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2014/01/03

Quiebras registran mayor cifra desde 2009 y número de trabajadores afectados sube 39%

El sector que mostró más incremento fue la construcción. En un año las insolvencias en esta industria pasaron de 10 a más de 30 empresas.

Por Juan Manuel Villagrán S.




Un intenso año fue 2013 en cuanto a quiebras de empresas. Durante los 12 meses recién pasados se aumentó de 128 quiebras registradas en 2012, a 143, es decir, hubo un alza de un 12%, según cifras de la Superintendencia de Quiebras.

Los trabajadores afectados, personas con contrato vigente que quedaron sin empleo a raíz de las quiebras, subieron un 39%, esto implica que pasaron de 3.141 personas en 2012 a 4.375, esto es la mayor cifra de los últimos 10 años, y más del 90% de ellos son de la Región Metropolitana.

Destaca dentro de los síndicos Herman Chadwick, que si bien no tuvo tantos casos, llevó dos de los más importantes: Rabié y Pesca Chile. 

El síndico más activo fue María Loreto Ried, que tomó 18 casos, entre ellos el de Miscuentas.com y La Selecta. Luego se ubicó Alejandra Massis, con 10 casos; Patricio Jamarne, Tomás Andrews y Carlos Parada con 9 cada uno, mientras que Juan Bosco Enrique Silva administró 8 quiebras. 




Por sectores


De acuerdo a las estadísticas de la Superintendencia de Quiebras, durante 2013 el sector del comercio presentó el mayor número de empresas fallidas, con 39 firmas que cayeron en insolvencia, una menos que en 2012. La distribuidora Rabié es el ícono de las fallidas en este rubro.

El sector que más varió es el de la construcción, pues fue el segundo con más quiebras: 35 empresas. Esto significa un alza de un 250% en relación a 2012, y supera con creces también a sus cifras de los últimos cinco años. 

Dentro de las empresas más conocidas que quebraron en construcción se encuentra Comsa, que llevaba a cabo obras como las rutas Arica-La Paz y La Cantera.

Otras empresas que quebraron fueron Pesca Chile, Curauma, Miscuentas.com, La Selecta, Minera Sierra Miranda, CVC, Inmobiliaria Clínica Alemana de Puerto Varas, Automotora Suiza y la Empresa Eléctrica de Casablanca.

Las dos empresas que contaban con el mayor número de trabajadores directos al momento de llegar a la quiebra fueron Comsa de Chile y Rabié. La primera dejó a 1.108 personas desempleadas; la segunda tuvo 1.090 trabajadores afectados.




Nueva ley de quiebras


El sistema de quiebras en Chile enfrenta nuevos desafíos para este 2014. “Uno de ellos es implementar la nueva ley de Reorganización y Liquidación de Activos de Empresas y Personas, de tal manera que, una vez que entre en vigencia, el ingreso al sistema sea expedito y eficiente, asegurando un alto estándar de calidad en los servicios prestados por la nueva Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento”, dijo a DF la actual superintendenta de Quiebras, Josefina Montenegro. 

Una vez que la nueva ley de quiebras entre en vigencia, “se estima que debería existir un aumento del número de procedimientos concursales, tanto de reorganizaciones como de liquidaciones de empresas”, afirma. Lo anterior, señala la superintendenta, “en atención a los incentivos que la nueva ley contiene para que los deudores puedan diagnosticar y transparentar su situación de crisis en forma oportuna”. 

Montenegro explica que la actual ley de quiebras “tiene una serie de deficiencias que generan una barrera de entrada al deudor para someterse a los procedimientos de quiebra y convenios que existen hoy en día, y lo incentiva a tomar medidas extralegales que generalmente agravan su situación de crisis”. 

La nueva legislación contemplaría las herramientas necesarias para que el deudor ingrese al sistema concursal, permitiéndole reorganizar su empresa si fuera viable o cerrarla eficientemente si no fuera viable, puntualiza la superintendenta de Quiebras. 


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2013/07/23

Quiebras y siniestros de firmas locales alcanzan el nivel más alto desde 2009

Quiebras y siniestros de firmas locales alcanzan el nivel más alto desde 2009Un total de 296 incumplimientos se registraron durante el primer semestre y el número de quiebras casi se duplicó con respecto a 2012.

