
El equipo jurídico chileno ha tomado la palabra por última vez y dará fin a los alegatos orales de la demanda marítima interpuesta por Perú en la Corte Internacional de Justicia.
James Crawford fue el primero en intervenir ante el tribunal. El abogado respondió a la pregunta del juez marroquí Mohamed Bennouna afirmando que la Declaración de Santiago de 1952 tiene validez.“Según el artículo 4, el sentido del texto de 1952 era ordenar la caza de ballena, pero para reglamentar eso era necesario reconocer límites marítimos”, afirmó Crawford. Por lo tanto, la intención y el elemento jurídico del artículo 4 se refiere a límites, asegura.
El jurista italiano, Luigi Condorelli, afirma que Perú reduce el objeto de la Declaración de Santiago.“(Perú) intenta disfrazar o minimizar el objeto o razón de ser de los tratados en cuestión. Lo importante es lo que convienen los estados cuando se reúnen”, sostuvo ante la corte. Además, Condorelli agregó que el país demandante reconoció tardíamente que la Declaración de Santiago es un tratado.
El abogado francés Pierre-Marie Dupuy tomó la palabra y se refirió al contexto histórico de los acuerdos entre los países en disputa. Según el jurista, los tratados de 1952 y 1954 “manifiestan el entendimiento que tenían ambos Estados de revisar el derecho internacional del mar”. Dupuy sostiene que en el momento de establecer los acuerdos, existía un carácter solidario entre Chile y Perú. “No se puede construir la equidad poniendo en tela de juicio la solidaridad”, afirmó.
Jan Paulsson afirma que Perú intentó “trivializar y banalizar los acontecimientos de 1968 y 1969, referente a la construcción de faros costeros”. Para dicha construcción, el país vecino tenía claro cuál era la frontera marítima.
En tanto, sobre la pretensión peruana de anular el Hito 1 y establecer el Punto Concordia, Paulsson señaló que el juicio está centrado específicamente en la frontera marítima y no terrestre. “Esta corte no necesita, ni puede, ocuparse de la frontera terrestre, dijo el abogado.
“Perú, durante medio siglo, no le vio problema al hito número 1″, afirmó Paulsson.
A las 11:00 horas se retomó la audiencia, con la intervención del abogado Samuel Wordsworth, quien señaló que Perú, ante la insistencia de que no existe un tratado, no ha sido capaz de presentar bases jurídicas distintas sobre las que ambos Estados podrían haber actuado.
“Lo que tiene ahora la corte es una serie de piezas. La pregunta es si al juntar esas piezas, formarán la palabra frontera marítima formada el 52 y confirmada el 54, como dice Chile, o que no hay frontera marítima, solo acuerdo pesquero, como dice Perú”, dijo el jurista.
Wordsworth agregó que Chile publicó varios mapas con la delimitación de frontera marítima y que, durante ese periodo, Perú no presentó queja alguna.
Dupuy tomó la palabra para referirse al importante rol que jugó Ecuador en los tratados de 1952 y 1954, y en los cuales jamás presentó objeciones. De hecho, dice el abogado, Ecuador reconoció en 2008 ambos tratados y afirmó que ”establecen plenamente dicha delimitación”. Incluso, Perú aprobó la carta náutica firmada por el Presidente Rafael Correa en 2010, misiva que solicitaba la ratificación de la frontera en cuestión.
Por lo tanto, señala el jurista francés, la afirmación peruana de que los límites con Ecuador fueron establecidos el 2 de mayo de 2011 es errónea.
Posteriomente, Crawford afirmó que ambos Estados “hicieron historia” al convenir la zona delimitada de 200 millas marítimas en los tratados de 1952 y 1954, límites que “forman parte del derecho internacional”.
“No hay nada que avale que los países con zona ya delimitada deban reevaluar los límites. No hay que renegociar lo que ya está acordado”, dijo Crawford.
“Perú no ha tenido el valor de aceptar que ya había acatado la fronteras marítimas (…) Es un insulto a la memoria de los delegados del 52″, señala el abogado.
Para finalizar la audiencia, toma la palabra el ex subsecretario de Relaciones Exteriores, Alberto Van Klaveren. “En 1952 los tres países marcaron, de forma pionera, el proceso de establecimiento del derecho del mar, estableciendo su soberanía sobre una zona de 200 millas marítimas, y jurisdiscción sobre el sector”, afirmó el agente chileno.
Van Klaveren agregó que las consecuencias de cambiar una frontera marítima de más de 50 años de vigencia podrían afectar seriamente a ciudades como Arica e Iquique.
Asimismo, el representante chileno pidió a la corte que declare ”improcedentes las peticiones de Perú en su totalidad”.
Peter Tomka, presidente del tribunal, dio por finalizada la sesión. El fallo es dará a conocer a mediados de 2013.
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