2006/12/11

Chile: Horst Paulmann resume lo bueno, lo malo y lo feo de 2006, el mejor año de Cencosud

Llegar a Estados Unidos se mantiene como el máximo fin del empresario

A punto de iniciar el año en que se concretaría la entrada a Colombia y Venezuela, el empresario hace un positivo balance de la gestión de su empresa.


Un año cargado de emociones y acontecimientos vivió el presidente de Cencosud, Horst Paulmann, durante 2006. Fue tal el nivel de compras, fusiones, juicios e inauguraciones por las cuales tuvo que pasar, que el fin de semana que recién pasó se tomó las primeras vacaciones familiares de su vida, según confesó, junto a todos sus hijos en un viaje de pesca con mosca en el río Puelo, en la X Región.

Pero, aunque en cuerpo Paulmann esté en el sur de Chile, su mente sigue pendiente de los negocios que quedan por cerrar, entre ellos, la entrada de su holding a Colombia, a través de un acuerdo de compra del 24,5% que la familia Toro tiene en Almacenes Éxito, la mayor supermercadista del país cafetero.

Según el presidente del grupo, que en la actualidad mueve US$ 5.800 millones al año, y una fuerza de trabajo de 67 mil empleados, Cencosud no está interesado en más que el 24,5% de Almacenes Éxito, justo lo que se pactó en octubre con la familia Toro, fundadora de la cadena.

“(Nuestra compra de Éxito) dependerá de los otros socios, ya que tienen que ver si hacen o no uso de su opción preferente y si quieren aumentar su 38% en la compañía o nos dan el paso a nosotros. Yo, que soy optimista, espero que nos acepten como socios y que podamos estar en Éxito”, señaló el empresario.

Pero al margen de este evento, que se definirá en enero, Paulmann pasa revista al 2006, año en que Cencosud ha sido catalogada como una de las empresas más admiradas y ha desarrollado un agresivo plan de expansión con la compra de Economax, Infante, su eventual ingreso a Colombia y un millonario plan de inversiones por US$ 500 millones en Chile y Argentina.

Lo bueno: consolidación
Según Paulmann, este ha sido uno de los mejores ejercicios que ha tenido Cencosud, aunque se apura en decir que es sólo el comienzo y que incluso podrían llegar a Estados Unidos con alguno de sus formatos, tal como lo ha deseado hace años.

Pero según él, lo mejor de 2006 fue “el reconocimiento de la gente, del público y el cariño que uno recibe cuando uno va por la calle. Eso nos da un tremendo apoyo para seguir haciendo cosas. No crea que manejar una empresa de 67 mil personas y el crecimiento fuerte que tenemos, se hace de la noche a la mañana. Es un tremendo esfuerzo y afortunadamente tenemos el reconocimiento para seguir haciéndolo”, comentó Paulmann, quien además no cree en una desaceleración en el consumo, tal como otros empresarios del sector lo han denunciado. “Hay gente que se queja que no está como debe ser, pero yo sigo diciendo siempre que, si hay ganas, al igual que en los matrimonios, todo funciona. Lo peor que podemos decirle a los clientes es que las cosas no van bien, porque los desanimamos”, acotó.

Lo malo: Mall Plaza
Además de reconocerse un adicto al trabajo, Paulmann también se define como un enemigo de judicializar conflictos entre empresarios. Según él, todo se resuelve conversando.

Por ello le “dolió”, tal como dice, que su salida de Mall Plaza se haya hecho a través de un juicio, y además que no se le haya dado la oportunidad de demostrar ser un buen socio para Mall Plaza.

“Que Mall Plaza no nos haya querido tener como socios fue una pena. A mí me hubiese gustado mucho haber sido socio de ellos y haber estado en el directorio junto a Juan Cúneo y Reinaldo Solari, pero ellos no quisieron porque no les gusta Paulmann... ¡y qué quiere que le haga! Si no les gusta Paulmann yo tengo que llegar y aceptar no más. Siempre me hubiese gustado ser socio de la familia Solari y de Cúneo, pero no fue así”, confiesa el controlador del grupo, quien a la vez tilda de ridículo que Mall Plaza pudiese entrar a la propiedad de los centros comerciales como Mall Center Curicó, donde Cencosud comparte propiedad con Parque Arauco y Ripley en partes iguales, a través de un eventual canje de acciones con este último grupo.

“Eso creo que es un chiste. Porque creo que es absurdo, porque por un lado nos están sacando y por otro lado seríamos nuevamente socios de Mall Plaza en algunos centros comerciales, siendo que ellos estaban contentos de haber sacado a Paulmann y ahora lo vuelven a meter. No sé cómo lo van a hacer, porque nuevamente nos veríamos en un directorio”, dijo el empresario en la eventualidad de que ello ocurriera.



Lo feo: demanda Sernac
Pero si algo le importa a Horst Paulmann y que ha transmitido a todos sus trabajadores, es poner en primer lugar al cliente. “Sabemos que nuestro sueldo a fin de mes sale de los clientes”, dijo. Por ello, una de las cosas que más le ha dolido de 2006 es la demanda colectiva presentada por el Sernac en contra del holding por el aumento en el cobro de las tarjetas de crédito.

Según Paulmann, se trata de un problema de interpretaciones y que ellos no estafan a los consumidores. “Lo único que puedo decirle a todos nuestros clientes es que tratamos de hacer las cosas lo mejor posible y nunca, ni en Cencosud ni en Jumbo, tratamos de engañar. Se trata de dos interpretaciones distintas y hay que ver como se soluciona esto”, enfatizó Paulmann, quien reconoce en este evento el único hecho que podría empañar uno de los mejores años para el grupo.

