La mala de la película por defender la austeridad para que no se expanda al resto de Europa la crisis de España y Grecia, Angela Merkel, se ve en dificultades pues la oposición germana no respaldará sin más su pacto fiscal y persisten las diferencias con el mandatario galo sobre los eurobonos.
En Alemania, el plan de Merkel, canciller federal, está supeditado al apoyo de socialdemócratas y verdes. A nivel internacional, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) habla ya de que Estados Unidos se está recuperando con más vigor mientras que la eurozona, integrada por 17 paìses, se está quedando rezagada y que avanzará 0.3% hasta 2013 sólo después de contraerse 2.0% este año.
Para completar el panorama, la organización dice que la propia Europa está cada vez más dividida entre el norte acaudalado que sigue creciendo y un cinturón meridional cada vez más sumido en recesión.
Las dos principales fuerzas opositoras -Partido Socialdemócrata (SPD) y Verdes- han vinculado, en una reunión en Cancillería, su respaldo al pacto a que se incluyan impulsos al crecimiento y a la lucha contra el desempleo juvenil. Se prevé que para el 13 de junio haya una nueva reunión, Merkel pretendía que la aprobación parlamentaria ocurriera antes.
Tal ratificación por Alemania del pacto fiscal, acordada por 25 de los 27 miembros de la UE el pasado marzo y cuestionado en su campaña electoral por el ahora presidente francés, François Hollande, precisa de la mayoría de dos tercios de la cámara baja(Bundestag) antes de pasar por la cámara alta (Bundesrat).
La coalición de centro-derecha de Merkel no tiene ni esos dos tercios en el Bundestag ni la mayoría simple del Bundesrat.
Socialdemócratas y verdes recordaron que la necesidad de apoyos para la ratificación no es un elemento nuevo, puesto que se sabía desde hace cuatro meses, pero que Merkel lo ignoró hasta ahora, en que las cosas se torcieron en el eje París-Berlín.
Las condiciones opositoras coinciden con el progresivo aislamiento de Merkel a escala internacional, precipitado por la victoria de Hollande, y también de desgaste de poder interno, derivado de las derrotas en serie de su coalición en los “Länder”.
Hasta ahora, el SPD ni siquiera había entrado a defender los eurobonos, que rechazan una mayoría de los contribuyentes alemanes, pero de pronto endureció el tono, contagiado por el giro francés. Los verdes van más allá e insisten en someter el sí a un congreso extraordinario, en septiembre, lo que echaría irremediablemente atrás el propósito de Merkel de verlo aprobado en julio.
Socialdemócratas y verdes reclaman compromisos decisivos a favor de un impulso al crecimiento económico, y no meras declaraciones de que ésta es teóricamente compatible con la austeridad, como sostiene Merkel, especialmente desde la victoria de Hollande. Asimismo exigen la implantación de un tasa a las transacciones financieras -que rechazan los socios liberales de Angela Merkel-, por lo menos entre miembros de la zona euro.
El tercer puntal de las condiciones de la oposición es la articulación de mecanismos para la creación de empleo, con especial empeño en la lucha contra el desempleo juvenil.
Como si esto fuera suficiente, Merkel insiste en vincular la ratificación del pacto fiscal y la del Mecanismo Europeo de Estabilidad(MEDE), mientras que socialdemócratas y verdes quieren separar ambas votaciones.
La oposición no quiere lastrar el MEDE, que debe entrar en vigor en julio para discurrir en paralelo con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), los dos ejes del paraguas de rescate. Pero sí se proponen ponerle las cosas difíciles a Merkel respecto al pacto, que inicialmente iba a votar el Bundestag este viernes.
Agenda; tira y afloja
Además del tira y afloja con la oposición y con París, Merkel tiene un tercer frente abierto en su coalición, que pretende zanjar con una reunión con sus socios de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) y el Partido Liberal (FDP), el próximo 4 de junio.
Los ánimos en la alianza entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y sus aliados se recalentó con los malos resultados en las urnas de la coalición.
La canciller buscó atajarlos con el cese fulminante del ministro de Medioambiente, Norbert Röttgen, como responsable directo de la derrota de la CDU en el “Land” de Renania del Norte-Westfalia, el 13 de mayo, en cuyas elecciones regionales se presentaba como candidato.
En lugar de calmar las aguas, a Röttgen le surgieron todo tipo de defensores -incluido el presidente del país, Joachim Gauck, que elogió sonoramente su trabajo al despedirle del cargo-, mientras arrecian las críticas por la gestión de la crisis sobre Merkel.
Trascendió que en la propia Alemania la crisis está conteniendo una recuperación total y tanto la confianza de analistas como inversionistas cayó fuertemente en mayo.
Francia, la segunda mayor economía de la zona euro, no reportó una expansión en el primer trimestre, una mala noticia para Hollande mientras asumía la presidencia en el Palacio Eliseo en París.
“No hubo una sorpresa buena”, dijo Philippe Waechter, economista jefe de Natixis Asset Management sobre los datos franceses. “Hubo un débil consumo, nada de inversión”, agregó.
Hollande dijo que exhortaría en Bruselas a sus pares europeos a apoyar un pacto que acompañe las metas de reducción de déficit con estímulo económico. Sin embargo, la producción más débil de lo esperado en Italia personificó la anémica economía del sur de Europa.
La fuertemente endeudada economía italiana se contrajo más de lo esperado en el primer trimestre, con el PIB cayendo un 0.8 por ciento y marcando el tercer trimestre consecutivo de contracción.
Tras una década de productividad decreciente en Italia, la crisis de deuda ha destacado cómo las barreras a la competencia, la fuerte regulación y burocracia están pesando sobre la economía.
España afirma que no requiere ayuda pero lucha por reducir un tremendo déficit y reconstruir su sector bancario tras el colapso de su burbuja inmobiliaria, ya está en recesión, luego de que su PIB se redujera un 0.3 por ciento en el primer trimestre.
Incluso en la adinerada Holanda la producción económica se contrajo por tercer trimestre consecutivo, disminuyendo un 0.2 por ciento en el primer trimestre del 2012 en comparación con los tres meses previos.
Grecia está en su quinto año consecutivo de recesión, lo que equivale a una depresión.
El PIB griego se contrajo un 6.2 por ciento interanual en el primer trimestre del 2012.
Al hablar de países hegemónicos, los líderes de la UE no han podido encontrar un camino de vuelta al crecimiento y aún así, Estados Unidos les urgió a ponerse de acuerdo sobre los pasos siguientes en Afganistán…
Por Verónica Valenzuela
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