Francisco Pérez Mackenna se “enamoró” del pensamiento económico pocos días después de ingresar a Ingeniería Comercial en la Universidad Católica. Todavía se debatía entre esta opción o cambiarse a Medicina, cuando tuvo clases con el fallecido economista Dominique Hachette, quien terminó de convencerlo que la economía era su futuro.
“Dio una clase con la que me enamoré de la forma de razonar del pensamiento económico. Dominique me marcó mucho, al igual que Miguel Kast con su entrega incondicional de hacer políticas públicas para ayudar a la sociedad”, explica el gerente general de Quiñenco y mano derecha de Guillermo Luksic.
Más de 20 años después de esta experiencia, ahora es el turno del ejecutivo del grupo Luksic de ser elogiado por sus pares. Este miércoles recibirá el premio Ingeniero Comercial Distinguido 2008 por la Fundación de Ingenieros Comerciales de la UC. El galardón llega en un momento marcado por el impacto de la crisis financiera mundial, escenario frente al cual Pérez Mackenna se manifiesta “tranquilo, pero cauto”.
Asegura que el Grupo Luksic está observando con detenimiento las oportunidades que surgen en momentos críticos, pero insiste en que habrá que ser selectivos. “Habrá que dejar pasar algunas cosas, porque después puede que venga algo mejor”, asegura.
Sus proyecciones apuntan a que todas las unidades de negocios del grupo se mantendrán firmes en este año complejo, porque la crisis los "pilló" bien parados financieramente. Pero reconoce que la situación sería complicada de haber corrido la misma suerte que otros conglomerados económicos que se encontraron fuertemente apalancados cuando la situación se agravó tras el quiebre de Lehman Brothers, en septiembre del año pasado.
"Pero un momento de vacas flacas es bueno para ordenarse”, enfatiza.
- ¿Cómo encontró la crisis a Quiñenco financieramente?
- Bastante bien nos pilló. Nuestros pasivos son de largo plazo, con ninguna necesidad de financiamiento crítica.
-¿Se dieron cuenta que venía una corrección así de grande?
- Darnos cuenta suena demasiado presuntuoso. Si hubiéramos tenido la certeza que esto venía, habríamos hecho varias cosas, y dejado otras. Lo que empezamos a percibir entre 2001 y 2002 es que los activos estaban caros y que el crecimiento esperado del mundo tenía que ser gigantesco para justificar esos valores. Entonces, los valores estaban sobre el nivel histórico, y era una razón para estar cauteloso. Demasiada liquidez, tasas de interés muy bajas, en fin, había indicadores de que el mercado había llegado a valores muy exigidos, y al menos lo que demuestra la teoría financiera hace 100 años es que eso se tiende a revertir en algún minuto.
- ¿Y qué oportunidades de negocios ven con estos ajustes?
- Estamos con mucha cautela, pero siempre vemos oportunidades. El mercado es el mejor en cuanto a valorar los activos, por lo tanto, están ahora en su valor justo. Y si hay oportunidades de volver a un sector que nos interesó en el pasado, lo vamos a analizar.
- ¿Saldrán a buscar oportunidades, entonces?
- La liquidez es quizás hoy el principal activo que uno tiene que cuidar. Y en situaciones como la actual, habrá oportunidades pero uno no las puede tomar todas. Se tendrá que elegir la mejor. Y hay que ser extremadamente cauteloso para elegir la mejor. La dificultad está en que no todas las oportunidades surgen simultáneamente. El costo es que habrá que renunciar a cosas que se ven buenas, porque después puede que venga algo mejor. Y todo el mundo está dejando pasar cosas, no sólo nosotros. Porque no basta sólo con que las inversiones estén baratas, sino el valor que le podamos agregar a esa inversión.
- ¿Es difícil agregar valor en este momento?
- En algunos rubros sí podemos. Siempre es más interesante invertir en los sectores donde estamos, como consumo masivo, telecomunicaciones, y manufactura.
- ¿Ya empezaron a ajustarse para enfrentar la crisis?
- Nos ajustamos hace tiempo. Un buen ejemplo es CCU, donde hace cinco años se hizo una reestructuración bastante grande, y como consecuencia, hoy la productividad por empleado es más o menos el doble que antes.
- ¿Se corrigió el presupuesto para 2009?
- Todos los presupuestos, no sólo los de Quiñenco. Obviamente, en un año en que la actividad no se expandirá mucho, todas las empresas estarán conservadoras.
Crisis en cuotas
- ¿Cómo evalúa hasta ahora la reacción local ante la crisis?
- Salvo algunos sectores, como inmobiliarios y automotrices, en el resto de la actividad económica hemos visto que el efecto es todavía bastante moderado comparado con EE.UU. y Europa. Allá ha sido más duro, en especial porque fue por el lado de las acciones. En Chile el efecto ha sido en los flujos y, por lo tanto, va a ser en cuotas.
- ¿Es mejor que sea gradual?
- Sí, porque uno tiene más tiempo para prepararse. Además, que estamos importando esta crisis, más que por problemas en la marcha de la economía local.
