En Wall Street nadie se fía. El mercado vive dominado por las dudas sobre la marcha de la economía, las idas y venidas sobre Grecia y la situación que atraviesa la banca a ambos lados del Atlántico. Tras el jarro de agua fría que supuso ayer la decisión de la Fed, los inversores apostaban de nuevo por las ventas. En contra también pesó el desplome en el mercado de materias primas, donde el barril Texas se dejó más de un 6%.
Las pérdidas registradas en las principales plazas bursátiles del Viejo Continente fueron aún mayores. El Ibex (-4,62%), el Dax alemán (-4,96%) y el Cac-40 francés (-5,25%) se llevaron la peor parte. En el caso del selectivo español, perdió la cota de los 8.000 puntos, mientras que el mercado francés está a punto de decir adiós a los 5.000.
El motivo de estas fuertes caídas es que a las continuas muestras de abatimiento de la economía mundial le sucede una falta coordinación política. Si los mercados ya tuvieron problemas ayer para digerir la decisión de la Reserva Federal (Fed) de apostar por la “operación twist” en lugar de poner en marcha el “quantitative easing 3”, hoy se encontraban con nuevos avisos del FMI y del Banco Mundial que no ven lejana la posibilidad de una nueva recesión.
Para añadir más leña al fuego, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, afirmaba en el encuentro del G-20 que la “economía global se enfrenta a peligros provenientes de la crisis europea y los desencuentros políticos de su país”.
Cuando la ola bajista ya dominaba Wall Street, saltaba la noticia de que la Unión Europea agilizará el proceso de recapitalización de 16 bancos, de los que siete son españoles. La noticia no gustaba en el parqué que aceleró los descensos.
Por lo tanto, los inversores se mostraron especialmente recelosos con el sector financiero, algo que también sucedió hoy en Europa, donde aún cotizaba la resaca de la rebaja de Moody’s a las principales entidades norteamericanas. Los más sangrantes fueron ING Direct (-9,60%) y Société Géneral (-9,57%). En España, la banca también sufrió un duro varapalo y firmas como Santander (-5%), Bankinter (-4,87%), BBVA (-5,46%), Popular (-2,78%) y Sabadell (-1,65%) estuvieron entre las más castigadas.
En Estados Unidos, Bank of America (-5,02%), Citigroup (-6,11%), JP Morgan (-3,53%) o Wells Fargo (-2,28%) ahondaban las pérdidas que sufrieron en la anterior sesión.
Desplome en las materias primas
El crudo y el oro completaron una sesión de bruscos descensos. El barril de crudo Texas, referente estadounidense, cayó 5 dólares –ya cotiza en los 80 dólares- tras ceder un 6%, mientras que su homólogo europeo, el barril de Brent, perdió un 4,4%, hasta los 105 dólares. La plata (-3,62%) y el oro (-3,3%) también sufrieron fuertes recortes. La apreciación del dólar favoreció la corrección en las materias primas. La divisa estadounidense se apuntó una fuerte revalorización, que puso al euro al borde de los 1,35 dólares.
A pesar del incierto panorama, los datos macroeconómicos no fueron demasiado malos hoy, ya que el precio de la vivienda subió y el paro semanal descendió.
El motivo de estas fuertes caídas es que a las continuas muestras de abatimiento de la economía mundial le sucede una falta coordinación política. Si los mercados ya tuvieron problemas ayer para digerir la decisión de la Reserva Federal (Fed) de apostar por la “operación twist” en lugar de poner en marcha el “quantitative easing 3”, hoy se encontraban con nuevos avisos del FMI y del Banco Mundial que no ven lejana la posibilidad de una nueva recesión.
Para añadir más leña al fuego, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, afirmaba en el encuentro del G-20 que la “economía global se enfrenta a peligros provenientes de la crisis europea y los desencuentros políticos de su país”.
Cuando la ola bajista ya dominaba Wall Street, saltaba la noticia de que la Unión Europea agilizará el proceso de recapitalización de 16 bancos, de los que siete son españoles. La noticia no gustaba en el parqué que aceleró los descensos.
Por lo tanto, los inversores se mostraron especialmente recelosos con el sector financiero, algo que también sucedió hoy en Europa, donde aún cotizaba la resaca de la rebaja de Moody’s a las principales entidades norteamericanas. Los más sangrantes fueron ING Direct (-9,60%) y Société Géneral (-9,57%). En España, la banca también sufrió un duro varapalo y firmas como Santander (-5%), Bankinter (-4,87%), BBVA (-5,46%), Popular (-2,78%) y Sabadell (-1,65%) estuvieron entre las más castigadas.
En Estados Unidos, Bank of America (-5,02%), Citigroup (-6,11%), JP Morgan (-3,53%) o Wells Fargo (-2,28%) ahondaban las pérdidas que sufrieron en la anterior sesión.
Desplome en las materias primas
El crudo y el oro completaron una sesión de bruscos descensos. El barril de crudo Texas, referente estadounidense, cayó 5 dólares –ya cotiza en los 80 dólares- tras ceder un 6%, mientras que su homólogo europeo, el barril de Brent, perdió un 4,4%, hasta los 105 dólares. La plata (-3,62%) y el oro (-3,3%) también sufrieron fuertes recortes. La apreciación del dólar favoreció la corrección en las materias primas. La divisa estadounidense se apuntó una fuerte revalorización, que puso al euro al borde de los 1,35 dólares.
A pesar del incierto panorama, los datos macroeconómicos no fueron demasiado malos hoy, ya que el precio de la vivienda subió y el paro semanal descendió.
Movimientos
En el Dow Jones, ninguno de los treinta valores que compone el selectivo cerró al alza, aunque fueron United Tech (-8,76%), Alcoa (-6,91%), Caterpillar (-6,88%) y Du Pont (-6,64%) los que más acusaron las caídas. En el caso de la tecnológica, sus descensos se vieron motivados por la compra del fabricante de piezas de aviones Goodrich Copr., una operación que le costará 16.500 millones de dólares.
En el plano empresarial destaca el desplome de la empresa de mensajería FedEx, que perdió más de un 8% de su valor en bolsa tras anunciar un “profit warning” (recorte en su previsión de beneficios).
En el Dow Jones, ninguno de los treinta valores que compone el selectivo cerró al alza, aunque fueron United Tech (-8,76%), Alcoa (-6,91%), Caterpillar (-6,88%) y Du Pont (-6,64%) los que más acusaron las caídas. En el caso de la tecnológica, sus descensos se vieron motivados por la compra del fabricante de piezas de aviones Goodrich Copr., una operación que le costará 16.500 millones de dólares.
En el plano empresarial destaca el desplome de la empresa de mensajería FedEx, que perdió más de un 8% de su valor en bolsa tras anunciar un “profit warning” (recorte en su previsión de beneficios).
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