Un importante aumento en el número de siniestros en seguros se registró en el mercado nacional durante el primer semestre, según datos de la aseguradora Coface. Al cierre de junio se registraron 296 siniestros tanto de exportación como domésticos, lo que representa el nivel más alto en términos mensuales desde marzo de 2009, cuando la economía mundial estaba en plena crisis.

Sólo en el sexto mes del año, la ejecución de los seguros llegó a casi 80, comparado con poco más de 30 registradas en igual mes de 2012. Esta es la cifra más alta para ese mes desde 2008, al menos.

Asimismo, el número de quiebras en el mercado local prácticamente se duplicó con respecto a 2012.

Para el director ejecutivo de Coface Chile, Louis des Cars, el incremento en la siniestralidad responde básicamente a la desaceleración de la economía chilena. “La pérdida de competitividad del país, que vemos desde enero, se expresa en que los márgenes de las compañías se estrechan, principalmente por costos de energía y mano de obra, así como la deuda”, afirma.

Aunque el ejecutivo no proyecta una cifra hacia fin de año, plantea que los números al primer trimestre “son clara señal de una tendencia al alza en términos de siniestralidad”. “Es muy preocupante porque nos hace pensar que es más grave que la crisis de 2008-09, en caso de existir un problema en el país. A nivel global, Chile es uno de los países del mundo con un peor desempeño, dentro de los top five”.

De ahí que su diagnóstico pasa por que la realidad de Chile se caracteriza por estar muy bien en la macroeconomía, “pero débil en términos microeconómicos”. 

Des Cars agrega que un síntoma de este aumento de quiebras y siniestros en el primer semestre se traduce también en el acceso de las compañías al financiamiento, donde se puede ver que los bancos “están mostrando una tendencia a prestar menos recursos, a ser más restrictivos”.

Origen principalmente local


En cuanto a la procedencia de los siniestros de seguro, la mayoría tienen un origen doméstico, es decir entre partes nacionales, con un 92,25% del total. Mientras que los siniestros de exportación, esto es de exportadores nacionales con envíos al exterior, alcanzó sólo el 7,25%.

Analizando por sectores económicos, la industria de productos agroquímicos y fertilizantes lidera la siniestralidad durante 2013 con 85 casos. Más atrás, le siguen la industria de alimentos, que a junio concentró un total de 32 siniestros.

Por su parte, en la parte más baja se ubicó en el transporte marítimo de salmones, cuya siniestralidad a junio alcanzó sólo los dos casos.
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2013/07/22

Débil situación financiera amenaza a otras ciudades del medio oeste de Estados Unidos

Sin embargo, es difícil que se repita el caso de Detroit, ya que la mayoría de los estados no permiten que las localidades se acojan a protección de quiebra.

Por Constanza Morales H.




Mientras en la costa occidental de Estados Unidos se encuentra la falla geológica de San Andrés, algunos argumentan que por el centro del país corre la “falla financiera del medio oeste”. La declaración en bancarrota de Detroit es la muestra más evidente de los problemas que enfrenta el denominado cinturón industrial del país: una frágil situación financiera debido a crecientes deudas y una menor recaudación de impuestos.
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Durante gran parte del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, esta área que hace referencia a los estados que bordean la región de los Grandes Lagos y que se extiende desde Nueva York hasta Wisconsin, experimentó un fuerte auge de la manufactura, lo que atrajo a miles de ciudadanos que se instalaron en ciudades como Buffalo, Pittsburgh, Cleveland, Detroit, Chicago y Milwaukee.

Tras la Segunda Guerra Mundial, esta región comenzó a vivir una lenta, pero persistente decadencia. Un estudio publicado el año pasado y titulado “El declive del cinturón industrial de EEUU: un análisis macroeconómico” reveló que la falta de competencia fue responsable de gran parte del desplome. 

Los poderosos sindicatos demandaban un sueldo competitivo para cada trabajador y una parte de los superávit de producción. Por otra parte, la naturaleza oligopólica de las industrias del acero, la automotriz y de la goma, entre otras, debilitaron la inversión y el crecimiento en la productividad, lo que provocó una huida de la actividad económica desde el cinturón industrial a otras partes de la nación, particularmente a todos los estados del sur. 
Este proceso de desindustrialización llevó a que los trabajadores se mudaran a otras localidades, especialmente los suburbios cercanos a las grandes ciudades, lo que tuvo un impacto negativo sobre las arcas metropolitanas. Con una menor recaudación de impuestos, las administraciones se vieron obligadas a recurrir al mercado de bonos municipales para suplir sus déficits. 



