2012/12/19

Así fue cómo el código de barra dominó el mundo

¿Alguien imagina comprar un producto en el supermercado sin que lo escaneen en la caja registradora? Esta tecnología es tan prevalente que se ha vuelto invisible.
Codigo de barra. Foto Flickr
En 1948 un ejecutivo de un supermercado llegó al Drextel Institute of Technology, en Philadelphia, con una petición: que los estudiantes de ingeniería diseñaran una tecnología para codificar la información de sus productos. Dos alumnos de posgrado, Bernard Silver y Joseph Woodland, aceptaron el desafío.  Woodland, de hecho, se obsesionó tanto con el tema que dejó la universidad. Ese invierno, sentado en la arena en Miami Beach, imaginó que unas líneas de diferente espesor podrían descifrarse como el código morse: nació, entonces, el código de barra.

Woodland murió la semana pasada en un momento en que su tecnología se ha vuelto tan predominante que pareciera invisible, dice Businessweek. Desde las cajas de cereales a los libros usan este código. Cuando se envían paquetes por correo, éstos son rastreados hasta su lugar de destino gracias al código de barra.

Según la publicación, el código de barra ha llegado a ser un hito de la tecnología. Sin embargo, no fue fácil su comienzo. De hecho, tuvo que competir con muchas otras alternativas similares. ¿Por qué el código de barra dominó el mundo? ¿Qué características deben tener las tecnologías emergentes -como el sistema de pago móvil- para alcanzar el mismo éxito?
  • Ser tan simple que supere lo habitual: Hasta finales de la década de los ’70 todos los supermercados en Estados Unidos debían tipear los números de los productos en la caja registradora. Por ende, el sistema se prestaba para muchos errores, y se aceptaba que así fuese. Solo una tecnología tan simple y con beneficios tan obvios podría vencer el status quo.
  • Ser tan genial que se vuelva universal: Si cada supermercado hubiera elegido su propia tecnología para codificar sus productos, el escenario habría sido bastante caótico. Pero no ocurrió, ya que los retailers y los fabricantes se pusieron de acuerdo y eligieron el mismo sistema.
Medio siglo después de que a Woodland se le apareciera la imagen de líneas en su cabeza, hoy existe una batalla similar en el sistema de pago móvil. Los consumidores gastan millones de millones de dólares en todo el mundo usando las tarjetas de crédito, por eso varias empresas están ideando cómo alcanzar un pedazo de esa torta.

Destacan, entre ellos, Square, un startup de San Francisco creado por Jack Dorsey -uno de los fundadores de Twitter-. En  tres años llegó a valer 3 mil millones de dólares y hace un mes anunció un acuerdo con Starbucks para habilitar la compra a través de los smartphones en 7.000 tiendas de Estados Unidos.

¿Será ésta la próxima tecnología que dominará el mundo?

Revise el artículo completo en Businessweek.

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