El reconocido analista político, James Carville, desmenuza las razones que llevaron al Mandatario estadounidense a conseguir un segundo mandato en la Casa Blanca.

Han pasado tres semanas desde que Barack Obama y Mitt Romney se enfrentaron en las urnas. Finalmente, el Mandatario fue reelecto con 332 votos, por sobre los 206 de Romney, una victoria más amplia que lo esperado. Los analistas políticos empiezan a evaluar el triunfo de uno y la derrota del otro, y Rolling Stone no se queda atrás.
La revista contactó a James Carville, uno de los analistas más reconocidos de Estados Unidos que lleva años estudiando la política de su país. Eso sí, Carville tiene una clara tendencia ideológica: en 1992 fue el “arquitecto” de la exitosa campaña presidencial que llevó a Bill Clinton al poder.
El analista afirma que Romney -un hombre de negocios que, por experiencia, es un administrador competente- confió su campaña a asesores/amigotes de segunda categoría que estaban tan alejados de la realidad que terminaron convenciéndolo de que ganaría sin duda alguna.
De partida, Romney no era el favorito de las primarias republicanas. “Si (los electores republicanos) no se sintieron atraídos en 2008, ¿por qué lo estarían ahora?”, pregunta Carville. Y es que las primarias “rojas” se destacaron por tener más candidatos que nunca.
Sin embargo, Carville afirma que si hubiese competido otra persona en vez de Romney -quizás Gingrich o Santorum-, Obama igualmente hubiese ganado. ¿Por qué? Porque es la marca republicana la que está gastada y mal enfocada. “La marca republicana le hizo ‘saltar aros’ que Romney no hubiese querido saltar o no habría tenido por qué hacerlo”, dice el analista.
Para las elecciones de 2016, prevé Carville, las bases republicanas tendrán que cambiar de estrategia y volverse más “centristas” -como lo hizo en su tiempo Bill Clinton desde la vereda de al frente- para ganar. Puede que el cambio sea solo consmético, pero lo necesitan.
Carville agrega que otro problema para Romney fue recaudar dinero. Los contribuyentes republicanos son súper conservadores, por lo que el candidato debía emitir un discurso más derechista y entregar una imagen más conservadora para conseguir el dinero. Eso, a su vez, lo iba alejando del centro y de los votos.
El analista político afirma que en el primer debate Romney triunfó ya que se vio ante la audiencia a una persona más agresiva y más moderada de lo que se esperaba. Según Carville, no es que Obama haya perdido ese debate, es que simplemente Romney salió más favorecido.
Con respecto a la campaña de Obama, Carville señala que el apoyo al Presidente en los estados clave se debió a que lograron conectarse con la gente a través de Facebook como nunca antes. Además, agrega que los demócratas supieron gastar el dinero de una forma más inteligente, con menos nepotismo y favoritismo. Los asesores más altos de Obama recibieron 6 millones de dólares cada uno, mientras que los de Romney obtuvieron 134 millones de dólares.
Revise la entrevista completa a James Carville en Rolling Stone.
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