2016/07/13

Asimet: El Gobierno ha fracasado en su afán de modernizar las relaciones colectivas de trabajo

El presidente del gremio afirmó que la "larga y engorrosa tramitación de la Reforma Laboral ha generado un clima de incertidumbre nefasto para la urgente reactivación que necesita nuestra economía, y demuestra que no existen hoy los consensos necesarios para realizar estos cambios".Pulso  PULSO | ECONOMÍA

© Archivo Grupo Copesa
“No creo sinceramente que una reforma cuyo futuro quede en manos de la Corte Suprema forme parte de un proyecto de desarrollo moderno de las relaciones laborales”, sostuvo esta mañana el presidente de Asimet, Juan Carlos Martínez, al intervenir en una conferencia con socios del gremio donde se abordó el tema de la Reforma Laboral y la importancia de la colaboración entre las empresas y sus trabajadores para evitar el conflicto.
Al respecto, el dirigente gremial indicó que la empresa moderna es una entidad social por excelencia, y que debe buscar su permanente renovación, la mejora continua, la innovación y la alta productividad. “Para conseguir estas cualidades es fundamental el diálogo, la negociación,  el entendimiento y la permanente colaboración. Debemos desterrar el conflicto y esto es responsabilidad del liderazgo, que deberá medirse a través de negociaciones exitosas. Tener que llegar a la huelga es por lo tanto un fracaso del líder. Insisto en que debemos erradicar el conflicto, que es lo que buscan las fuerzas externas y políticas que se nutren del mismo”, sostuvo.
Durante el seminario, donde el abogado Cristián Saieh dictó la charla: “Negociando en tiempos de crisis de confianza”, el presidente de Asimet lamentó que, luego del veto presidencial al proyecto de Reforma Laboral, se hayan suspendido los pactos de adaptabilidad, ya que a través de ellos, “las partes podrían negociar las condiciones en que las personas desarrollan su actividad laboral, lo que era especialmente bienvenido por jóvenes y mujeres que requieren esa flexibilidad para insertarse a plenitud en el mundo laboral”.
En ese mismo sentido, criticó también la desaparición de la regulación para los grupos negociadores, “cuyo campo de acción queda en total incertidumbre”, afirmó. 

Al respecto, Martínez recordó que, cuando el Ejecutivo optó por el veto presidencial,  “escuchamos con asombro a la ministra del Trabajo reconocer que la actual redacción de la reforma probablemente producirá una mayor judicialización en las relaciones laborales, lo que no deja de llamar la atención, pues es un reconocimiento expreso del Gobierno de que ha fracasado en su afán de modernizar las relaciones colectivas de trabajo”. 

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