Obviamente vamos a seguir sufriendo los efectos, pero no debiera ser tan duro como afuera.
- ¿Y cuánto espera que crezca el PIB en este año de crisis?
- Podría perfectamente crecer 2% en 2009. Pero eso básicamente implica mantener los niveles respecto a enero del año pasado o diciembre de 2007. Y la mejor manera de estimular la economía es a través de una tasa de interés más baja y un tipo de cambio más alto.
Triunfo de la Alianza "cerraría el ciclo de regreso a la democracia"
Entusiasmado está el alto ejecutivo del Grupo Luksic con la campaña presidencial de Sebastián Piñera.A su juicio, es clave para el país un triunfo de la Alianza por Chile en las elecciones de fin de año.
"Podría pasar algo parecido a lo que pasó con el triunfo del No en el Plebiscito", asegura. Explica que en esa época había una "campaña del terror" sobre la capacidad de gobernar de la entonces oposición . "Y vino la Concertación y el país siguió creciendo. Dimos un primer paso muy importante para que nuestra sociedad fuera próspera y además democrática. Fue una buena cosa que la Concertación ganara las elecciones, porque desmitificó este cuento de que Chile estaba dividido y que la seguridad podía venir sólo de un sector".
Cuatro presidentes concertacionistas después, el fantasma de que la centro-izquierda no podía gobernar este país "se disipó".
Pero sería tiempo de cerrar el círculo, agrega. "Ahora está la percepción de que la derecha no podría gobernar. Pero un triunfo de la Alianza cerraría el ciclo del regreso de la democracia al país".
“Nunca decimos que no estamos dispuestos”
El nuevo año promete ser agitado para Quiñenco. La crisis financiera está golpeando sus negocios mineros a través de Antofagasta Minerals; financieros, con Banco de Chile; los relacionados con el consumo masivo, a través de CCU; telecomunicaciones con Telefónica del Sur, y el manufacturero, a través de Madeco.
A pesar de los embates, Francisco Pérez Mackenna asegura que el grupo podrá enfrentar esta situación sin problemas de deudas, ya que no habría necesidad de financiamiento crítico. "Tenemos capacidad de financiar nuestros proyectos", enfatiza.
- Y si Quiñenco tuviera problemas, ¿qué haría?
- Es difícil dar consejos sin conocer específicamente la situación de otras compañías. Pero hay que ser más selectivos en los proyectos, recuperar el capital de trabajo y, eventualmente, vender aquellos activos que no son tan rentables. Un momento de vacas flacas es bueno para ordenarse.
- ¿Sigue el interés de ingresar al sector de distribución de combustible tras el fallido intento por adjudicarse las estaciones Esso en el país?
- El interés siempre está. Vemos la distribución de combustible no como un negocio relacionado solamente con la energía, sino con el sector inmobiliario y el retail. Es un negocio interesante porque al final del día hay que ponerle bencina al auto.
- ¿Están buscando oportunidades en el sector eléctrico?
- Bueno, estuvimos en Endesa y nos salimos. Podría ser, es un negocio muy interesante. Chile tiene ventajas en el segmento de generación hídrica.
- ¿Cómo va el proyecto de Indalsa y las sinergias que se pueden darse con CCU?
- Indalsa es un proyecto que está partiendo. Y en el caso de CCU, pensamos que no sólo está en el negocio del ready to drink (listo para beber), sino también en el ready to eat (listo para comer). Y la idea es tratar de ampliar el mundo de CCU.
- Están con CCU en Argentina. ¿ Cómo anda ese mercado?
- Nos interesa cómo le va al consumidor en cuanto a la compra que haga de bebidas y cervezas en el supermercado. Y eso, por lo menos hasta ahora, ha mostrado bastante dinamismo. El poder adquisitivo de los argentinos no está tan golpeado todavía por la crisis.
- ¿En qué están las negociaciones con la Cámara de la Construcción por el porcentaje de Citi en AFP Habitat?
- No hay nada. Y no es que estén paralizadas, sino que nuestro negocio es con Citi. Habitat no es parte del acuerdo.
- ¿Pero les interesa el negocio previsional?
- Nosotros nunca decimos que no estamos dispuestos. Pero no estamos en negociaciones para entrar al negocio previsional.
- ¿No es atractivo?
- Es atractivo, pero no está dentro del menú de las cosas que estamos viendo ahora.
- ¿Lo dejarán pasar por una oportunidad mejor?
- Es que no sé si sea una oportunidad. No estamos en varios negocios atractivos.
- ¿Y en retail? ¿Marcelo Calderón se les acercó para venderles su parte en Ripley?
- Nada de nada. Si nos invitan, lo veremos. Pero hasta ahora, no nos han dicho nada.
- ¿Cómo piensan invertir lo que reste de la venta de la división de cables de Madeco a Nexans, una vez pagado el dividendo?
- Les dijimos a las AFP que nos interesaba seguir creciendo en el sector empaque, pero no necesariamente a través de compras.
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