| Nunca seré ni el que más vende ni el más barato en Chile", señala el afamado decorador. Retirado de los grandes proyectos, hoy prefiere asesorar más que desarrollar él mismo grandes oficinas. | ||
| Por José Tomás Santa María Tras 40 años de trayectoria, el afamado diseñador Luis Fernando Moro no para de pensar en nuevos proyectos. Quizás el ejemplo más gráfico es que, con más de 60 años, para septiembre su actual mujer espera mellizos, que se sumarán a sus siete hijos. Se le ve contento, con ganas de hacer cosas nuevas. Este año sorprendió a sus clientes con dos noticias: cambió su show room en Nueva Costanera, por una oficina mucho más pequeña en la misma calle, esquina Vitacura. Dos, puso a la venta su tradicional casa en Panguipulli -con 16 hectáreas de parque- en nada menos que US$ 2 millones (ver recuadro). Aunque para algunos lo anterior es muestra de un mal momento económico, Moro lo niega terminantemente. "En estos tres meses hemos vendido más que el promedio del año pasado en el otro lugar", asegura. Y sabe de crisis: a fines de los '90 y tras años de éxito -"el mismo año decoramos los edificios del Citi, Lan y del grupo Angelini", grafica- tuvo que cerrar un show room de 2.400 metros cuadrados en Quilicura por la crisis asiática. "Fue muy complicado, hubo que despedir a mucha gente", admite. Hoy prefiere algo más especializado, de nicho. Dejó por completo la venta directa para oficinas y se ha centrado más en la asesoría en decoración. Pero tiene nuevos proyectos: Evalúa lanzar una "línea express de diseño marca Moro con un canal de distribución un poco más masivo", y producción en Asia. -¿Cómo marcha el negocio de la decoración? -Muy activo. Estamos haciendo un montón de cosas distintas: asesorando a una empresa inmobiliaria, haciendo un hotel en Alonso de Córdova con Nueva Costanera, casas, departamentos, la presidencia de uno de los grupos económicos top. -¿Ni señales del bajón económico? -Sí. Hay una cierta aprensión de ver qué pasará en los próximos cuatro meses. Tengo clientes que iban a empezar a construir y que me han dicho que esperarán un rato. No hay pavor, sí cautela. -¿Cómo ha impactado el aumento de la competencia? -Imagínate que cuando formamos la asociación de decoradores, hace 10 años, éramos 11. Hoy somos más de 60. Hay mucha más gente, más escuelas de diseño. Me reconforta que en las dos mediciones públicas de Casa Mater en que he participado, he ganado el primer premio. -¿Qué dicen los números? -Los nuestros son bajos, pero lo que pasa es que vamos por un tema más de excelencia que masivo. Yo nunca seré ni el que más vende ni el más barato en Chile. Tenemos un nivel de calidad que es lo que intentamos mantener y aumentar. No pretendo tener 1.000 casas y hoteles, prefiero hacer uno y ponerle el alma. -¿Siempre ha sido así? -El '95, '96, cuando estábamos en el área de oficinas, en el mismo año decoramos los edificios del Citi, Lan y del grupo Angelini, y teníamos 70 personas trabajando. Ahora vendemos asesoría, soluciones y, de paso, muebles. -¿Volverán esos años dorados? -Hay 440 mil m{+2} nuevos de oficinas que estarán listos al 2011: Costanera Center, Titanium y Santa Rosa. Eso se acercaría un poco a lo que fueron esos años. Pero decidí salirme de eso porque tengo otros intereses, estoy más por usar mi valor agregado. No soy un productor de muebles, esa pelea es para ellos. Sí participaremos en el proyecto de diseño, porque mucha gente en esos edificios querrá tener áreas de gerencia o presidencia, donde se requiere de un consejero. Los proyectos que vienen -Usted ocupaba un gran edificio en Nueva Costanera y se mudó a uno más pequeño, ¿por qué? -Primero tenía un show room de 2.400 m{+2} en Quilicura y después este edificio. Ahí estábamos partiendo en el tema de oficinas y no teníamos mucho qué mostrar. Pero hoy nuestro show room es Santiago. No tiene sentido que muestre un escritorio aquí; si quieres hacer una oficina vamos a una que hayamos hecho. Teníamos 15 ó 20 muebles de muestra, pero hoy con la tecnología se pueden ver en un gran plasma. -¿No es similar al cierre del local en Quilicura por la crisis asiática? -No. Este cambio tuvo que ver con adaptarse a una forma de trabajo distinta, pero en estos tres meses hemos vendido más que el promedio del año pasado en el otro local. Lo nuestro no tiene mucho que ver con el cliente que anda por la calle. Honestamente, podría trabajar desde mi casa y no me cambiaría mayormente. -¿Cuáles son sus desafíos? -Queremos mantener un nivel de excelencia, pero entendemos que nuestro nicho de clientes es relativamente limitado. Dentro de las cosas que estoy analizando es crear una línea más express, porque hoy el diseño está llegando a todo nivel: existen Casa&Ideas, Homecenter, etc. Estamos estudiando una línea express de diseño, marca Moro, con un canal de distribución un poco más masivo. -¿Con locales propios o a través de las grandes tiendas? -Lo estamos analizando, hay un equipo que me está asesorando. Hemos estado estudiando producciones masivas como China, Brasil. Esa es la idea, aprovechar la marca Moro, que hoy es un nombre, seguir con mi oficina, mi asesoría personal y buscar otros canales más masivos, aunque nunca tan masivos. www.lasegunda.com | ||
2008/07/13
Moro se reinventa: Cambia de "nido" y evalúa lanzar línea express de decoración
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario