2018/01/08

Reforma fiscal de Estados Unidos es un hecho consumado y preocupa a México

Reforma fiscal de Estados Unidos es un hecho consumado y preocupa a México ya que el peso se devalúa y las inversiones futuras corren peligro.
Reforma fiscal de Estados Unidos es un hecho consumado y preocupa a México / Bloomberg

La reforma fiscal de Estados Unidos ya ha sido aprobada por la Cámara de Representantes y tal como lo prometió Donald Trump, será su regalo de navidad para los empresarios y algunos sectores privilegiados de su país, pero esto definitivamente complica el panorama de México, con un impacto directo en la cotización del peso y una presión extra con miras al 2018.

Ciudad de México.-  2017 cierra igual de complicado que como comenzó. La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ha sido una piedra en el zapato principalmente para la economía de México, que con sus discursos, amenazas y propuestas proteccionistas, ha desequilibrado el escenario de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y creado un entorno de incertidumbre generalizado.
Y ahora que la reforma fiscal es un hecho consumado, las cosas se complican aún más, ya que con esto Estados Unidos modifica el impuesto corporativo de 35 a 20 por ciento y un impuesto de 10 por ciento en lugar de 18 por ciento para la repatriación de capitales, afectando la competitividad de México.
En el mediano plazo, esto podría reducir la llegada de capitales extranjeros a México y según un análisis de Banco Base, México podría experimentar una salida de capitales de entre 9 mil  y 11 mil  millones de pesos y una caída en el crecimiento del PIB hasta el 1.9 por ciento.
El peso ya resiente los efectos de la reforma fiscal
Pero el mayor problema es el peso. Sin ningún paracaídas a la vista, ya comenzó su caída derivado de la aprobación de la reforma fiscal en Estados Unidos y en esta semana se ha depreciado 0.62 por ciento, según cifras del Banco de México (Banxico), rebasando los 19.20 por dólar.
Así, según la Encuesta Citibanamex de Expectativas, “las estimaciones de tipo de cambio fueron revisadas hacia un peso ligeramente más débil”, por lo que ahora “el consenso considera que la paridad peso dólar concluirá el año en un nivel de 19”, asegura esta institución financiera.
Pero “analistas de Banco BASE y CI Banco coinciden que esta semana el peso podría tocar un máximo de 18.80 y un mínimo de 19.30 por dólar”, según información que retoma el sitio Economía Hoy, pero en los últimos días la moneda nacional ha llegado hasta los 19.50 en algunas ventanillas bancarias.
Poco margen de acción
Bajo este escenario, el gobierno mexicano estudia las medidas y las accione pertinentes, aunque para algunos expertos existe muy poco margen para reaccionar ante este nuevo panorama.
Sobre todo porque México está en la contienda electoral presidencial, lo que significa que ningún político o candidato se arriesgará a tomar medidas consideradas como “impopulares” en materia fiscal, como generalizar el IVA a alimentos y medicinas, como ha sido la propuesta de algunos sectores.
“México estaría en una camisa de fuerza pues será difícil hacer cambios de fondo en materia fiscal, considerando que habrá elecciones en 2018”, asegura Juan Francisco Torres Landa, socio en México de la firma legal Hogan Lovells.
Pero la gran apuesta del gobierno mexicano es impulsar las Zonas Económicas Especiales (ZEE) para atraer inversiones, con propuestas que implican un descuento del 100 por ciento del ISR para las empresas durante los primeros 10 años de operaciones de las empresas, créditos fiscales de 50 porciento por las cuotas patronales que se pagan ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y tratamiento especial en materia de IVA, aduanales y fiscales.
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