2016/03/31

El mundo observa el experimento del “salario digno” de Gran Bretaña

"Siento que estoy en el cielo", dijo el ministro de aptitudes de Inglaterra en un discurso reciente conforme se prepara para presidir sobre el incremento más rápido en el salario mínimo en la historia del país.
Por Sarah O'Connor, Financial Times
El mundo observa el experimento del “salario digno” de Gran Bretaña
"Siento que estoy en el cielo", dijo el ministro de aptitudes de Inglaterra en un discurso reciente conforme se prepara para presidir sobre el incremento más rápido en el salario mínimo en la historia del país.
La nueva política que comienza el viernes impulsará un incremento cuatro veces más rápido comparado con ingresos promedio para trabajadores con bajos salarios este año.
El mundo estará observando. Los gobiernos en muchos países desarrollados están revisando sus políticas con respecto al salario mínimo conforme intentan enfrentarse a la inequidad y al crecimiento anímico de los salarios.
El estancamiento de los salarios en años recientes ha sido atribuido al incremento de la competencia global, el debilitamiento de la negociación colectiva, una desaceleración del crecimiento de la productividad y la manera en la que la tecnología ha socavado algunos empleos de medio nivel.
En respuesta, Alemania introdujo el primer salario mínimo en su historia el año pasado; Shinzo Abe, el primer ministro de Japón, ha pedido incrementos de 3% al año del salario mínimo en el futuro previsible; y algunas ciudades estadounidenses como Seattle están elevando sus pisos salariales a US$ 15 por hora.
Países en desarrollo como Malasia también están usando el salario mínimo para redistribuir el crecimiento más equitativamente y animar a los empleadores a alzar la cadena de valor.
Como concluye Richard Dickens, un profesor de economía en la Universidad de Sussex: "El salario mínimo nunca ha sido tan popular. La siguiente pregunta es: ¿Cuánto podemos subirlo?".
Ésta es la pregunta que el nuevo salario digno nacional de Gran Bretaña —que comienza 7,20 libras (US$ 10,35) por hora y alcanzará cerca de 9 libras por hora para 2020— pondrá a prueba.
Nick Boles —el ministro de aptitudes y miembro del Partido Conservador— declaró que será "uno de los incrementos más grandes del salario mínimo legal que ha realizado el mundo occidental en memoria reciente".
Pero los Conservadores no siempre tuvieron la misma opinión sobre el salario mínimo. De hecho, el partido se opuso a la introducción de la política en Reino Unido en 1998, argumentando que destruiría empleos. "Tenemos el fervor de conversos", admitió Boles.
Muchos economistas han cambiado de parecer. Los libros de economía antes aseveraban que al subir el salario por encima del valor que crea para los empleadores, se reduce la demanda del trabajo. En otras palabras, el salario mínimo cuesta trabajos.
Pero los economistas han matizado sus opiniones, en gran parte debido a la experiencia de países como Reino Unido, el cual hasta el momento ha mantenido incrementos constantes en el salario mínimo sin crear daños notables en los empleos.
Los primeros indicios de Alemania también son positivos. A pesar del nerviosismo por parte de las empresas sobre la introducción de un salario mínimo de 8,50 euros (US$ 9,63) por hora el año pasado, la tasa de desempleo ha seguido bajando y ahora se encuentra en mínimos récord.
El salario mínimo de Reino Unido ya es relativamente generoso comparado con los estándares internacionales, según el índice del salario mínimo "Big Mac" del Financial Times.
Con 6,70 libras por hora, un trabajador que gana el salario mínimo en el Reino Unido tendría que trabajar 26 minutos para comprar un Big Mac. Eso es mejor que en EEUU (41 minutos) y Japón (32 minutos), similar a Irlanda y Alemania y peor que Australia y Dinamarca (18 y 16 minutos respectivamente).
Si Gran Bretaña estableciera su salario mínimo de 9 libras por hora hoy, un trabajador con ese sueldo podría comprar un Big Mac después de 18 minutos.
Hay otras maneras de medir el nivel del salario mínimo, como dónde se encuentra con respecto al salario promedio. El gobierno planea incrementar el salario digno nacional a 60% del ingreso promedio para 2020, lo cual movería a Reino Unido desde la media de los países OCDE al límite superior.
El gobierno escogió 60% en parte debido a que algunos países como Francia y Australia ya tienen salarios mínimos en ese nivel. Francia tiene un nivel de desempleo relativamente alto y en Australia es relativamente bajo. Pero es difícil hacer comparaciones directas debido a las diferencias en la manera en la que los salarios son establecidos y a quienes se aplican.
La pregunta importante es si Reino Unido puede mantener su fuerte récord de empleo, particularmente para los trabajadores menos capacitados, que ahora van a costar más para emplear.
Andrew Hilton, director del Centre for the Study of Financial Innovation, piensa que la política será "devastadora" para los empleos de bajo nivel.
Este debate ha emergido recientemente en Alemania también, debido a preocupaciones de que el salario mínimo es demasiado alto para permitir que los refugiados recién llegados encuentren empleo. Algunos políticos alemanes han pedido que se establezcan excepciones al salario mínimo para los refugiados poco calificados.
Sin embargo, Alan Manning, un profesor de London School of Economics, hace notar que los experimentos de salario mínimo en ciudades de EEUU como Seattle son alentadores. Estos análisis sugieren que los trabajadores con salarios bajos gastarán más dinero en la economía local, estimulando la demanda local y creando un círculo virtuoso para empleados y empleadores.
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