Morgan Stanley y Mario Draghi alaban los progresos de España, pero mucho
antes, los grandes bancos se cargan de deuda española porque es
rentable. El último, Societé Generale, que aumenta sus tenencias un 50%
España está plantando cara a la crisis. Y va por el buen camino.
Así de alto y así de claro lo dijo el martes el presidente del Banco
Central Europeo, Mario Draghi, ante los parlamentarios españoles. Sus palabras han tenido un efecto balsámico sobre la prima de riesgo, que baja hasta los 350 puntos. Lo mismo que la apuesta de Joachim Fels, economista de Morgan Stanley, quien se atrevió a pronosticar el mismo día un futuro para España más brillante que el de Alemania.
Pero mucho antes que ellos, las manos fuertes del mercado se están posicionando con los bonos periféricos. Y no son solo los bancos domésticos. Ayer mismo, los inversores conocieron el detalle de los resultados del gigante francés Societé Generale. Aparte de las cifras concretas, fue interesante ver que la entidad gala ha aumentado en un 50% durante el último trimestre sus tenencias de deuda soberana española. En concreto, ahora tiene bonos por valor de 1.200 millones cuando antes tenía solo 800 millones. Y lo mismo hizo con los bonos italianos, que incrementó de 1.400 a 1.600 millones, un 14% más.
Según apunta Alberto Matellán, analista de la firma Inverseguros, la deuda española "es atractiva" y no hay razones para que vuelva a los niveles "tan extremos" vistos recientemente. Las rentabilidades del 6%-7% para la deuda española son incómodas. De hecho, si compras a los precios de hoy y se vuelven a ver esos niveles tan preocupantes eso es porque han bajado los precios de los bonos y los inversores habrán perdido dinero. Por tanto, si están comprando es porque no esperan ver de nuevo bonos españoles en niveles tan críticos que tengan que ofrecer un 7% para ser atractivos.
En todo caso, no es una operación altruista. Como bien explica un experimentado analista, "mas que confianza, lo que ven es carnaza. Compran y si se recupera España ganan. Y si no, saben que acabará comprando el BCE. Son muchos los que han entrado con este plan". Matellán también reconoce que el apoyo del BCE es innegable. Pero respecto al buen 'feeling' que dejan las palabras de Draghi o las de Morgan Stanley, el experto de Inverseguros añade que "ese buen sentimiento que puedes extraer de ellas es el mismo que se está viendo en el mercado".
Además, la presencia del BCE es ya de por sí motivo suficiente como para mantener a raya a los inversores con posiciones cortas o bajistas. Como bien explican en Serenity Markets, "los cortos que se abren actualmente no tienen demasiadas ambiciones, pues ha quedado bien claro en varias ocasiones, que quien se arriesga a estar corto de deuda española cuando la rentabilidad del bono español a 10 se acerca al 5,5% suele acabar trasquilado".
Pero mucho antes que ellos, las manos fuertes del mercado se están posicionando con los bonos periféricos. Y no son solo los bancos domésticos. Ayer mismo, los inversores conocieron el detalle de los resultados del gigante francés Societé Generale. Aparte de las cifras concretas, fue interesante ver que la entidad gala ha aumentado en un 50% durante el último trimestre sus tenencias de deuda soberana española. En concreto, ahora tiene bonos por valor de 1.200 millones cuando antes tenía solo 800 millones. Y lo mismo hizo con los bonos italianos, que incrementó de 1.400 a 1.600 millones, un 14% más.
Según apunta Alberto Matellán, analista de la firma Inverseguros, la deuda española "es atractiva" y no hay razones para que vuelva a los niveles "tan extremos" vistos recientemente. Las rentabilidades del 6%-7% para la deuda española son incómodas. De hecho, si compras a los precios de hoy y se vuelven a ver esos niveles tan preocupantes eso es porque han bajado los precios de los bonos y los inversores habrán perdido dinero. Por tanto, si están comprando es porque no esperan ver de nuevo bonos españoles en niveles tan críticos que tengan que ofrecer un 7% para ser atractivos.
En todo caso, no es una operación altruista. Como bien explica un experimentado analista, "mas que confianza, lo que ven es carnaza. Compran y si se recupera España ganan. Y si no, saben que acabará comprando el BCE. Son muchos los que han entrado con este plan". Matellán también reconoce que el apoyo del BCE es innegable. Pero respecto al buen 'feeling' que dejan las palabras de Draghi o las de Morgan Stanley, el experto de Inverseguros añade que "ese buen sentimiento que puedes extraer de ellas es el mismo que se está viendo en el mercado".
Además, la presencia del BCE es ya de por sí motivo suficiente como para mantener a raya a los inversores con posiciones cortas o bajistas. Como bien explican en Serenity Markets, "los cortos que se abren actualmente no tienen demasiadas ambiciones, pues ha quedado bien claro en varias ocasiones, que quien se arriesga a estar corto de deuda española cuando la rentabilidad del bono español a 10 se acerca al 5,5% suele acabar trasquilado".
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