciones económicas y financieras con gran seriedad y considera que la situación es más severa que lo vivido en varias décadas”, afirmó a sus clientes Eric Lascelles, economista jefe de TD Securities.
Voz de alerta
La sorpresiva reacción de la Fed fue interpretada inicialmente como una señal de alerta y de que los temores de una recesión en Estados Unidos son fundamentados. Las críticas no se hicieron esperar. Muchos analistas culparon al presidente del banco central, Ben Bernanke de “apretar el botón de pánico”, con una acción que calificaron de inoportuna.
Además, prevalece la duda sobre la verdadera utilidad de la medida y su intención. “Si el objetivo fue impulsar el crecimiento, (la Fed) pudo esperar hasta la próxima semana. La magnitud sin precedentes y el momento en que se hizo sugiere claramente que esta decisión estuvo dirigida a contener la corrección de los mercados financieros”, apuntó en un editorial Wolfgang Munchau, editor adjunto de Financial Times.
Varios analistas coinciden en que la Fed puede reducir el costo del dinero, pero no puede obligar a los bancos a retomar el ritmo de préstamos previo a la crisis hipotecaria, que le ha costado a las grandes instituciones financieras más de US$ 91.000 millones en pérdidas en sus balances.
Olor a recesión
Pero lo que más preocupa a la Fed, y al gobierno estadounidense, es que el desánimo que reina en los mercados se traslade a los consumidores, que generan 70% del PIB. “Los estadounidenses deben confiar en que la economía continúa saludable a largo plazo”, afirmó la vocera de la Casa Blanca, Dana Perino, en una intervención repentina. El secretario del Tesoro, Henry Paulson, afirmó que la acción de la Fed era “útil” y que la buena salud de la economía global ayudará al país a “capear la tormenta”. Paulson suspendió su asistencia a al foro mundial en Davos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario