Endesa, la mayor empresa del sector energético de España, ha llamado la atención desde su llegada a la región por una serie de movidas que han generado polémica.
En su afán por ampliar el potencial de mercado en la región, donde ya tienen presencia en Chile, Brasil, Colombia, Perú y Argentina, la compañía española ha caído en una serie de inconsistencias para cumplir con su objetivo.
El caso más reciente se evidenció el 26 de julio pasado, cuando la empresa difundió comunicado a la Superintendencia de Valores y Seguros de Chile, anunciando un aumento de capital de 8,020 millones de dólares en Enersis, compañía en la que la firma española tiene 60% de la propiedad. Esta firma es una de las principales multinacionales eléctricas privadas de América Latina y cuenta con operaciones en los mismos países de la española.
Endesa, que tiene operación en la región desde la década de los 90, tuvo durante años a Chile como vehículo de inversión, hasta que desarrolló una estrategia distinta que era mantener al país austral como plataforma importante, pero también desarrollar inversiones directas en distintos mercados del continente.
Pero hoy la estrategia es completamente diferente. El anuncio de aumento de capital lo va a hacer para que Enersis vuelva a ser la matriz de Endesa España en América Latina, según el director del Diario Financiero de Chile, Roberto Sapag.
“Ellos tienen que concurrir con 60% y lo van a hacer tomando estas empresas que poseen en la región y las van a aportar dentro de Enersis, para que ésta vuelva a ser el único vehículo de inversión en la región”, aseguró el directivo.
A esta operación, Endesa Latinoamérica concurrirá traspasando a Enersis sus participaciones en Endesa Brasil (28.5%), Ampla Energía (7.7%), Ampla Investimentos -controladora de Coelce- (7.7%), Emgesa (21.6%), Codensa (26.7%), Edelnor (18%), Eepsa (96.5%), San Isidro (4.4%), Dock Sud (40%), la distribuidora argentina Edesur (6.2%), Cemsa (55%) y Yacylec (22.2%).
De completarse la operación, Enersis aumentará el control, directo e indirecto, que hoy tiene en diversas sociedades, como Endesa Brasil (82.8%), Ampla Energía (77.9%), Ampla Investimentos (77.9%), Emgesa (37.7%), Codensa (48.4%), Edelnor (75.5%), San Isidro (61.8%), Edesur (71.6%) y Cemsa (82%).
La compañía valoró estas empresas en 4,300 millones de dólares, luego hay un porcentaje para llegar a los 8,020 millones, que es el aumento de capital, el cual tiene que ser aportado por los socios minoritarios que debe ser en efectivo. Ellos ponen empresas, pero los otros accionistas para poder mantener su participación tienen que poner dinero. “Entonces se desató toda una polémica”, dijo Sapag.
“La discusión es cuánto valen las empresas que está apostando Endesa España para el aumento de capital. La compañía dice que está abierto a revisar el valor y buscar un nuevo tasador”, manifestó el directivo.
Pero esta no ha sido la única polémica que ha enfrentado Endesa desde su llegada al continente. En Chile, uno de sus principales mercados, la empresa española anunció en 1997 la compra de las sociedades controladoras de Enersis (Endesa Chile y Chilectra) con una cuantiosa valorización de las acciones serie B. En su momento, los españoles pagarían 1,000 millones de dólares por las acciones serie A de las sociedades Chispas, que representaban 99.91% de la propiedad de Enersis, y 500 millones por las serie B, que representaban sólo 0.06% de la sociedad.
Cuando el mercado se enteró de estas condiciones más favorables para una serie, Endesa España no pudo cerrar el negocio y se vio obligada a lanzar una OPA por otros 1,000 millones de dólares y a negociar acuerdos separados con otros accionistas.
Colombia no es la excepción. La compañía española también ha tenido que enfrentar algunas polémicas en el país. Se destacan, la inconformidad de las comunidades por la presa de El Quimbo y la política de disminución de tarifas del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro.
La hidroeléctrica El Quimbo ha sido un proyecto muy criticado por el manejo que le ha dado Emgesa, empresa filial de Endesa Internacional en el país. “Lo que uno ve es que Emgesa no ha tenido la capacidad de tener lo que llamamos el licenciamiento social, que realmente la comunidad opine que es un proyecto deseable y que es un proyecto en el cual va a recibir unas compensaciones adecuadas por los eventuales perjuicios que puedan tener. La impresión de este proyecto es que no ha habido un buen manejo de las comunidades”, dijo el exministro de Ambiente, Manuel Rodríguez.
El gerente de Emgesa y director General del Grupo Endesa Colombia, Lucio Rubio, había explicado a La Republica unos meses atrás que las invasiones en los terrenos del proyecto no estaban justificadas. De por medio está, según Rubio, la organización Asoquimbo cuya ideología política no está de acuerdo con el desarrollo de la represa.
Rodríguez señaló que a pesar de que Emgesa, cuya actividad principal es la generación y comercialización de energía eléctrica, ha hecho algunos esfuerzos en tener la suficiente aprobación social, estos pueden ser tardíos.
El ex viceministro de Minas y Energía, Manuel Maiguashca, afirmó que Endesa no tiene ningún problema más allá de la represa El Quimbo, inconveniente que, según el experto, ha ido superando.
“Es una empresa que desde hace mucho tiempo está en Colombia, creciendo y apostando por el país. El rumbo de la compañía va muy bien”, indicó.
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