2012/09/19

La gente espera una inflación de 30%; el Gobierno, de 8,9%


La brecha entre ambas previsiones ha crecido desde que se intervino el Indec en 2007
Por José Hidalgo Pallares  | LA NACION

as cifras son tan distintas, que parecería que no se refieren al mismo tema. Pero sí. Ambas muestran las expectativas de inflación. Por un lado, el Gobierno, según el proyecto de presupuesto 2013 que en estos días debatirá el Congreso Nacional, espera que el próximo año la inflación anual sea de 8,9 por ciento.

Por otra parte, los ciudadanos -cuyas previsiones se recogen en la Encuesta de Expectativas de Inflación que mensualmente realiza el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella- creen que en los próximos doce meses los precios aumentarán un 30 por ciento.

Estas previsiones, no obstante, no fueron siempre tan distintas, sino que la brecha entre ambas se ha ido ampliando con los años y en la actualidad es de 21,1 puntos porcentuales (ver infografía). Así, en el presupuesto de 2007 el Gobierno incluyó una previsión de inflación (variación promedio anual del IPC) de 7,7%. En tanto, en diciembre de 2006 las personas que respondieron a la encuesta del CIF esperaban que en los siguientes doce meses los precios aumentaran 10 por ciento.

Es decir, la brecha entre las expectativas de inflación de la gente y las previsiones del Gobierno para el año 2007 fue de apenas 2,3 puntos porcentuales. Un año más tarde, cuando ya se sentían los efectos de la intervención en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la brecha entre las previsiones oficiales y las de los ciudadanos creció a 9,1 puntos y dos años después rondaba los 19 puntos.
Para Guido Sandleris, director del CIF, la creciente diferencia entre las previsiones del Gobierno y las de los ciudadanos se explica por la poca confianza en las cifras del Indec. "La brecha se va agrandando porque en 2007 casi no había dudas sobre los datos del Indec y hoy, en cambio, tienen muy poca confiabilidad."

Sandleris añadió que cuando se tienen estadísticas de inflación confiables, éstas sirven para moderar las expectativas de los agentes, que forman sus previsiones tomando en cuenta sus compras recientes y tienden a registrar más los precios que subieron que los que no lo hicieron. Cuando las estadísticas no son confiables ya no sirven para moderar las expectativas.

El 30% de inflación que la gente espera para los próximos doce meses, según los resultados que el CIF difundió ayer, implica el período más largo (siete meses consecutivos) en que las expectativas se mantienen en su máximo valor histórico. "En los relevamientos anteriores en los que las expectativas habían alcanzado 30% (nueve veces desde septiembre de 2006 a febrero de 2012), las mismas no se habían mantenido en este nivel por más de tres meses", señala el informe del CIF.

Ese 30% corresponde a la mediana de las respuestas (es decir, el valor central entre las respuestas ordenadas de menor a mayor) que, según Sandleris, es un valor "menos volátil" que la media (el promedio de todas las respuestas). De hecho, si se toma en cuenta el promedio, la inflación esperada es de 34,9%, lo que implica una brecha aún mayor frente a las previsiones oficiales..


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