El consumo per cápita de gas licuado es uno de los más bajos de la región.
La consolidación del mercado chileno del gas propano ha llevado a que los principales jugadores de ese país hayan puesto sus ojos de forma paulatina en Colombia y, tras el reciente anuncio de la llegada del grupo de empresas Copec, con la compra del 51 por ciento de Inversiones Nordeste (tasado en 76,5 millones de dólares), la competencia se intensificará por nuevos mercados hasta ahora casi inexplorados en el país.
Si bien en el último año y medio han subido las tarifas por cuenta de la reducción del abastecimiento por parte de Ecopetrol y mucha gente dejó de comprar el cilindro de gas para cocinar, las expectativas de desarrollo de este mercado marcan otro rumbo.
Según Camilo Chaparro, director ejecutivo de la Asociación de Comercializadores de Gas (Agremgas), existen grandes expectativas de crecimiento en los próximos 10 años, en la medida en que en Colombia este energético está subutilizado, en comparación con otros países, ya que mientras el consumo anual es de 15 kilogramos per cápita, en otras latitudes llega a 50 kilogramos.
Los inversionistas no sólo van por el mercado potencial de más de un millón de hogares que todavía cocinan con leña y a los cuales es costoso llevar gas natural, sino que van a desarrollar más la ingeniería energética, lo que se traduce en el uso del combustible en otras alternativas, como la generación de energía eléctrica, el GLP vehicular, el nautigas (para motores fuera de borda) y las actividades agroindustriales, como la floricultura y la industria avícola.
Más abastecimiento
Pese a las restricciones del último año y medio (que subieron el precio del cilindro de gas en 150 por ciento), el futuro del GLP se sustenta en la expectativa de mejor oferta con los campos Cusiana (octubre) y Cupiagua, que aportarían 15.000 barriles por día, equivalentes al 100 por ciento de lo que hoy se está ofertando.
“Si se desarrollan estos campos y se quitan las limitaciones para la utilización del producto, se tendría un potencial de crecimiento importante y sería un negocio interesante, rentable”, dijo Camacho.
Las perspectivas las confirma Peter Schmohl Becker, gerente de Inversiones GLP (firma que comercializa la marca Vidagas), quien asegura que este mercado está comenzando una nueva etapa.
Particularmente esta empresa, filial de Gasco, señala que hay una oportunidad de diversificación de la matriz energética del país, ante lo cual el enfoque de la compañía es posicionar el gas propano en nuevas aplicaciones, una de las cuales es el uso agroindustrial.
“El GLP es una alternativa de diversificación energética que en Colombia tiene mucho por crecer tanto en los estratos uno, dos y tres, como en la industria y en nuevas aplicaciones”, agregó.
Ómar G. Ahumada.
Economía y Negocios.

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