Estabilidad, positivas perspectivas económicas y potencial de crecimiento son clave para las industrias locales.
Bancos, corredoras y actores del retail locales miran con interés a ese país buscando opciones para expandir su negocio.
La avanzada que se dio durante los últimos meses en Colombia por parte de algunas instituciones financieras chilenas sería sólo el punto de partida para un arribo de más firmas locales a ese mercado, el que parece sólo seguir afianzando su atractivo. Así, un país donde la penetración bancaria está apenas por encima de 30% y que en la última década ha logrado estabilizarse, dejando atrás los años violentos de la guerrilla, se convierte en terreno fértil para posibles nuevas inversiones chilenas.
Si bien la llegada de Corpbanca a Colombia, a través de la compra del negocio del Banco Santander en ese país, tuvo entre sus ingredientes la necesidades de la matriz de este último en España, eso no quita las ventajas de la operación para el holding que controla Álvaro Saieh. Aunque no es el primero en arribar al país caribeño: Banco Falabella entró a mediados de este año a operar oficialmente y ya planea la ampliación de su negocio, para alcanzar un total de 40 sucursales en toda Colombia.
Asimismo, en la bolsa de ese país ya operan Celfin Capital y LarrainVial. Y ahora IMTrust muestra serias intenciones de unírseles, de la mano de una alianza que estaría forjando con Banco de Crédito del Perú y la corredora colombiana Correval.
Bajas barreras de entrada
Hay varios factores que ayudan a que el sistema financiero colombiano sea atractivo, tanto en materia bursátil y de mercado como a nivel macroeconómico. Un crecimiento del PIB por encima del chileno y una inflación igualmente controlada facilitan la entrada de nuevos actores a cualquier industria en Colombia. Asimismo, los niveles de desempleo estarán por debajo de los dos dígitos el próximo año y la profundidad del mercado de renta fija entregaría oportunidades de financiamiento a quienes se atrevan a entrar.
En el caso del mercado bancario, sin embargo, su principal atractivo es su escaso desarrollo: en comparación a la bancarización chilena, en el país caribeño la penetración es mucho menor, lo que abre las posibilidades a que nuevos actores se presenten en un sistema que está actualmente adquiriendo más dinamismo.
Quienes ya llegaron describen las oportunidades que abre tener presencia en Colombia. Al adquirir la operación de Santander, el gerente general de Corpbanca, Mario Chamorro, comentó que “es un país con perspectivas de crecimiento; con mucho talento y con grandes profesionales; además, hemos tenido una relación muy cercana con empresas colombianas y es un país donde las instituciones funcionan, todo camina bien y eso nos parece muy importante”.
Desde Falabella coinciden con esta evaluación, aunque su arribo a Colombia no ha estado extento de obstáculos. El gerente de retail financiero de la compañía, Gastón Bottazzini, ya ha señalado que los niveles de tasas máximas existentes en Colombia restringen el acceso a nuevos segmentos del mercado.
Por su parte, la experiencia de Celfin en la nación centroamericana es hasta positiva, lo que les abriría el abanico a nuevas ideas de negocios, modalidad que ya han aplicado en otros mercados.
www.df.cl
Bancos, corredoras y actores del retail locales miran con interés a ese país buscando opciones para expandir su negocio.
La avanzada que se dio durante los últimos meses en Colombia por parte de algunas instituciones financieras chilenas sería sólo el punto de partida para un arribo de más firmas locales a ese mercado, el que parece sólo seguir afianzando su atractivo. Así, un país donde la penetración bancaria está apenas por encima de 30% y que en la última década ha logrado estabilizarse, dejando atrás los años violentos de la guerrilla, se convierte en terreno fértil para posibles nuevas inversiones chilenas.
Si bien la llegada de Corpbanca a Colombia, a través de la compra del negocio del Banco Santander en ese país, tuvo entre sus ingredientes la necesidades de la matriz de este último en España, eso no quita las ventajas de la operación para el holding que controla Álvaro Saieh. Aunque no es el primero en arribar al país caribeño: Banco Falabella entró a mediados de este año a operar oficialmente y ya planea la ampliación de su negocio, para alcanzar un total de 40 sucursales en toda Colombia.
Asimismo, en la bolsa de ese país ya operan Celfin Capital y LarrainVial. Y ahora IMTrust muestra serias intenciones de unírseles, de la mano de una alianza que estaría forjando con Banco de Crédito del Perú y la corredora colombiana Correval.
Bajas barreras de entrada
Hay varios factores que ayudan a que el sistema financiero colombiano sea atractivo, tanto en materia bursátil y de mercado como a nivel macroeconómico. Un crecimiento del PIB por encima del chileno y una inflación igualmente controlada facilitan la entrada de nuevos actores a cualquier industria en Colombia. Asimismo, los niveles de desempleo estarán por debajo de los dos dígitos el próximo año y la profundidad del mercado de renta fija entregaría oportunidades de financiamiento a quienes se atrevan a entrar.
En el caso del mercado bancario, sin embargo, su principal atractivo es su escaso desarrollo: en comparación a la bancarización chilena, en el país caribeño la penetración es mucho menor, lo que abre las posibilidades a que nuevos actores se presenten en un sistema que está actualmente adquiriendo más dinamismo.
Quienes ya llegaron describen las oportunidades que abre tener presencia en Colombia. Al adquirir la operación de Santander, el gerente general de Corpbanca, Mario Chamorro, comentó que “es un país con perspectivas de crecimiento; con mucho talento y con grandes profesionales; además, hemos tenido una relación muy cercana con empresas colombianas y es un país donde las instituciones funcionan, todo camina bien y eso nos parece muy importante”.
Desde Falabella coinciden con esta evaluación, aunque su arribo a Colombia no ha estado extento de obstáculos. El gerente de retail financiero de la compañía, Gastón Bottazzini, ya ha señalado que los niveles de tasas máximas existentes en Colombia restringen el acceso a nuevos segmentos del mercado.
Por su parte, la experiencia de Celfin en la nación centroamericana es hasta positiva, lo que les abriría el abanico a nuevas ideas de negocios, modalidad que ya han aplicado en otros mercados.
www.df.cl
No hay comentarios.:
Publicar un comentario