2011/06/06

AFIRMAN QUE EL SHOPPING DE PARANA FACTURA TANTO COMO LOS GRANDES DEL PAIS

- Estableciendo la relación ingresos por superficie, La Paz Shopping Mall logró captar una demanda evidentemente insatisfecha a juzgar por los resultados económicos de los primeros días • Se factura una cifra aproximada a los 1,500 pesos diarios por metro cuadrado, lo que marca la tendencia de un fuerte consumo de las más de 130 mil personas que ya lo visitaron, según los números de la empresa



El shopping, según los empresarios, tuvo una buena respuesta de los paranaenses
right »«Haciendo siempre la salvedad que se trata de las primeras semanas y el emprendimiento todavía es una atracción porque está en el proceso de inauguración que convoca por su novedad, es importante destacar que las mediciones de ventas de los primeros 20 días del shopping marcan que se vendido por metro cuadrado la misma cantidad, medida en dinero, que los grandes shoppings consolidados de Buenos Aires o las grandes ciudades, y eso no sólo que nos pone muy contentos sino que confirma que Paraná es un mercado de alto consumo y que estaba necesitando un lugar que combine esparcimiento con compras», se adelanta a afirmar Martín Malara, el joven empresario a cargo de Retco, la desarrolladora que se especializó en este tipo de complejos comerciales y que construyó La Paz Shopping Mall, en el viejo mercado central de Paraná. 



Cuando se le pide al emprendedor que traduzca este concepto a números, Malara prefiere optar por la reserva, quizá por respeto a los locatarios, pero no resulta tan difícil el ejercicio. Si los grandes shopping nacionales al estilo del Altos de Irsa o lo que propone al mercado Cencosud tiene una ecuación que habla de una venta que oscila entre los 1.200 y los 2.000 pesos por metro cuadrado –una medida estándar para auscultar el comportamiento de la demanda en los grandes centros urbanos– es de inferir que el flamante shopping La Paz se ubica, al menos, en el piso de esta comparación. 


El nuevo emprendimiento de Paraná tiene una superficie de 41.000 metros cuadrados, y aunque todavía resta la apertura de unos seis locales, ya hay 28 que están en pleno funcionamiento. 


El número puede resultar holgado, pero la empresa revela que ya han ingresado unas 130 mil personas en los primeros 20 días –sólo el primer fin de semana fue visitado por 40 mil, según dicen– y entonces el número parece más realista. 


Con 12 horas de puertas abiertas por jornada, los siete días de la semana, la multiplicación otorga la friolera que están ingresando, siempre teniendo en cuenta que se encuentra en su etapa inicial, unas 50 personas por minuto. Todo un fenómeno que no hace más que confirmar las expectativas que arrojaban los estudios de mercados realizados a priori.

Sorpresa

Según publica EL DIARIO, para Malara se trata de indicadores muy alentadores, a pesar de que reconoce que la experiencia marca que en las aperturas “suele haber más visitas que consumos”. En Paraná, sin embargo, se ha dado, según él, el fenómeno que “mucha gente visitó los locales y hubo mucho consumo, mucho más que lo esperado por nosotros y por los propios propietarios de los locales”. 


Esto coincide con los indicadores globales de una industria que tiende a ganar más participación sobre las ventas minoristas, del orden del 25 % por año, aunque todavía es baja con respecto a otros países donde la gente elige los shopping para realizar gran parte de sus compras y gasta más dinero en estas grandes superficies que en los locales individuales. 


“Esto muestra que el consumo en Paraná no está estancado ni mucho menos, y evidentemente la ciudad tiene una capacidad de consumo muy interesante, incluso más allá de lo que los mismo paranaenses creen”, adelanta el empresario. 


El shopping actualmente tiene entre sus locales rubros como ropa, bijouterie, gastronomía, deportes, marroquinería, calzados, juguetes, juegos, golosinas y esta semana se inaugura el restó. «Han vendido bien todas, desde las marcas más prestigiosas hasta los locales más pequeños», reseña el empresario, expresando que están todos satisfechos y sorprendidos porque han vendido en una semana lo que habían planificado vender en un mes, y no se focalizó en un rubro, sino que más bien se dio en todos los negocios. 


“Hemos visto que existe un perfil de público que va a comprar ropa de marca, de alto importe, y también las personas que buscan bijouterie más barata. El público ha combinado compras con paseo, y eso define un objetivo que nos propusimos al inicio”, prescribe Malara. 


Quien también está feliz es el concesionario del parque de juegos, que debió realizar una inversión importante porque –dice el desarrollador– “le costaba creer en la aceptación que tuvieron los juegos, y porque hay mucha demanda de los niños, lo que hace que su capacidad esté siempre al tope. El dueño de Playland siempre nos decía que en su salón de Santa Fe había siempre muchos niños de Paraná”. 


Hasta las concesionarias que tienen autos dispuestos en el gran salón han tenido ventas, con la salvedad que estos suelen ser puntos promocionales más que de ventas, y así como los celulares suelen tener presencia por razones de marketing y posicionamiento, los vendedores de autos se vieron sorprendidos por la cantidad de planes que se han vendido. 
“Incluso la marca nacional que posee el café en el centro del shopping tiene ocupación plena casi siempre, y eso que es un producto premiun muy bueno pero con un costo diferencial. Justamente nosotros siempre apostamos a que sea uno de los atributos el que la gente pueda tomar al shopping como un living donde va conversar mientras toma un café”, reflexiona.

Ajustes

Sin embargo, no han sido todas flores en estos primeros 20 días desde su apertura. Se hace evidente que el servicio de gastronomía todavía no está a la altura en calidad y servicio a los grandes shoppings y el mismo Malara reconoce que se deben realizar ajustes para ir mejorando. 


Advierte que nadie esperaba tanta gente inicial, y que hasta la propia administración se vio sobrepasada en algún punto por la demanda. 


“Estamos hablando permanentemente con los operadores para ir mejorando todo lo que se pueda, aunque no es fácil, y quizá es un proceso de aprendizaje para todos. Muchas veces la seguridad no dio abasto y hasta el servicio de limpieza tuvo que reforzarse para poder mantener el lugar limpio porque la circulación y rotación de tanta gente complica los procesos previstos”, reconoce, reconociendo también que hubo algunos problemas con el agua y que se debieron arreglar más cosas de la que esperaban inicialmente. “Estamos ajustando los proceso y todos queremos brindar un shopping a la altura de las expectativas que puso la gente, que no obstante reconoce que es un lugar como el que estaban esperando”, confiesa. 


Con todo, Malara se convierte en el portavoz de los comerciantes que “están felices”. Según sus números, la facturación se ajusta a esto, y sólo tiene que tomar la calculadora y realizar una simple multiplicación entre la facturación promedio diaria por la cantidad de metros cuadrados. El número arroja siete cifras, y seguramente sorprenderá a más de uno.

• Costos y Perfiles 

Según Martín Malara, el titular de la desarrolladora Retco, mantener el shopping La Paz tiene un costo que se ubica en torno a los 150 mil pesos mensuales, que se cubre con el canon y las expensas que paga cada locatario. “Tenemos un monto de expensas bajos, comparado con otros shopping del país, y éste representa el 10 % por metro cuadrado menos que los shopping más grandes del país”. 


El canon por pertenecer que paga cada local es similar al que se paga por un alquiler de un local en el centro, ubicándose cerca de los 7 mil pesos promedio, en un contrato de tres años con privilegio de renovación. “Nosotros apostamos a relaciones largas, y si al comerciante le va bien al shopping también, y apostamos a la continuidad de las marcas”. Todavía hay algunos locales sin ocupar, que en principio se están negociando, y otro tanto porque la empresa siempre se reserva algunos para “ir ajustando la oferta, completándola con lo que no tenemos o no previmos y que la gente pide y hay que tener disponible”, describe, entendiendo que anduvo muy bien lo que es negocios para la mujer y que en este rubro es necesario incorporar algún negocio “porque anda bárbaro” y van a tener que inducir una nueva apertura en este sentido. 


Con respecto al perfil del consumidor de los primeros días del shopping, Malara asegura que “el perfil ha sido totalmente variado, y hemos visto una representatividad amplia, con público que tiene alto poder adquisitivo y que busca calidad y alto precio, y también está el segmento medio y medio bajo, que se sienta, come una pizza y pasó un buen momento, aunque no compra una prenda de marca. Éste es el que come un pancho y deja jugar a los chicos en los juegos. En definitiva, es lo que nosotros buscamos, ya que no creemos que los shopping sean para la clase alta. En el interior no es así. El nuestro tiene una linda estética, pero apunta al multitarget y la gente entendió el concepto”, define. 


Sin embargo, estima que con el tiempo se irá acentuando una tendencia que los sectores más pudientes lo toman como una oferta de consumo y los sectores medios como de esparcimiento, con la particularidad que la gente que consume compra en la semana, con un shopping más vacío, y el que lo busca como esparcimiento lo hace el fin de semana. 
–¿Se han encontrado con mucha gente que no es de la ciudad?- consultó EL DIARIO. 


–Había un consumo que salía de Paraná y sus alrededores hacia otros lugares, y vimos mucha gente de pueblos y ciudades cercanas tanto comprando como en actitud de esparcimiento– responde Malara. “Nosotros sabíamos que iba a llegar mucha gente del área de influencia de Paraná, pero también nos sorprendimos en este punto”, concluye, sin antes dejar de agradecer a la gente por la respuesta y a las autoridades por el apoyo. 


(APF.Digital)

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