A punto de iniciar el año en que se concretaría la entrada a Colombia y Venezuela, el empresario hace un positivo balance de la gestión de su empresa.


Emilio Maldonado Q.

Un año cargado de emociones y acontecimientos vivió el presidente de Cencosud, Horst Paulmann, durante 2006. Fue tal el nivel de compras, fusiones, juicios e inauguraciones por las cuales tuvo que pasar, que el fin de semana que recién pasó se tomó las primeras vacaciones familiares de su vida, según confesó, junto a todos sus hijos en un viaje de pesca con mosca en el río Puelo, en la X Región.

Pero, aunque en cuerpo Paulmann esté en el sur de Chile, su mente sigue pendiente de los negocios que quedan por cerrar, entre ellos, la entrada de su holding a Colombia, a través de un acuerdo de compra del 24,5% que la familia Toro tiene en Almacenes Éxito, la mayor supermercadista del país cafetero.

Según el presidente del grupo, que en la actualidad mueve US$ 5.800 millones al año, y una fuerza de trabajo de 67 mil empleados, Cencosud no está interesado en más que el 24,5% de Almacenes Éxito, justo lo que se pactó en octubre con la familia Toro, fundadora de la cadena.

“(Nuestra compra de Éxito) dependerá de los otros socios, ya que tienen que ver si hacen o no uso de su opción preferente y si quieren aumentar su 38% en la compañía o nos dan el paso a nosotros. Yo, que soy optimista, espero que nos acepten como socios y que podamos estar en Éxito”, señaló el empresario.

Pero al margen de este evento, que se definirá en enero, Paulmann pasa revista al 2006, año en que Cencosud ha sido catalogada como una de las empresas más admiradas y ha desarrollado un agresivo plan de expansión con la compra de Economax, Infante, su eventual ingreso a Colombia y un millonario plan de inversiones por US$ 500 millones en Chile y Argentina.

Lo bueno: consolidación
Según Paulmann, este ha sido uno de los mejores ejercicios que ha tenido Cencosud, aunque se apura en decir que es sólo el comienzo y que incluso podrían llegar a Estados Unidos con alguno de sus formatos, tal como lo ha deseado hace años.

Pero según él, lo mejor de 2006 fue “el reconocimiento de la gente, del público y el cariño que uno recibe cuando uno va por la calle. Eso nos da un tremendo apoyo para seguir haciendo cosas. No crea que manejar una empresa de 67 mil personas y el crecimiento fuerte que tenemos, se hace de la noche a la mañana. Es un tremendo esfuerzo y afortunadamente tenemos el reconocimiento para seguir haciéndolo”, comentó Paulmann, quien además no cree en una desaceleración en el consumo, tal como otros empresarios del sector lo han denunciado. “Hay gente que se queja que no está como debe ser, pero yo sigo diciendo siempre que, si hay ganas, al igual que en los matrimonios, todo funciona. Lo peor que podemos decirle a los clientes es que las cosas no van bien, porque los desanimamos”, acotó.

Lo malo: Mall Plaza
Además de reconocerse un adicto al trabajo, Paulmann también se define como un enemigo de judicializar conflictos entre empresarios. Según él, todo se resuelve conversando.

Por ello le “dolió”, tal como dice, que su salida de Mall Plaza se haya hecho a través de un juicio, y además que no se le haya dado la oportunidad de demostrar ser un buen socio para Mall Plaza.

“Que Mall Plaza no nos haya querido tener como socios fue una pena. A mí me hubiese gustado mucho haber sido socio de ellos y haber estado en el directorio junto a Juan Cúneo y Reinaldo Solari, pero ellos no quisieron porque no les gusta Paulmann... ¡y qué quiere que le haga! Si no les gusta Paulmann yo tengo que llegar y aceptar no más. Siempre me hubiese gustado ser socio de la familia Solari y de Cúneo, pero no fue así”, confiesa el controlador del grupo, quien a la vez tilda de ridículo que Mall Plaza pudiese entrar a la propiedad de los centros comerciales como Mall Center Curicó, donde Cencosud comparte propiedad con Parque Arauco y Ripley en partes iguales, a través de un eventual canje de acciones con este último grupo.

“Eso creo que es un chiste. Porque creo que es absurdo, porque por un lado nos están sacando y por otro lado seríamos nuevamente socios de Mall Plaza en algunos centros comerciales, siendo que ellos estaban contentos de haber sacado a Paulmann y ahora lo vuelven a meter. No sé cómo lo van a hacer, porque nuevamente nos veríamos en un directorio”, dijo el empresario en la eventualidad de que ello ocurriera.



Lo feo: demanda Sernac
Pero si algo le importa a Horst Paulmann y que ha transmitido a todos sus trabajadores, es poner en primer lugar al cliente. “Sabemos que nuestro sueldo a fin de mes sale de los clientes”, dijo. Por ello, una de las cosas que más le ha dolido de 2006 es la demanda colectiva presentada por el Sernac en contra del holding por el aumento en el cobro de las tarjetas de crédito.

Según Paulmann, se trata de un problema de interpretaciones y que ellos no estafan a los consumidores. “Lo único que puedo decirle a todos nuestros clientes es que tratamos de hacer las cosas lo mejor posible y nunca, ni en Cencosud ni en Jumbo, tratamos de engañar. Se trata de dos interpretaciones distintas y hay que ver como se soluciona esto”, enfatizó Paulmann, quien reconoce en este evento el único hecho que podría empañar uno de los mejores años para el grupo.

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