2008/01/20

Por el boom del consumo, ya hay 20 shoppings en construcción


LOS ARGENTINOS GASTAN $ 6.000 MILLONES AL AÑO EN LOS CENTROS COMERCIALES


Ocho de los proyectos están en Capital y Gran Buenos Aires y el resto, en el interior: demandarán una inversión de US$ 1.200 millones en los próximos tres años. Prevén que las ventas subirán 20% en 2008.
Por:
Martín Bidegaray


Pasión por ir de compras


Con plata en el bolsillo, los argentinos se están volviendo adictos al shopping, un fenómeno latinoamericano que también alcanza a Brasil, Chile y México. Y la demanda de productos de marca -especialmente en indumentaria y calzado- está alimentando una nueva ola de inversiones en centros comerciales.


Durante los próximos tres años, unos veinte shoppings abrirán sus puertas, con inversiones por más de US$ 1.200 millones. Ese desembolso será realizado por los dueños de los centros comerciales y sus locatarios.La empresa Alto Palermo -de IRSA, controlada por la familia Elsztain- y la chilena Cencosud -dueña de Jumbo y Disco- están a la cabeza de los proyectos, pero también hay una nueva camada de empresarios que apuestan al sector, convencidos de que el crecimiento continuará.


A fines de 2002, las ventas de los locales de los centros comerciales apenas alcanzaban los $ 1.593 millones (o US$ 550 millones), casi lo mismo en pesos que en 1997. Si bien el INDEC aún no reveló el importe de las transacciones realizadas en diciembre -que los comerciantes consideraron "el mejor mes" en una década-, el año pasado la facturación del sector superó los $ 6.000 millones (casi US$ 1.900 millones), 27% más que en 2006.Los shoppings que operan en el país cuadriplicaron sus ingresos en pesos en el último lustro. Y el crecimiento tuvo lugar casi sin novedades, en los mismos sitios que cortaron cintas en los 90.


Hoy, según la cámara del sector, hay 57 centros comerciales.Salvo las incursiones santafesinas de las dos principales firmas -Alto Palermo, con Alto Rosario y Cencosud, con el Portal de Rosario-, no hubo grandes obras desde la devaluación.Lo poco que se hizo fueron remodelaciones, ampliaciones de lugares existentes o desarrollo de pequeñas galerías comerciales.Lo que viene, en cambio, son grandes proyectos.


La mayoría se inscribe en la onda multiformato: centro comercial más hipermercado, tienda departamental, cines y edificios de oficinas.Aunque los shopping siempre fueron vistos como un símbolo ostentoso de la convertibilidad, lo cierto es que sus ventas superarán los $ 7.000 millones este año, convirtiendo al sector en uno de los más favorecidos por el actual modelo económico.


El mayor emprendimiento viene de la mano de Alto Palermo, que avanza con un mall de 170.000 metros cuadrados en Panamericana y General Paz, en el barrio de Saavedra, que se convertirá en el más grande de la Capital. Entre los inquilinos sobresale la estadounidense Wal-Mart.La empresa también pidió permiso para construir otro, del mismo tamaño que el Abasto, en Caballito (al que denomina, por ahora, Alto Caballito).


Entre ambos, pondrá más de US$ 135 millones. "Y hay que esperar otro tanto por parte de los futuros locatarios", explica Daniel Elsztain, de Alto Palermo.Aunque se suele atribuir el auge del sector a la alta afluencia turística, las empresas contrastan esa creencia con sus propios relevamientos. "En nuestros shoppings, los turistas representan del 15% al 20% de las ventas, quizás algo más en Patio Bullrich.


Pero el consumo está impulsado por los argentinos, que tienen más plata", dice Elsztain.Jorge Justo, director del área de shoppings de Cencosud, cuya joya más preciada es el Unicenter (el más grande del país, con unos 300 locales) apunta en la misma dirección. "Las ventas crecen en todos los estratos sociales. Hay un alza de hasta el 40% en Quilmes o Lomas de Zamora ", sostiene.Cencosud añadirá dos shoppings más (en Trelew y Córdoba) a los trece que ya posee. Entre los nuevos y los que remodelará o ampliará (en Neuquén y Pilar), pondrá $ 417 millones."La gente se está dando los gustos de consumos que tenía postergados cuando se redujo su poder adquisitivo.