Pensiones sin financiamiento


Uno de los factores que se repite en gran parte de las urbes del cinturón industrial es los vacíos registrados en los sistemas de pensiones.

Un estudio de The Pew Charitable Trusts publicado a comienzos de año reveló que dos ciudades del cinturón –Chicago y Charleston– mantuvieron un nivel de financiamiento inferior a 80% entre 2007 y 2010, ubicándose al fondo de una lista de 61 metrópolis. Además, sus contribuciones anuales de pensiones no superaron 90%.

Si a esto se suman otros lugares que no son parte del cinturón, pero sí del medio oeste, la cifra se duplica.Una investigación de la Universidad de Northwestern publicada en 2010 mostró que Chicago, Detroit, Cincinnati y Milwaukee estaban entre las diez peores ciudades con pasivos de pensiones sin financiamiento. A junio de 2009, estas cuatro urbes totalizaban US$ 56.600 millones en pasivos no financiados.

La semana pasada, la agencia Moody’s le rebajó la nota a Chicago debido a los altos niveles de deuda de pensiones acumulada durante muchos años. La agencia calcula que los fondos de pensiones a fines de 2012 tenían sólo 22% de los activos que la tercera ciudad más grande de Estados Unidos necesita para cumplir con sus obligaciones. Mientras la alcaldía informó que faltaban US$ 19 mil millones para cubrir los dineros de los jubilados, Moody’s estima que el desfinanciamiento podría llegar a US$ 36 mil millones. 

Sin embargo, el déficit en los fondos de pensiones no es el único problema que asedia a estas metrópolis. La pobre gestión económica y los casos de corrupción en diversos gobiernos locales, junto con la tercerización de los trabajos, también contribuyeron a que la situación se volviera casi insostenible. 




¿Resurgirá de la quiebra?


Las grandes quiebras son algo raro en el mercado de bonos municipales de US$ 3,7 billones (millones de millones) de la primera economía del mundo.

En la década de los ‘70, Cleveland incumplió su deuda, pero no se declaró en bancarrota. Nueva York estuvo al borde de la quiebra en 1975, pero logró evitarla con un rescate a último minuto.

En años recientes, ciudades como Pittsburgh y Miami también rozaron la bancarrota, mientras que otras tuvieron que acogerse al Capítulo 9 de protección de quiebra (ver infografía). 

James Spiotto, abogado de Chapman y Cutler y experto en bancarrota, detalló a Reuters que hubo trece declaraciones municipales de quiebra en 2011 y doce en 2012. En lo que va del año, ha habido cuatro. 

Según Spiotto, la gran mayoría de las declaraciones involucran a los servicios básicos y a distritos especiales. Desde 1954, sólo 61 ciudades, pueblos y condados se han acogido a protección.

Algunos temen que la bancarrota por al menos US$ 18 mil millones de Detroit sea el inicio de una serie de quiebras por parte de las ciudades golpeadas por la crisis. Sin embargo, es poco probable que esto ocurra, porque en la mayoría de los casos las leyes estatales y municipales no permiten que las localidades recurran a los tribunales por protección, de acuerdo a Michael Pagano, decano de la Facultad de Planificación Urbana y Asuntos Públicos de la Universidad de Illinois-Chicago.

A Detroit le queda un largo camino por recorrer, pero tal como lo hicieron las grandes automotoras tras la última recesión, muchos esperan que la ciudad, cuna de Chrysler, Ford y General Motors, pueda volver a renacer.

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2013/07/11

Leve alza en quiebras durante el primer semestre

Sólo durante el mes de junio se publicaron 14.

Entre enero y junio de este año se oficializaron 67 quiebras, según informó la superintendencia del ramo, cifra que es un 4,6% superior a la registrada durante igual período del año pasado, cuando sumaron 64 las empresas afectadas por este proceso.

Sólo durante junio se publicaron 14 quiebras que involucraron más de 200 trabajadores. Precisamente en relación a la desvinculación de personal en empresas fallidas, en lo que va del año éstas suman más de 2.123, cifra que en cualquier caso es levemente inferior a la registrada durante el período anterior, donde entre enero y junio se vieron 2.193 puestos de trabajo afectados al momento de declararse la quiebra de las compañías .

Situación en regiones


Al hacer un repaso por las regiones, se tiene que la tasa de quiebras es muy superior en la Región Metropolitana, donde se registraron 43 empresas fallidas de las 67 quiebras publicadas en el Diario Oficial.

