análisis de la gerencia de finanzas e internacional de la entidad
Nicolás Cáceres E.
La baja en el precio del dólar podría extenderse durante los próximos meses y llegar a niveles de entre
$ 510 y $ 520 hacia fines del presente año.
Ese es el análisis que hacen en la División de Finanzas e Internacional de BCI, gerencia que comanda Eugenio von Chrismar, quien asegura que el dólar continuará con una racha bajista en los próximos meses.
Indica que al momento de hacer una proyección “el tipo de cambio debiera tener una tendencia a la baja, como consecuencia de la recuperación, tanto de la economía mundial como la local”.
Agrega que otro factor que empujará esta caída “es el alto precio del cobre y la percepción de que el Ministerio de Hacienda requerirá vender una mayor cantidad de divisas para financiar el gasto interno”.
Uno de los integrantes del equipo de Von Chrismar, es el subgerente de trading de BCI, Javier Moraga, quien afirma que es probable “que el peso vaya a seguir apreciándose en el mediano plazo, independiente de eventuales correcciones”.
Por ello, agrega que “no descartaría ver un dólar entre $ 510 y $ 520 hacia fin de año”.
Y asegura que uno de los factores que seguirá afectando a la divisa es que Estados Unidos tiene la tasa de interés más baja del mundo. Explica que esto lleva a los inversionistas a financiarse en ese país, para luego tomar posiciones en monedas de mercados donde la tasa de referencia es mayor, operaciones conocidas como de carry trade.
En BCI añaden que la fortaleza de los commodities es otro de los elementos que ha afectado al dólar. Además, los grandes compradores de divisas en el año han sido inversionistas externos que han aprovechado las tasas bajas en Chile para hacer carry trade. Sin embargo, Moraga afirma que “en las últimas dos semanas estos inversionistas han desarmando posiciones, sobre todo con el impuesto que introdujo Brasil” la semana pasada.
En este punto, Von Chrismar estima que el “impacto será marginal, ya que las inversiones de largo plazo prácticamente no las afecta este impuesto”.
Liquidez adicional
Otro de los aspectos que Von Chrismar que ha estado monitoreando es la liquidez del sistema financiero local.
- ¿Cómo está el financiamiento con la banca internacional? ¿Siguen siendo altos los spread?
- Hace algunas semanas las tasas de los préstamos para la banca local aumentaron en forma importante producto de efectos coyunturales asociados a la salida de capitales por inversiones realizadas por inversionistas institucionales locales en el exterior. No obstante, en los últimos días se ha observado una normalización paulatina del financiamiento externo a mayores plazos. Aunque aún se está lejos de los volúmenes previos a la crisis.
- ¿Siguen siendo necesarios los instrumentos de liquidez adicional que dispone el Banco Central?
- En el caso de los FLAP (Facilidad de Liquidez a Plazo) previo a su eliminación, el Banco Central comenzará a acortar los plazos a los que otorga financiamiento. Respecto a los swaps, creo que se van a mantener, ya que no tienen grandes costos para el Central y ponen un techo a la tasa local en dólares.
- Entonces, ¿cuáles deberían ser las preocupaciones de la banca en 2010?
- La preocupación se orientará a recuperar participación de mercado, mantener altos estándares de servicio junto con el diseño y estructuración de productos derivados orientados a la cobertura de riesgos financieros. Además, en 2010 se comenzarán a ver los síntomas de una recuperación más sostenida, lo que traerá aparejado un aumento en las colocaciones y una disminución en la percepción de riesgo.
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