Está comprando más y mejor", define Guillermo Oliveto, director de la consultora CCR. "En los 90, los consumidores que accedían a shoppings lo hacían con cierta culpa, sabiendo que había sectores que quedaban excluidos. Ahora, se percibe una mejora general de la situación económica", detalla.


La gran cantidad de nuevas construcciones y refacciones que se ven en Vicente López, San Isidro y barrios aledaños dio vida a Norcenter, un shopping temático de diseño y decoración, que atiende a la zona norte del conurbano. National Amusements (NAI) inyectó $ 50 millones para remozar sus instalaciones, donde mantiene los cines y el I-Max."El ticket promedio es más alto que el de otros shoppings, porque los clientes hacen compras caras (mesas, reposeras, lámparas)", aclara Eduardo Goilenberg, director general de Norcenter.


La zona norte también está en la mira del fondo Pegasus, que construye un shopping de US$ 100 millones en Pilar, y de Carlos de Narváez, que promete convertir en ladrillos una parte de la millonada obtenida con la venta de Tía (una firma de su familia), hace una década.


Está tratando de arrimar dos socios brasileños para Al río, su proyecto de Vicente López, detrás del Carrefour de esa localidad, que costaría la friolera de US$ 300 millones. El empresario también prevé un centro comercial al lado de la cadena de supermercados en Agronomía."En el interior, los productores rurales tienen los bolsillos llenos y quieren shoppings", apunta de Narváez, que se asoció con Boldt (Casino de Tigre) y la catalana Inverama -también experta en apuestas- en Ribera de Santa Fe, donde pusieron US$ 50 millones.


Hay una docena de proyectos en las provincias.Puerto Madero es otro de los barrios más apetecibles. Newside, de la familia Ginevra -que comercializó Patio Bullrich, Alto Palermo y Soleil en sus inicios- promete 150 locales en Madero Harbour, en Dique 1. Alan Faena estudia qué clase de shopping quiere para sus residencias en el Dique 2. Y la familia González, dueña del complejo donde funciona el Hilton, busca plata fresca para un centro comercial en el Dique 3. Se necesitan fondos por más de US$ 100 millones para plasmar esos anhelos.


Todo esto sucede en un contexto en que las marcas están en lista de espera para entrar en los principales shoppings.En el Paseo Alcorta, del grupo Alto Palermo, eliminaron toda el área de cines para reemplazarlos por locales, mayormente de indumentaria.


En Patio Bullrich también bajaron el número de pantallas, para darle lugar a marcas ultraexclusivas, como Kenzo, Armani, Zegna y Carolina Herrera.La cafetería Starbucks está debutando en el Alto Palermo, el segundo shopping que más vende en Capital Federal ($ 500 millones en 2007, un paso atrás de los $ 573 millones del Abasto).


Los patios de comida de los shoppings mejoraron sus ventas en un 30% durante 2007.En 2002, con la crisis, hubo una pequeña primavera para los outlets, que son los espacios donde se venden remanentes de las marcas, prendas con fallas mínimas o liquidaciones a precios muy económicos. Hoy sólo siguen en carrera los que tienen buena espalda, como Parque Brown y Quilmes Factory.


De hecho, Alto Palermo probará esa modalidad en Soleil Factory, un shopping en San Isidro que está por comprarle a Carrefour."El panorama del comercio minorista de cara al 2010 es positivo. La apuesta de los shoppings es una muestra cabal de esa tendencia", destaca Fernando Suban, director de The Nielsen Company. "Los centros comerciales se abrirán con súper e hipermercados, tiendas departamentales (como Falabella y próximamente Almacenes Paris), locales de electrodomésticos y materiales para el hogar (como Easy y Sodimac)", detalla.


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