Luego continúa la Región de Los Lagos que se ubicó en el segundo lugar de la tabla con seis quiebras oficializadas. Ésta fue seguida por la VIII Región con un total de cinco.

Con menos de tres quiebras se ubicaron las regiones de Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, O`Higgins y Maule. 
Sin empresas fallidas se ubicaron las regiones de Arica, Los Ríos, Aysén y Magallanes.


ww.df.cl

2012/04/06

Sólo 53 corporaciones mundiales quebraron durante 2011

Esta cifra se aleja de las 265 declaraciones de quiebra alcanzadas en 2009, la más alta desde que Standar and Poor´s comenzó a llevar un registro.

Sólo 53 corporaciones globales quebraron en 2011, marcando un notorio descenso respecto a las 265 registradas en 2009, en el punto mas alto de la crisis crediticia mundial, según indica un informe de Standard and Poor's (S&P) divulgado hoy.

De acuerdo con el documento, se registra una tendencia descendente en cuanto a declaraciones de las grandes empresas, ya que, desde el máximo alcanzado en 2009 -equivalente a una razón de quiebra del 4,06 % (hubo 81 en 2010 y 53 el año pasado; un ratio del 0,75 %).

S&P basa sus datos en las organizaciones que evalúa, y constata que lo que sí aumentó en 2011 fue lo volátil de la estabilidad crediticia, ya que, en comparación con 2010, hubo más variaciones en las calificaciones que concede esta agencia según el riesgo crediticio.

De las 53 empresas quebradas, de sectores como el eléctrico, asegurador, financiero o manufacturero, únicamente 43 eran de tipo especulativo -frente a 223 en 2009-, mientras que la más grande fue la estadounidense Texas Competitive Electric Holding, declarada insolvente con una deuda de 32.000 millones de dólares.

El volumen total de deuda expuesto por las quiebras ascendió a 84.300 millones de dólares en total el año pasado, frente al récord de 627.000 millones registrado en 2009, la cifra más alta desde que S&P empezó a llevar un recuento hace más de tres décadas.

La mayoría de insolvencias (39) se produjeron en Estados Unidos, donde están radicadas la mayoría de empresas que evalúa la agencia internacional, y sus paraísos fiscales asociados, como las islas Caimán y las Bermudas, mientras que Europa registró cuatro.

S&P apunta además que en 2011 bajó la emisión corporativa de bonos, con un total de 8.377 nuevas emisiones a nivel global, frente a las 8.549 de 2010.

Entre los sectores más afectados por las quiebras figuran, según el informe de hoy, el del transporte, forestal, telecomunicaciones, medios de comunicación y empresas de ocio, energía, las inmobiliarias y compañías de servicios.

www.emol.com

2009/05/31

Con el agua al cuello

En Estados Unidos quebró Lehman Brothers y Chrysler; y General Motors está a punto de sucumbir. En Chile, Pérsico y Burger Inn también pasaron a engrosar la lista de empresas que la crisis dejó en el camino. Frente a esa ofensiva, la superintendencia del ramo está concentrada en proteger a los trabajadores y en buscar fórmulas para evitar la insolvencia.

Penco es una de las comunas chilenas con más cesantes. De sus 52 mil habitantes, 17 mil forman parte de la fuerza de trabajo. De este total, el 16,7% se encuentra sin trabajo, una de las tasas más altas del país.

Lo más preocupante es que en los últimos dos años la tasa de desocupación casi se duplicó. Y la crisis económica no ha hecho más que aumentar la incertidumbre en la ciudad.

Por esa razón, cuando en el verano las turbulencias internacionales comenzaron a complicar a la planta de Fanaloza una de las más emblemáticas y relevantes de la ciudad , las alarmas se encendieron en forma instantánea.

En la práctica no estaban vendiendo nada. Al igual que los envíos forestales el sector productivo más importante de la zona , las exportaciones de productos de loza para baños se desplomaron durante el último trimestre del año pasado, en especial la línea dedicada exclusivamente al mercado norteamericano.

Las bodegas de Fanaloza en Penco se repletaban con la misma rapidez con que aumentaba la preocupación de los ejecutivos de la empresa.

Pensaban en la alta tasa de desempleo de la comuna y en cuánto se incrementaría si se vieran obligados a despedir a sus 380 empleados.

La incertidumbre en torno al futuro de la planta y de sus trabajadores era enorme. Por eso, en abril los ejecutivos de la compañía se acercaron al seremi del Trabajo de la Región de Biobío, Jorge Oyarzún.

