Las acciones de BRF se dispararon más de 10% tras el anuncio del acuerdo, su mayor avance en dos años.
El Consejo Administrativo de Defensa (CADE), el regulador de la competencia en Brasil, aprobó ayer la fusión entre Sadia y Perdigão, que dio origen a Brasil Foods (BRF), uno de los principales exportadores de carne de ave del mundo y el mayor productor de alimentos de América Latina.
Sin embargo, BRF tendrá que pagar un precio mayor al esperado inicialmente, porque deberá suspender el uso de la marca Perdigão por tres a cinco años en catorce mercados donde existe mayor concentración con Sadia y deshacerse de millonarios activos. Su marca de lácteos Batavo, que había comprado recientemente a Parmalat, quedará congelada por cuatro años.
Perdigão es la novena marca mejor valorada de Brasil entre las compañías que cotizan en bolsa, con una valoración de US$ 1.960 millones, según BrandAnalytics y WPP.
Sin embargo, tras una ardua negociación BRF consiguió que el regulador le permitiera mantener Sadia, la marca “premium” del grupo y la más reconocida a nivel internacional.
La fusión por US$ 3.800 millones fue acordada en mayo de 2009, y estaba operando con un permiso provisorio, pero en las últimas semanas las autoridades habían dado señales de que rechazarían el acuerdo porque daría origen a un actor monopólico. El colapso de la fusión hubiera provocado un verdadero terremoto en BRF porque en la práctica las operaciones ya se encontraban integradas hace años.
Este triunfo hizo que las acciones de la firma se dispararan más de 10%, su mayor avances en dos años, después de ser suspendidas en las primeras horas de transacciones. Hacia el final de la jornada los títulos retrocedieron levemente para cerrar con un alza de 9,77%.
Venta de activos
La autoridad está exigiendo la venta de diez plantas procesadoras y ocho centros de distribución. Todavía se debe decidir los catorce productos donde se suspenderá la marca Perdigão.
Actualmente, BRF tiene 41 centros de distribución y 60 plantas en Brasil, una en Argentina y dos en Europa. Además, controla 69% del mercado de carne procesada congelada en Brasil, lo que incluye hamburguesas y albóndigas, según su reporte 2010.
Sin embargo, BRF tendrá que pagar un precio mayor al esperado inicialmente, porque deberá suspender el uso de la marca Perdigão por tres a cinco años en catorce mercados donde existe mayor concentración con Sadia y deshacerse de millonarios activos. Su marca de lácteos Batavo, que había comprado recientemente a Parmalat, quedará congelada por cuatro años.
Perdigão es la novena marca mejor valorada de Brasil entre las compañías que cotizan en bolsa, con una valoración de US$ 1.960 millones, según BrandAnalytics y WPP.
Sin embargo, tras una ardua negociación BRF consiguió que el regulador le permitiera mantener Sadia, la marca “premium” del grupo y la más reconocida a nivel internacional.
La fusión por US$ 3.800 millones fue acordada en mayo de 2009, y estaba operando con un permiso provisorio, pero en las últimas semanas las autoridades habían dado señales de que rechazarían el acuerdo porque daría origen a un actor monopólico. El colapso de la fusión hubiera provocado un verdadero terremoto en BRF porque en la práctica las operaciones ya se encontraban integradas hace años.
Este triunfo hizo que las acciones de la firma se dispararan más de 10%, su mayor avances en dos años, después de ser suspendidas en las primeras horas de transacciones. Hacia el final de la jornada los títulos retrocedieron levemente para cerrar con un alza de 9,77%.
Venta de activos
La autoridad está exigiendo la venta de diez plantas procesadoras y ocho centros de distribución. Todavía se debe decidir los catorce productos donde se suspenderá la marca Perdigão.
Actualmente, BRF tiene 41 centros de distribución y 60 plantas en Brasil, una en Argentina y dos en Europa. Además, controla 69% del mercado de carne procesada congelada en Brasil, lo que incluye hamburguesas y albóndigas, según su reporte 2010.
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