Por Courtney Weaver en Moscú
La economía de Rusia creció 4,3% el año pasado, beneficiándose de un aumento en la producción agrícola y un robusto gasto de consumo, así como una baja inflación récord.
Pero el país está viendo signos de una desaceleración en la manufactura, sugeriendo que podría experimentar un significativamente más severo 2012.
El salto en el producto interno bruto sorprendió a los economistas que habían pronosticado un alza de 4%, aseguró ayer Reuters, y vino después de una particularmente fuerte segunda mitad.
El crecimiento para el año completo probablemente habría sido un punto porcentual más bajo si Rusia no hubiese visto un dramático giro en el sector agrícola, el cual sufrió frente una devastadora sequía e incendios forestales un año antes.
La producción agrícola salto 16,1% en 2011, contra una contracción de 9,7% el año anterior. La fuerte cosecha también ayudó a disminuir la inflación a 6,1%, el menor nivel en más de dos décadas, de acuerdo al Banco Central.
El cambio permitió que los consumidores sintieran incrementos en sus salarios y los ingresos disponibles en términos reales. Las ventas del retail subieron 7,2% en 2011, comparado con 6,3% en 2010, y se aceleró a 9,5% año sobre año en diciembre.
Sin embargo, es probable que Rusia vea que las ventas del retail comiencen a contraerse durante la primera mitad de este año, de acuerdo a Ivan Tchakarov, economista jefe en Renaissance Capital.
El crecimiento de la manufactura rusa se desaceleró a 6,1%, por debajo del 8,3% en 2010, y se desaceleró bruscamente en la segunda mitad del año, en un signo de que las empresas se están volviendo cada vez más cautelosas de una caída en Europa y tal vez por la situación política local.
www.df.cl
2012/02/01
El banco suizo UBS, que vendió su negocio de crédito en Brasil en 2009, estaría intentando volver a ese mercado mediante compras en un esfuerzo por restaurar su área de banca de inversión en el país, dijo una fuente cercana a la compañía citada por Bloomberg. La empresa ha buscado licencia para operar en Brasil durante los dos últimos años para abrir su propio negocio para intermediar acciones y bonos, invertir en fondos y ofrecer derivados y créditos sindicados. Los reguladores no han otorgado permiso y, según las fuentes, han tratado de estimular a los grandes bancos a comprar otros más pequeños que cuenten ya con licencia. La compañía suiza vendió UBS Pactual, su unidad brasileña de banca de inversiones y servicios financieros, al millonario André Esteves por US$ 2,5 miles de millones, a menos de tres años de haberla comprado. Luego, Esteves fusionó esta operación con BTG dando origen al que hoy es el mayor banco privado de Brasil.
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