2011/11/17

China y América Latina, el futuro de su tradicional relación comercial

Dos regiones, Latinoamérica y China, y una fuerte relación tradicional. El pasado y sobre todo el futuro de esta relación comercial, su crecimiento compartido y su relación con el resto del mundo fueron algunos de los temas tratados en la segunda sesión del XIII Foro Latibex.
Es evidente la consolidación entre las dos regiones. "El comercio entre ambas ha aumentado muchísimo, se ha multiplicado por 9 en los últimos 20 años", expusoJuan Manuel Ruíz Pérez, economista jefe de escenarios económicos de BBVA Research.
La relación está muy concentrada en algunos países."Los más implicados en este comercio son China, Brasil y Chile. El 80% de la relación con Asia se corresponde con China; y Brasil y Chile participan en tres cuartas partes de este comercio", señaló el economista de BBVA Research.
Lo que principalmente se puso sobre la mesa es queAmérica Latina exporta materias primas(especialmente cobre, hierro y soja) a cambio de productos de mayor valor añadido. Juan Manuel Pérez explicó que "América Latina no es un destino tan importante para China, pero sí en términos de fuente de materias, ya que es el tercer mercado de importación más importante para China".
Al contrario, "para Latinoamérica tampoco es muy importante respecto al PIB, aunque sí en cuanto a que ha colaborado en aligerar las restricciones típicas de expansión anteriores que se daban antes", añadió. Aunque puntualizó que pese a que "el grado de dependencia es elevado, las exportaciones al país son importantes pero no esenciales".

Cómo les afecta la crisis europea

"Descontando el caso de México (muy orientado a EEUU), ambas regiones se ven afectadas por la crisis europea", opinó Juan Manuel Ruíz. Y es que aunque mantienen poca exposición financiera directa, "van a sufrir en el caso de que la crisis se agudice por la menor demanda desde Europa". También afecta "la posibilidad de que la crisis bancaria pueda elevar una reducción de financiación al comercio internacional", añadió.
Comparando una y otra región, América Latina se ve más expuesta por algunas razones añadidas. "Tendrá mayor impacto en la entrada de flujo de capitales en esta región y el precio de las materias primas se verá afectado más que en China", señaló el economista de BBVA Research.
Con respecto a China, explicó que "el efecto de la crisis global sobre China fue muy moderado dado el potente plan de estímulo monetario fiscal. En estos momentos existe todavía mucho espacio por la parte monetaria y fiscal para poder enfrentar un empeoramiento de las condiciones externas a través de nuevos programas de estímulo", agumentó.
Juan Manuel Ruíz concluyó su exposición definiendo como "simbiótica y muy importante para ambas" la relación entre las dos regiones, en la que a más largo plazo "esperamos que ganen relevancia en términos de flujos de capitales".

Latinoamérica demanda un nuevo paso

Por su parte, Pedro Conesa, director de Interchina Consulting, compartió la visión de la relación entre ambas. Explicó de la misma manera que la relación se ha sustentado en un primer momento por el aprovisionamiento de materias primas y energéticas de Latinoamérica a China. "Esto seguirá siendo así en esta década, pero esta relación está creando cierto recelo", advirtió Conesa. De sus palabras se dedujo que a Latinoamérica le sigue interesando el intercambio comercial, aunque también querrá empezar a exportar productos manufacturados y "beneficiarse del crecimiento de China".
China está creciendo de forma espectacular por varios motores. Conesa apuntó a la apuesta por el Gobierno chino para que la demanda interna tenga cada vez más peso. Al mismo tiempo, señaló como otro pilar "al incremento espectacular de las clases medias, gracias al proceso de urbanización".
En este mismo entorno, "el Gobierno empuja cada vez más a las empresas a salir al exterior. Desde el año pasado están saliendo de forma muy importante", explicó. Ahora bien, el director de Interchina Consulting explicó que Asia es su primer destino y tradicionalmente Latinoamérica ha sido su segundo mercado, pero "va a producirse un cambio por la apuesta de crecimiento por factores tecnológicos hacia Europa y EEUU". En este sentido, comentó que "se está dando una prioridad a la inversión en los países del hemisferio norte para obtener más competitividad". Lo resumió así: quiere dejar de ser "el taller de manufacturas de bajo nivel añadido para empezar a crecer y convertirse en una fábrica de productos de más valor añadido".

El papel de España

Conesa recordó que se habla de España "como puerta de entrada de China a las inversiones en Latinoamérica". Desde la compañía ven "oportunidades de triangulación", es decir vínculos que beneficien a empresas españolas, chinas y latinoamericanas. China puede aprovecharse de las empresas españolas que ya tienen un buen posicionamiento en Latinoamérica. "Hay oportunidades de que puedan producirse estrategias. Un ejemplo es la operación Repsol-Sinopec".
"Hay un recorrido enorme, pero hoy por hoy es una actividad que no está consolidada", consideró Conesa, que expuso que "las empresas estatales chinas son las que más están saliendo a Latinoamérica pero habrá que esperar para ver más alianzas. Habrá movimientos interesantes en esta década".

'Relación colonial'

Si se proyecta un crecimiento de China del 7% en las próxima década y en EEUU del 2,5%, el PIB del primero duplicaría al de EEUU. Es sólo uno de los datos con los que Federico Ignacio Poli, director de asuntos económicos de Sergib, intentó explicar la importancia de la economía china a nivel global.
Respecto a la relación con Latinoamérica indicó que "el comercio que hoy se sustenta en una relación colonial del siglo XIX, sobre todo respecto a América del Sur; vende productos sin valor agregado mientras que importa productos manufacturados", argumentó.
A nivel de flujos de inversión de China en Latinoamérica está muy concentrada en Sudamérica, sobre todo en Brasil, y en sectores de materias primas e infraestructuras. No obstante, señaló que empieza a haber una tendencia hacia otros sectores como las finanzas, las telecomunicaciones o la automoción.
Aunque Poli indicó que "gracias a China América Latina no está en recesión", también subrayó que "hay un peligro de dejar esta relación como está". Según el directivo de Sergib, América Latina debería aprovechar el hecho de que puede encontrar en China una fuente de financiación para diversificar su estructura productiva.
Respecto al papel de España en esta relación a tres bandas, Poli insistió en que no sólo deberían beneficiarse las empresas chinas y españolas, sino también las latinoamericanas. Para ello planteó, por ejemplo, "el desarrollo de empresas localizadas en España para que tanto Asia como Latinoamérica puedan aumentar su relación con Europa".

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