Por Fernando Laborda
“El riesgo país argentino volvió a superar ayer la barrera de los
1000 puntos y no precisamente porque el mundo se nos cayera encima,
como le gusta interpretar a la presidenta Cristina Fernández de
Kirchner.
Ayer, el diferencial entre la tasa que pagan en promedio los títulos
de deuda de la Argentina y la que abonan los bonos del Tesoro
norteamericano trepó a 1024 puntos básicos. El riesgo país argentino,
así, se ubica un 16% más alto que un año atrás, cuando la primera
mandataria acababa de ser reelegida en las urnas y ascendía a 881 puntos
…
Si la Argentina decidiese salir a los mercados internacionales y
obtuviera interesados en sus bonos, probablemente éstos deberían pagar
una tasa de interés seis veces mayor que la conseguida por Chile a diez
años de plazo.
Según la compañía internacional Fitch -una calificadora de riesgo que
es mala palabra para Cristina Kirchner-, las notas soberanas de Chile
“son apoyadas por años de manejo fiscal prudente, y un efectivo y
confiable régimen monetario, sustentado en un tipo de cambio flotante, y
un modelo económico basado en mercados competitivos”.
Pero no es Chile un fenómeno aislado en Sudamérica. Perú , con un
riesgo país de 114 puntos, es el segundo país más seguro para invertir.
Luego están Colombia, con 119; Uruguay, con 132, y Brasil, con 157. Por
debajo de la Argentina están incluso Venezuela, con 911 puntos; Ecuador,
con 786, y Bolivia, que recientemente colocó deuda en dólares a diez
años a una tasa del 4,8% anual.
El riesgo país no es la única variable que da cuenta del aislamiento
internacional de la Argentina en comparación con otros países de la
región. Según cifras del Indec, la actividad industrial cayó en
septiembre último el 4,4% respecto de igual mes del año anterior. Entre
abril y septiembre de 2012, la actividad fabril se contrajo un 2,9 por
ciento. De acuerdo con un trabajo del Instituto Idesa, en Uruguay ese
índice creció el 5,1% entre abril y agosto, en tanto que en Chile se
expandió un 2% y en Perú, en un 1,8 por ciento.
Pasa algo parecido en la actividad inmobiliaria. La ciudad de Buenos
Aires registró en agosto pasado una caída del 35% en las operaciones de
compraventa de inmuebles respecto de un año atrás. Santiago de Chile, en
cambio, las vio aumentar en el tercer trimestre de este año en un 34
por ciento.
Todos estos datos muestran que no es el mundo el que se nos cayó
encima, sino la Argentina la que se viene cayendo del mundo. O en todo
caso, como ha afirmado el economista Miguel Angel Broda, que el mundo se
cayó “sólo” encima de la Argentina.
El vertiginoso ascenso de nuestro riesgo país en los últimos días
guarda relación con la pesificación de algunos bonos provinciales
dolarizados, por el temor de que ocurra lo propio con algunos bonos
corporativos emitidos bajo legislación argentina, por los efectos del
cepo cambiario y por el reciente fallo de la justicia estadounidense
favorable a los llamados fondos buitre y contra la Argentina.
No obstante, economistas consultados por LA NACION no creen que el
riesgo país argentino deba dispararse mucho más. “Podría llegar hasta
1150 puntos o, a lo sumo, 1200 -sostuvo el ex titular del Banco Central
Rodolfo Rossi-, salvo que el Gobierno adopte alguna decisión frontal
hacia el no pago de sus deudas. Algo que no debería suceder de cara a un
año en el que se espera una buena campaña agrícola y menores
vencimientos de compromisos internacionales.”
Extracto del artículo publicado por el diario La Nación
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