
En medio de una demanda de arbitraje de la cementera Cemex, la cuarta más grande del mundo, contra el gobierno de Venezuela por la expropiación sus activos en ese país, la mexicana dijo que aceptaría un acuerdo con Venezuela fuera del litigio que mantiene en una corte internacional del Banco Mundial.
“Mantenemos nuestra actitud de apertura ante las autoridades de Venezuela para negociar una solución a esto fuera del proceso de arbitraje”, comentó hoy el vicepresidente ejecutivo de Finanzas y Legal de Cemex, Héctor Medina, en una conferencia telefónica con la prensa en México.
Quizá por cuestiones legales del proceso abierto en el Centro Internacional para la Solución de Disputas de Inversión (International Centre for Settlement of Investment Disputes, ICSID) del Banco Mundial, el ejecutivo agregó: “sólo podemos decir eso. Cualquier medida (fuera del proceso de arbitraje) está del lado del gobierno de Venezuela”.
Las palabras del máximo representa legal de Cemex se hacen a una semana de que Venezuela protocolizó a su nuevo embajador en suelo azteca ante el presidente Felipe Calderón. Trino Alcides Díaz comentó a la prensa mexicana que el presidente Hugo Chávez “está interesado en que las relaciones con México cada vez sean mejores”, incluso sin dar detalles comentó que Chávez podría realizar una visita diplomática a México el próximo año.
Derivado de diferencias diplomáticas entre Chávez y la pasada administración presidencial de Vicente Fox, donde incluso en 2005 ambos países retiraron sus respectivos embajadores, los funcionarios del país sudamericano mantuvieron al margen a Cemex en las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre la expropiación de activos en ese país, a diferencia de las reuniones que sostuvieron con otras empresas afectadas como la suiza Holcim y la francesa Lafarge, donde incluso está última pactó recientemente (23 de septiembre) el pago de la indemnización.
En agosto del año pasado, el gobierno de Venezuela expropió los activos de la industria cementera en ese país, afectando a Cemex (la mayor cementera de esa nación), a Lafarge y Holcim.
En octubre del año pasado, Cemex (a través de su empresa Cemex Caracas Investments, una unidad basada en el Reino Unido) demandó el arbitraje ante el ICSID contra el gobierno de Chávez. En marzo de este año, Holcim hizo lo mismo ante esa misma instancia.
Para el caso de la mexicana, el tribunal arbitral del ICSID se creó desde julio de este año y tiene al francés Gilbert Guillaume como presidente del panel y como árbitros al egipcio Georges Abi-Saab y al estadounidense Robert von Mehren.
La demanda de Cemex contra Venezuela se hace al amparo de un tratado bilateral de inversión que tiene firmado el país sudamericano con los Países Bajos.
Extraoficialmente ha trascendido que Cemex pretendía una indemnización de 1,200 md, aunque el gobierno de Venezuela había ofrecido 650 md, cifra que la mexicana rechazó.
A diferencia del arbitraje que podría mantenerse por varios años, con un acuerdo extrajudicial Cemex tendría más recursos para prepagar su deuda que a septiembre tenía un saldo 17,579 md. (El Semanario Agencia, ESA)
“Mantenemos nuestra actitud de apertura ante las autoridades de Venezuela para negociar una solución a esto fuera del proceso de arbitraje”, comentó hoy el vicepresidente ejecutivo de Finanzas y Legal de Cemex, Héctor Medina, en una conferencia telefónica con la prensa en México.
Quizá por cuestiones legales del proceso abierto en el Centro Internacional para la Solución de Disputas de Inversión (International Centre for Settlement of Investment Disputes, ICSID) del Banco Mundial, el ejecutivo agregó: “sólo podemos decir eso. Cualquier medida (fuera del proceso de arbitraje) está del lado del gobierno de Venezuela”.
Las palabras del máximo representa legal de Cemex se hacen a una semana de que Venezuela protocolizó a su nuevo embajador en suelo azteca ante el presidente Felipe Calderón. Trino Alcides Díaz comentó a la prensa mexicana que el presidente Hugo Chávez “está interesado en que las relaciones con México cada vez sean mejores”, incluso sin dar detalles comentó que Chávez podría realizar una visita diplomática a México el próximo año.
Derivado de diferencias diplomáticas entre Chávez y la pasada administración presidencial de Vicente Fox, donde incluso en 2005 ambos países retiraron sus respectivos embajadores, los funcionarios del país sudamericano mantuvieron al margen a Cemex en las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre la expropiación de activos en ese país, a diferencia de las reuniones que sostuvieron con otras empresas afectadas como la suiza Holcim y la francesa Lafarge, donde incluso está última pactó recientemente (23 de septiembre) el pago de la indemnización.
En agosto del año pasado, el gobierno de Venezuela expropió los activos de la industria cementera en ese país, afectando a Cemex (la mayor cementera de esa nación), a Lafarge y Holcim.
En octubre del año pasado, Cemex (a través de su empresa Cemex Caracas Investments, una unidad basada en el Reino Unido) demandó el arbitraje ante el ICSID contra el gobierno de Chávez. En marzo de este año, Holcim hizo lo mismo ante esa misma instancia.
Para el caso de la mexicana, el tribunal arbitral del ICSID se creó desde julio de este año y tiene al francés Gilbert Guillaume como presidente del panel y como árbitros al egipcio Georges Abi-Saab y al estadounidense Robert von Mehren.
La demanda de Cemex contra Venezuela se hace al amparo de un tratado bilateral de inversión que tiene firmado el país sudamericano con los Países Bajos.
Extraoficialmente ha trascendido que Cemex pretendía una indemnización de 1,200 md, aunque el gobierno de Venezuela había ofrecido 650 md, cifra que la mexicana rechazó.
A diferencia del arbitraje que podría mantenerse por varios años, con un acuerdo extrajudicial Cemex tendría más recursos para prepagar su deuda que a septiembre tenía un saldo 17,579 md. (El Semanario Agencia, ESA)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario