Y la tarea no es fácil. El año pasado la evasión del Impuesto al Valor Agregado (IVA) alcanzó uno de los niveles más altos de la década al encumbrarse a un 18%. A simple vista puede parecer un indicador más, pero el impacto real que tiene sobre los ingresos fiscales es tan relevante que obliga a desarrollar y ejecutar todo un plan que detenga la curva ascendente de este ilícito y logre su disminución progresiva.
Y es que los cálculos del propio Pereira, revelan que esto generó una pérdida que varía entre los
US$ 6.000 millones y US$ 6.400 millones aproximadamente, merma que el SII está focalizado en recuperar.
"Tomando en consideración que muchas de las medidas anticrisis han terminado, la recuperación económica del país y la batería de medidas de fiscalización en las cuales estamos trabajando, mi desafío no es sólo contener la evasión, sino que bajarla", destaca.
Si bien aclara que los niveles de evasión de Chile son bajos si se les compara con países de la región y con aquellos de similar nivel de desarrollo, adelanta que en el SII deben apuntar a los países con alto nivel de desempeño en materia de cumplimiento.
Plan Pro Cumplimiento 2010-2014
Para ello, se definió un conjunto de medidas que abarcan diferentes áreas y que el director llamó Plan Pro Cumplimiento 2010-2014. La idea -agrega- es ver qué recursos se van a necesitar, cuáles son las tecnologías, las facultades legales y qué cambios pueden ayudar en este objetivo.
Según los datos de Pereira, "por cada punto de tasa de evasión de IVA (más el Impuesto de Primera Categoría asociable a dicho gravamen) que se logre reducir, se recuperarán unos US$ 300 millones en recaudación".
En este afán, mejorar la calidad de servicio que la entidad ofrece al contribuyente es primordial, pues desde su punto de vista, este tema es una deuda de los planes antievasión del pasado. "Estoy convencido que una buena oferta de servicio por parte del organismo fiscalizador es una condición clave para la fidelización de los contribuyentes de alto cumplimiento", comenta.
Asimismo y tal como lo señaló durante su cuenta pública, la masificación de la factura electrónica también es fundamental para facilitar el cumplimiento de la obligación tributaria, ya que, además, conlleva beneficios tanto para el contribuyente como para el SII.
Mayor control de calidad
Sumado a esto, están aumentando el control de calidad de los productos y procesos de fiscalización -especialmente en el IVA-, desarrollando nuevas herramientas que permitan revisar en forma más sistematizada y automática los libros de compra y venta. Otro de los avances que tiene que ver con la tecnología es la creación de una nueva herramienta de apoyo que se denominará SADA, la cual va a estandarizar la ejecución de la fiscalización, las citaciones y las liquidaciones.
"Esto, nos va a permitir tener una retroalimentación respecto de la calidad de nuestros programas de fiscalización, lo cual es de vital importancia sobre todo cuando se están implementando los Tribunales Tributarios Aduaneros (TTA) independientes que van a cambiar el accionar del Servicio".
Pereira recalca que lo ideal es volver a tasas de un solo dígito y que para eso "estamos trabajando fuertemente".
DiarioFinanciero.cl
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