Sandra Radic
Cuando se
informó sobre el aumento de capital de Enersis, la mayoría de los
inversionistas repasaron su cartera de acciones para verificar si tenían
en su portafolio papeles del holding eléctrico, controlado por Endesa
España. Quienes no estaban expuestos, respiraron tranquilos; y quienes
sí lo estaban, vieron con angustia cómo el precio de la acción caía en
un solo día más de 13%.
Sin embargo, nadie estaba realmente a
salvo. De acuerdo al académico Matías Braun, de la Universidad Adolfo
Ibáñez, si Enersis perdió US$ 1.500 millones en capitalización bursátil
entre el 26 de julio y el jueves 9 de agosto, el efecto de esta baja se
extendió a todo el mercado.
Braun estima que si el Índice
Selectivo de Precios de Acciones (IPSA), que reúne a 40 papeles, hubiera
seguido el curso de los otros mercados de valores habría ganado US$
13.200 millones.
Es decir, los inversionistas dejaron de ganar esa cifra.
Por
tanto, concluye que "Enersis bajó US$ 1.500 millones, pero el resto de
las acciones del IPSA, en su conjunto, perdieron US$ 13.200 millones
(respecto a lo que debieron rentar dada la evolución de la bolsa mundial
durante estos días), lo que hace una pérdida total para la Bolsa de
Santiago de US$ 14.700 millones".
¿Cómo llega a estas cifras? La
bolsa chilena tiene una correlación muy alta con el resto de las bolsas
mundiales: si los principales índices suben, el mercado local
generalmente también lo hace.
Teniendo esto en cuenta, si no
hubiera ocurrido el efecto Enersis, el IPSA debería haber tenido una
rentabilidad de 3,68%, pero la realidad fue que arrojó una caída de
2,99%.
"La conclusión clara y evidente es que la pérdida de valor
va más allá de Enersis y afecta a todo el mercado. La bolsa en general
perdió diez veces más de lo que perdió la sola acción de Enersis",
explica Braun, quien también se desempeña como socio director de
Estrategia de IMTrust.
Y todavía hay efectos que son difíciles de
cuantificar, advierte. La calidad de los mercados se funda en dos
pilares: la veracidad de la contabilidad de las empresas y la protección
a los inversionistas minoritarios. Cuando éstos fallan, son pocos los
que se atreven a invertir porque el riesgo es mayor y si lo deciden
hacer, exigen premios mayores.
Caso La Polar
El mercado de
capitales chileno ya había sufrido un duro golpe con el escándalo de La
Polar, donde los inversionistas se sorprendieron al verificar que los
datos contables de la empresa eran falsos.
La caída de esta
empresa de retail que ocurrió a mediados del año pasado significó que la
capitalización bursátil de la compañía se redujera en US$ 500 millones,
pero su efecto sobre el mercado fue también diez veces mayor (al igual
que lo ocurrido con Enersis). El IPSA perdió US$ 5 mil millones. Esto
significa que el costo para el mercado en su totalidad fue de US$ 5,5
mil millones.
"A partir de La Polar, la percepción del mercado
cambió. Esto también se refleja en las tasas de los bonos corporativos
que subieron", dice Braun. De hecho, las AFP tendieron a reducir su
participación en las nuevas emisiones de deuda de empresas y se
refugiaron en papeles del Gobierno.
Finalmente, y tratando de dar
una visión más esperanzadora, Braun opina que "este tipo de eventos
gatilla reformas regulatorias que llevan al desarrollo de los mercados
de capitales".
"LA BOLSA EN GENERAL PERDIÓ DIEZ VECES MÁS DE LO QUE PERDIÓ LA SOLA ACCIÓN DE ENERSIS", EXPLICA MATÍAS BRAUN.
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