La idea era buscar una salida para evitar que los trabajadores quedaran en la calle, en especial porque se trataba de una mano de obra altamente calificada. Luego de un par de semanas de negociaciones entre la empresa y los sindicatos, salió humo blanco.

El acuerdo al que llegaron fue suspenderle a los trabajadores sus contratos hasta julio, fecha en la que serán reintegrados a la empresa.

Durante el período en que no trabajan, la empresa les pagará dos tercios del sueldo, donde uno de esos tercios consiste en un préstamo de la compañía, además de la cancelación de las cotizaciones y del seguro de cesantía.

Voluntariamente, 280 trabajadores se acogieron a este trato, 50 decidieron trasladarse a las plantas de Santiago y otros 50 quedaron trabajando en un horno menor.

A juicio de Oyarzún, "la sintonía fue espectacular. No podíamos permitir que otras 300 familias de Penco sufrieran por la cesantía".

La fórmula a la que finalmente se llegó fue parecida a la del acuerdo pro empleo que acordaron la CPC y la CUT. Pero tiene una particularidad: lo consiguieron tres semanas antes de que se firmara ese pacto nacional.

El caso de Fanaloza es casi una excepción. Frente a graves caídas en las ventas y riesgo de insolvencia, lo que hace la mayoría de las empresas en esta situación es pedir la quiebra.

Es lo que sucede en períodos de bonanza, pero sobre todo en época de crisis económica. Y éste no ha sido la excepción. De hecho, en lo que va corrido del año se ha declarado en quiebra la mitad del total de empresas que lo hicieron el año pasado.

Pero la cifra que preocupa es la cantidad de trabajadores afectados, que en los primeros meses de este año ya supera con creces a los afectados en todo 2007.

AVALANCHA DE QUIEBRAS

El superintendente de Quiebras, Rodrigo Albornoz, explica que es normal que en los primeros semestres de cada año exista un alto número de quiebras.

"Esto se debe a que los acreedores esperen que termine el año para ver los niveles de insolvencia. Por eso, especialmente en enero, se produce una gran cantidad de declaraciones", acota.

Sin embargo, a esa sobrecarga habitual se han sumado en los últimos meses las compañías a las que la crisis económica las tiene con el agua al cuello.

"Con la crisis hemos visto una mayor actividad en este rubro", sostiene el síndico Patricio Jamarne, quien actualmente tiene a su cargo la quiebra de la tradicional automotora Pérsico.

Las cifras de la superintendencia son claras: en el primer trimestre del año se han declarado 49 quiebras, cifra que representa un incremento de 71,4% respecto al mismo período del año anterior. Y si se comprara con el último trimestre del año pasado, ese número representa un aumento de 10%.

Contabilizadas de enero a la fecha, la cantidad de quiebras aumenta a 79, poco más de la mitad del total del año pasado, cuando se registraron 150. Por rubro, las empresas que más han quebrado pertenecen al comercio mayorista y minorista (24).

Es ahí donde se encuentran las quiebras más emblemáticas de los últimos meses: de marcas recordadas como Pérsico, Inaudito y Burger Inn. A ese rubro le siguen la construcción (13) y las industrias manufactureras no metálicas (10).

TRABAJADORES, LA PRIORIDAD

Sin embargo, la cifra que más preocupa a la autoridad es la de los trabajadores afectados por estos procesos. El año pasado esa cifra alcanzó los 3.942 y este año ya van 1.506, cantidad que supera en forma holgada el total de 2007, cuando se contabilizaron 1.072. Según Albornoz, ahí está puesto actualmente el foco de la superintendencia.

"Nuestra ocupación tiene que ver con los trabajadores afectados por la quiebra. Por eso la fiscalización está enfocada al cumplimiento de los llamados créditos laborales, en los que están incluidas las remuneraciones y las cotizaciones. El sistema de quiebras sobrecarga a los trabajadores, porque además de quedarse sin trabajo se suman otras incertidumbres, como no saber cuánto ni cuándo les pagan".

Una de esas interrogantes la despejó hace algunas semanas la Superintendencia de Quiebras. Y es que la legislación chilena no hace referencia a la quiebra como causal de despido, por lo que en la práctica lo que se aplica en estos hechos es el caso fortuito como causal de despido, lo que implica que al trabajador no se le reconozca su derecho a la indemnización por año de servicio.

