Ciudad de México, abril 27, 2012. El gigante
minorista, que está acusado de sobornar a funcionarios mexicanos
regularmente con el fin de obtener rápidamente permisos para abrir
tiendas, está lejos de ser la única empresa estadounidense que ha sido
sorprendida engrasando los engranajes de los negocios en los últimos
años.
Dos ejemplos más surgieron el miércoles. La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) acusó al ex ejecutivo de Morgan Stanley, Garth Peterson, de sobornar a un funcionario de una compañía china propiedad del Estado con el fin de obtener negocios para la empresa de inversión. También el miércoles, el conglomerado de medios News Corp. confirmó que también es objeto de una investigación de soborno en Estados Unidos, una consecuencia más del escándalo de intervención de llamadas telefónicas.
Hay por lo menos 81 empresas públicas bajo investigación por la SEC o por el Departamento de Justicia estadounidense por entrar en conflicto con la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (Foreign Corrupt Practices Act o FCPA), que hace que el soborno en el extranjero sea punible en Estados Unidos. Además, un número creciente de empresas han comenzado a introducir renuncias de responsabilidad en sus documentos financieros que indican que sus empleados en ocasiones podrían violar la ley estadounidense de soborno en el extranjero, a pesar de los esfuerzos de la compañía por prevenirlo.
Otras empresas parecen estar completamente a favor de los sobornos si no es porque las leyes estadounidenses los prohíben. Por ejemplo, Lakeland Industries, de Long Island, Nueva York, fabricante de prendas de vestir de seguridad industrial, dijo recientemente que su incapacidad para pagar sobornos, debido al hecho de que, a diferencia de sus competidores, respeta las leyes de Estados Unidos, ha reducido las ventas de la compañía. Sin lugar a dudas, las leyes de contabilidad también están obligando a que la compañía reporte menores ganancias de las que quisiera.
Entre las empresas que ya están en la mira del gobierno estadounidense por cometer soborno están Hewlett-Packard, la firma de telecomunicaciones Qualcomm, el fabricante de equipo agrícola Deere & Co., la compañía cosmética Avon, la firma de casinos Las Vegas Sands y Koch Industries, el conglomerado de Texas dirigido por los destacados donantes republicanos Charles y David Koch. Además de eso, la SEC también ha lanzado recientemente una investigación para averiguar si los estudios cinematográficos estadounidenses han estado utilizando sobornos para entrar en el mercado de entretenimiento chino. 20th Century Fox de News Corp, Disney y DreamWorks Animation han sido contactadas por la SEC, según reportes. Por su parte, el Departamento de Justicia estadounidense informó el año pasado que había abierto 150 investigaciones bajo la FCPA. Algunas de ellas podrían ser en contra de individuos así como de empresas.
Una serie de compañías ya ha pagado grandes multas. En abril pasado, Johnson & Johnson pagó 78 millones de dólares para resolver acusaciones de que violaba el programa de Petróleo por Alimentos de la Organización de las Naciones Unidas.
En 2009, Halliburton pagó más de 550 millones de dólares para resolver los reclamos de que funcionarios de una división desaparecida, incluyendo su líder, habían sobornado a funcionarios de Nigeria, mientras construían una planta de gas allí.
Los sobornos en el conglomerado alemán Siemens, que cotiza en la Bolsa estadounidense, fueron tan generalizados a nivel mundial que se vio obligada a pagar 800 millones de dólares para resolver los cargos, la multa más alta bajo la FCPA hasta la fecha. En total, el gobierno estadounidense abrió 20 casos contra empresas bajo la ley de los sobornos en 2010, frente a 2 en 2002. El número bajó a 16 el año pasado, pero los abogados dicen que no hay señales de que el gobierno esté cediendo.
Dos ejemplos más surgieron el miércoles. La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) acusó al ex ejecutivo de Morgan Stanley, Garth Peterson, de sobornar a un funcionario de una compañía china propiedad del Estado con el fin de obtener negocios para la empresa de inversión. También el miércoles, el conglomerado de medios News Corp. confirmó que también es objeto de una investigación de soborno en Estados Unidos, una consecuencia más del escándalo de intervención de llamadas telefónicas.
Hay por lo menos 81 empresas públicas bajo investigación por la SEC o por el Departamento de Justicia estadounidense por entrar en conflicto con la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (Foreign Corrupt Practices Act o FCPA), que hace que el soborno en el extranjero sea punible en Estados Unidos. Además, un número creciente de empresas han comenzado a introducir renuncias de responsabilidad en sus documentos financieros que indican que sus empleados en ocasiones podrían violar la ley estadounidense de soborno en el extranjero, a pesar de los esfuerzos de la compañía por prevenirlo.
Otras empresas parecen estar completamente a favor de los sobornos si no es porque las leyes estadounidenses los prohíben. Por ejemplo, Lakeland Industries, de Long Island, Nueva York, fabricante de prendas de vestir de seguridad industrial, dijo recientemente que su incapacidad para pagar sobornos, debido al hecho de que, a diferencia de sus competidores, respeta las leyes de Estados Unidos, ha reducido las ventas de la compañía. Sin lugar a dudas, las leyes de contabilidad también están obligando a que la compañía reporte menores ganancias de las que quisiera.
Entre las empresas que ya están en la mira del gobierno estadounidense por cometer soborno están Hewlett-Packard, la firma de telecomunicaciones Qualcomm, el fabricante de equipo agrícola Deere & Co., la compañía cosmética Avon, la firma de casinos Las Vegas Sands y Koch Industries, el conglomerado de Texas dirigido por los destacados donantes republicanos Charles y David Koch. Además de eso, la SEC también ha lanzado recientemente una investigación para averiguar si los estudios cinematográficos estadounidenses han estado utilizando sobornos para entrar en el mercado de entretenimiento chino. 20th Century Fox de News Corp, Disney y DreamWorks Animation han sido contactadas por la SEC, según reportes. Por su parte, el Departamento de Justicia estadounidense informó el año pasado que había abierto 150 investigaciones bajo la FCPA. Algunas de ellas podrían ser en contra de individuos así como de empresas.
Una serie de compañías ya ha pagado grandes multas. En abril pasado, Johnson & Johnson pagó 78 millones de dólares para resolver acusaciones de que violaba el programa de Petróleo por Alimentos de la Organización de las Naciones Unidas.
En 2009, Halliburton pagó más de 550 millones de dólares para resolver los reclamos de que funcionarios de una división desaparecida, incluyendo su líder, habían sobornado a funcionarios de Nigeria, mientras construían una planta de gas allí.
Los sobornos en el conglomerado alemán Siemens, que cotiza en la Bolsa estadounidense, fueron tan generalizados a nivel mundial que se vio obligada a pagar 800 millones de dólares para resolver los cargos, la multa más alta bajo la FCPA hasta la fecha. En total, el gobierno estadounidense abrió 20 casos contra empresas bajo la ley de los sobornos en 2010, frente a 2 en 2002. El número bajó a 16 el año pasado, pero los abogados dicen que no hay señales de que el gobierno esté cediendo.
Por: Redacción
http://elsemanario.com.mx
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