La primera ya tiene camino avanzado y preparó un informe con el diagnóstico que entregó hace algunos días a la industria bancaria y, a partir de las observaciones que hagan las entidades, elaborará una modificación normativa.
El estudio fue encargado por el ex regulador, Gustavo Arriagada, a la Universidad Católica en 2009 y tenía como foco analizar el estado de los gobiernos corporativos del sector para enfrentar una crisis. Según explicó una fuente de la industria, de esta forma "si tenemos buenos gobiernos corporativos en la banca, el regulador va a estar mucho más tranquilo y va a saber que las exigencias propias de una situación de crisis, por ejemplo, van a ser tomadas en cuenta".
El estudio arroja como resultado que los gobiernos corporativos, aún cuando tienen espacio para mejoras, están en un buen pie respecto de la mayoría de las industrias del país.
La SBIF también trabajará en mejorar los sistemas de información, de manera de permitir un monitoreo de las instituciones financieras supervisadas lo más cercano posible al tiempo real.
En el caso de la SVS, el foco estará puesto en las mejores prácticas en los gobiernos corporativos de las compañías de seguros. Ello, en el marco de que la SVS trabajará en la implementación del nuevo modelo de Supervisión Basado en Riesgo, estableciendo medidas de gestión de riesgo y control interno que deben cumplir las entidades con el objeto de administrar adecuadamente sus riesgos.
Más independencia
El otro gran tema prioritario que el gobierno estableció para ambas superintendencias será otorgar mayores grados de independencia de la autoridad política. En el caso de la SVS, en la cuenta pública se detalla que la creación de una comisión de Valores -que ya había anunciado en la reforma al mercado de capitales bicentenario (MKB)- tendrá una estructura colegiada o consejo. Respecto de la SBIF, se menciona que Hacienda trabajará para darle mayores grados de autonomía.
Pese a que representan a instituciones técnicas, la actual legislación establece que las máximas autoridades de la SVS y la SBIF son de exclusiva confianza del presidente de la República, por lo que su permanencia responde a criterios políticos.
La SVS opera con recursos aportados por el Presupuesto Público. Diferente es la situación de la SBIF, que se financia por pagos que realizan los bancos semestralmente, los cuales ascienden a 0,06% del capital efectivo.
Un elemento común que tienen las estructuras de ambos reguladores es que concentran en una misma entidad las funciones de regulación, supervisión y sanción administrativa.
DiarioFinanciero.cl
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