Sin embargo, en la quiebra de Pérsico la superintendencia instruyó al síndico para que aplicara la causal de necesidad de la empresa y así se reconocieran las indemnizaciones de sus empleados.

Pese a que en ese caso la instrucción fue específica, desde mediados de abril pasó a ser general y se está aplicando en todas las quiebras.

Albornoz cuenta que además le formuló al ministro de Justicia, Carlos Maldonado, una serie de propuestas que apuntan a reducir las incertidumbre de los trabajadores que se ven afectados por la quiebra de una empresa.

Entre ellas están la regularización de la situación del subsidio maternal y una norma para explicitar que el ingreso mínimo que se cancela por concepto de indemnizaciones sea igual al sueldo mínimo que se establece cada año por ley.

El superintendente explica que estas modificaciones forman parte de una propuesta prelegislativa que recoge varias ideas planteadas por el senador PS Juan Pablo Letelier y la diputada DC Carolina Goic.

"La idea es que no se sobrecargue al trabajador y que éste no tenga que pelear cada uno de sus derechos en un tribunal", aclara Albornoz.

ENGORROSA Y CARA

Los expertos coinciden en que, además de reducir las incertidumbres de los trabajadores, hay otros aspectos relevantes que es necesario resolver con urgencia.

Juan Carlos Scapini, economista de la Universidad Central, sostiene que los plazos y los costos de la quiebra son uno de los más importantes.

"El proceso es muy engorroso, en el sentido de que demora mucho en procesarse una situación de falencia, y es relativamente caro acceder a la ley quiebras, tanto para la empresa fallida como para los demandantes. Esto porque hay que tener un abogado, llamar a la junta de acreedores, cumplir las mayorías que establece la ley, pagar al síndico, entre otros gastos. El resultado es que sólo las grandes empresas se acojan a la ley y las pequeñas tengan que cerrar la cortinas y esperar que los hechos prescriban, lo que es malo para todos", explica.

Raúl Rivera, presidente del Foro Innovación institución que está elaborando una serie de propuestas sobre el tema en conjunto con la CPC , plantea que en Chile el proceso de quiebra es mucho más lento y la tasa de recuperación es mucho más baja en comparación a los países desarrollados.

"Según el World Bank Doing Business, en Canadá el proceso demora menos de un año y se recupera el 88,7% de las deudas, mientras en Chile se demora 4,5 años y se recupera el 21,3% de las deudas. Lo que es peor, el proceso es tan complejo y caro que sólo las empresas más grandes van a la quiebra legal. Las chicas cierran como sea, de una manera caótica que perjudica a acreedores y deudores por igual, ya que éste sale traumado por la experiencia y temeroso de volver a meterse en un nuevo emprendimiento, además de volverse un paria", sostiene Rivera.

A LA ESPERA DEL MENTOR

A juicio de Scapini, el proceso podría simplificarse a través de la creación de instancias prejudiciales en las que las partes puedan ponerse de acuerdo.

"La figura de un mediador que no sea un síndico es una opción más simplificada", plantea el economista. La Superintendencia de Quiebras ya se prepara para la puesta en marcha de los denominados asesores económicos de insolvencia, que serán vigilados por la superintendencia y que ya están incluidos en el Estatuto Pyme, que está actualmente en tramitación en el Congreso.

De hecho, la semana pasada Rodrigo Albornoz, junto a un equipo del Foro Innovación, viajó a Nueva Zelandia para estudiar el funcionamiento de un sistema similar.

Rivera explica que la principal labor de estos mentores es "asesorar a aquellas empresas con un alto nivel de endeudamiento, antes de que se produzca la quiebra y así ésta se evita, lo que es muy bueno ya que quiebran sólo aquellos que no tienen otra solución".

El superintendente explica que lo que están buscando son incentivos para la celebración de convenios: "Vamos hacia la salvación de la empresa antes o después de la quiebra. Pero aquí en Chile existe una cultura empresarial que se vincula más bien al éxito y no al aprendizaje del fracaso, por tanto, la cultura al acuerdo en la época de las vacas flacas no se tiende a practicar mucho en nuestra economía".

Rivera agrega que las propuestas que están trabajando en el Foro Innovación apuntan hacia el mismo objetivo: "La idea es que la sociedad considere el fallo como una experiencia valiosa y necesaria para desarrollar empresas de alto impacto y eliminar el estigma social a los emprendedores que han tenido experiencias fallidas".

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