El ejecutivo dejó la cabeza de SalmonChile para dedicarse exclusivamente a sacar adelante a La Polar.
El nombre de César Barros para dirigir los próximos pasos de La Polar no estuvo exento de polémica. Primero, por la negativa de Pablo Alcalde a renunciar al directorio y así generar un espacio para la llegada del dirigente gremial, situación que obligó a Luis Hernán Paúl a dejar su cargo en la mesa de la compañía. Asimismo, la designación de Barros estuvo acompañada de la decisión de los directores de poner su cargo a disposición de los accionistas y la renuncia de quien fuera presidente de la instancia por una semana, Heriberto Urzúa.
Pero más allá de todo esto, la llegada de Barros al directorio de La Polar tampoco fue fácil. Según comentan cercanos a las tratativas que se hicieron en la búsqueda de un nombre que generara confianza entre los accionistas y los acreedores, hubo varios que rechazaron de plano la oferta, sobre todo por lo complejo de asumir un puesto como este en las actuales condiciones de la compañía.
Pero Barros estuvo dispuesto, principalmente por el respaldo que recibió de AFP Provida, el banco BCI y LarrainVial, los cuales habrían pedido formalmente que Barros llegara a la presidencia del directorio y así poder enfrentar mejor el aumento de capital que se votará mañana.
La opción de Barros surgió, principalmente, por ser una persona que no tiene una relación con La Polar, posición que lo debería ayudar a contrarrestar los roces que se han generado entre los directores durante los últimos días.
Negociador
Sin embargo, otra de las razones de la confianza que genera el ahora ex presidente de SalmonChile - quien habría renunciado por incompatibilidad- se explica por su rol a la cabeza de este gremio.
Mientras fue presidente tuvo que enfrentar una extensa y compleja negociación con los bancos y fue el responsable de la transformación que vivió el sector en el último tiempo. Y es que todo comenzó con la aparición de virus ISA a mediados del 2007 y las graves consecuencias que provocó en la industria salmonera.
En ese momento, se comenzaron a negociar los distintos compromisos crediticios que tenían cada una de las empresas del rubro, siendo Barros el representante de estos frente a un grupo de bancos que estuvieron encabezados por el Banco de Chile y el BCI.
No obstante, algunas fuentes aseguran que Barros tampoco genera tanto consenso entre los bancos, lo que contradictoriamente se explicaría por el recuerdo de la señalada negociación.
www.df.cl
No hay comentarios.:
Publicar un comentario