2016/09/12

Luksic, nace el político


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Andrónico Luksic dio una extensa entrevista después de cinco años, cargada de diagnósticos acerca de los problemas del país, con una dosis de autocrítica personal – pero muy poca del sector empresarial que representa – y una mirada oscura del momento actual que vive Chile. Sin embargo, explicitó sus ganas de contribuir a un acuerdo transversal que permita salir de esta especie de pozo negro en que, dice, nos estamos hundiendo. La verdad es que si algo había caracterizado a Luksic hasta hace unos años era su cuidadosa puesta en escena: cauto para opinar del acontecer público, riguroso en no exponerse más de la cuenta, reservado para expresar sus juicios políticos. Hoy en cambio, su perfil es distinto. En la entrevista confiesa que le gustaría adoptar un “nuevo rol” y por sus palabras pareciera que quiere jugar en la arena más política.
Según él, Carlos Peña le abrió los ojos y se vio en el espejo como quien todos sabemos que es hace años: “un hombre público”. ¿De verdad Andrónico no se habría dado cuenta antes de eso? El “poderoso” (se autocalificó así), el hombre de fortuna, el dueño de medios de comunicación. Por favor, Luksic es un personaje público relevante en Chile desde hace 20 años; como muestra, un botón: su rol en el caso Caval y el altercado que aún mantiene con el diputado Gaspar Rivas.
Creo que con esta entrevista quiso dar una señal: quiere ser protagonista de la historia. No está dispuesto a tomar palco cuando las “cosas se ven mal” y sus opiniones superan por lejos el ámbito de lo empresarial: visión crítica del Estado, del manejo del Transantiago, del puente Cau Cau, de la reforma educacional, y también sobre cómo mejorar las pensiones. Alabanzas a Aylwin, críticas al proceso constituyente y un juicio “brutal” a una Presidenta en ejercicio. Nace el político Luksic.
Bienvenidas las ideas, los proyectos, las ganas para sacar a Chile de un estado de ánimo que supera con creces la realidad de hoy. Si un extranjero leyera los medios nacionales, quedaría convencido que estamos viviendo algo parecido a la “previa” del golpe de 1973. Los dirigentes de oposición hablan de crisis terminal, los representantes empresariales anuncian que se van a invertir a otros lados, destacados economistas preparan sus maletas para irse a vivir a Suiza. ¿Tan poca sensatez tenemos? Valoro entonces al Luksic político, al hombre público. Chile necesita salir de su depresión.
El anuncio de Lagos – curiosamente, casi en simultáneo con “la salida” del empresario – y la campaña que lleva adelante Sebastián Piñera, debería servir para no continuar “hundiendo” el estado anímico de la nación. Seguramente no será fácil para ambos, y tampoco vamos a contar con sólo dos protagonistas en el “clásico” -como Piñera denominó a su contienda con Lagos-. Es probable que se sumen otros en esta contienda, como Ossandón, Felipe y José Antonio Kast, Cristián Cuevas, De la Maza, Guillier, y, por supuesto, alguien de las filas de la DC. Lo importante es que entreguen una visión optimista, positiva, creativa, para dar un nuevo rumbo a la política y la psicología colectiva de Chile.
Bienvenidas las ideas, los proyectos, las ganas para sacar a Chile de un estado de ánimo que supera con creces la realidad de hoy. Si un extranjero leyera los medios nacionales, quedaría convencido que estamos viviendo algo parecido a la “previa” del golpe de 1973. Los dirigentes de oposición hablan de crisis terminal, los representantes empresariales anuncian que se van a invertir a otros lados, destacados economistas preparan sus maletas para irse a vivir a Suiza. ¿Tan poca sensatez tenemos? Valoro entonces al Luksic político, al hombre público. Chile necesita salir de su depresión.
Luksic tiene una oportunidad enorme para mostrarse no sólo como el hombre rico, que da trabajo -ese es el mayor atributo que destacan sus pares para describir la contribución que hacen al país-, paga impuestos, apoya causas sociales y respalda la Teletón. También puede exponer sus ideas para fortalecer el debate y solucionar los problemas. Los empresarios –comparto con él que han pagado justos por pecadores – están en deuda después de los casos de colusión del papel y farmacias, repactación unilateral de La Polar, SQM, Arcano, Penta, entre otros. Pero especialmente, Luksic puede aportar su grano de arena para mejorar el ánimo colectivo.


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