La crisis fiscal de Grecia ha encendido todas las alarmas, y las críticas al euro, que en lo que va del año ha caído 11,04% versus el dólar, se hacen cada vez más evidentes. Las autoridades de la eurozona tienen un desafío que superar: cómo corregir los desequilibrios dentro del bloque cuando es imposible reajustar la moneda única y cuando las tasas de interés deben ser uniformes. Por ejemplo, mientras la economía alemana registró un superávit de cuenta corriente de 4,8% el año pasado, Grecia tuvo un déficit de 11,2%, Italia, 3,4% y España, 5,1%, según cifras difundidas en abril por el Fondo Monetario Internacional.
Si no se pueden resolver estos desequilibrios, algunos observadores creen que los días de la eurozona podrían estar contados. El presidente de Luxemburgo y del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, dijo en marzo que disolver la eurozona "no es una idea absurda", en una entrevista con el periódico alemán Handelsblatt. Ya en febrero, había realizado una advertencia similar. "Debemos tener cuidado con que las divergencias no se profundicen. Una zona de moneda única no puede existir en el largo plazo si las diferencias en las cuentas corrientes de las economías se hacen demasiado grandes", dijo al periódico alemán Sueddeutsche Zeitung.
El premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, también advirtió que el euro puede haber llegado a su fin. Si Europa "no soluciona sus problemas institucionales fundamentales, el futuro del euro puede ser muy breve". Según escribió, el euro fue un experimento "interesante". Pero, si la eurozona no logra implementar reformas institucionales, incluyendo un marco fiscal necesario, "entonces quizás sea mejor admitir el fracaso y pasar a otra cosa en lugar de pagar un precio elevado en materia de desempleo y sufrimiento humano en nombre de un modelo económico fallido".
Nacimiento prematuro
Según analistas, el nacimiento del euro fue un ejemplo de cómo poner la carreta delante de los bueyes, ya que, cuando se emitió por primera vez como una moneda física en 1999, los principales Estados que participaban en ella ni siquiera estaban unidos.
En ese entonces, muchos pensaron que su introducción fue prematura precisamente para provocar la unión política. "En retrospectiva, la estrategia fue exitosa. La moneda única removió una barrera psicológica hacia la unificación", escribió en enero John Browne, ex asesor de Margareth Thatcher.
Sin embargo, quedó abierta la interrogante sobre cómo se aplicarían los ajustes si parte de la eurozona se veía golpeada por un fuerte shock, que es precisamente lo que hoy ocurre con Grecia. Al comienzo nadie previó que eventualmente el bloque podría desaparecer.
Salida de Alemania
Ante este panorama, hoy los economistas especulan que el rescate a Grecia podría elevar el riesgo de que Alemania decida salir de la eurozona para salvarse. De hecho, el premio Nobel Joseph Stiglitz estima que una solución a la crisis es la salida de Alemania de la eurozona o la división de la zona en dos subregiones, separando al norte próspero de la zona, del sur en problemas.
Mohamed El-Erian, quien encabeza al mayor fondo de bonos del mundo, PIMCO, ve una "alta probabilidad de que la zona euro luzca diferente en un año más", con nuevas reglas, menos miembros, o ambos.
Sin embargo, el debate está instalado y de las autoridades dependerá que el pronóstico de El-Erian se cumpla.
DiarioFinanciero.cl
No hay comentarios.:
Publicar un comentario