2008/01/19

Falabella-D&S: Nueve formalizaciones por uso de información privilegiada

Un brusco alza en el valor de las acciones de los gigantes comerciales durante la semana del anuncio de su fusión, ya había encendido las alarmas de los entes fiscalizadores. Las dudas se materializaron esta semana con el anuncio de nueve formalizaciones por uso de información privilegiada.

Hasta el lunes los abogados de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) formalizarán a nueve personas por el cargo de “deber de reserva y uso de información privilegiada” en el marco de la operación de fusión entre D&S y Falabella.


Así lo anunció ayer el superintendente de la SVS, Guillermo Larraín, adelantando que se trataría de personas que “han mal utilizado la información que tenían". Por el momento los nombres se mantendrían en reserva, de acuerdo a lo que estipula la ley, sin embargo se presume que son ejecutivos o corredores de bolsa cercanos a la operación.

A partir de la notificación se abrirá un plazo máximo de 6 meses donde los involucrados podrán realizar sus descargos ante la autoridad fiscalizadora. La autoridad advirtió que la investigación aún no está cerrada, por lo que podría haber más formalizaciones.De ser declarados culpables, las sanciones van desde una simple censura, pasando multas por 15.000 UF, el 130% de las ganancias por la operación, y hasta penas de cárcel.

Ya desde el primer momento en que la megatienda del retail Falabella -ligada a las familias Cúneo, Del Río y Solari- anunció su fusión con D&S -controlada por la familia Ibáñez- la SVS comenzó a investigar el inusual aumento en el movimiento de acciones de la supermercadista, hecho que se produjo varios días antes de la noticias sobre la unión.

“Siempre se rumoreaba sobre un posible acuerdo, pero los días previos el comentario fue mayor y los agentes empezaron a comprar”, aseguraba por esa época un corredor de la Bolsa de Comercio. El día anterior al anuncio, las acciones de D&S subieron hasta un 7%, mientras las de Falabella lo hicieron en un 4%.

El anuncio se hizo oficial el jueves 17 de mayo de 2007. Sin embargo, desde el lunes 14 de mayo los montos transados por D&S duplicaron el promedio habitual de transacciones. Y el miércoles 16, a 24 horas de informar sobre la nueva fusión al mercado, los montos transados por la empresa dueña de la cadena de supermercados Líder habían aumentado cinco veces más que en un día habitual.

Entre enero de 2007 y la primera semana de mayo, D&S negoció cerca de $ 3.400 millones diarios en la Bolsa de Comercio de Santiago. Según cifras de esa misma institución, sólo el miércoles 16 la empresa transó $16.000 millones.

Pero la cadena de supermercados no fue la única que vio alterada significativamente su rutina en la bolsa de comercio. En el caso de Falabella, el 16 de mayo transó aproximadamente 8.660 millones de pesos. Situación, por decir lo menos, sospechosa, al pensar que esta compañía negociaba en promedio 2.200 millones de pesos diarios.

Cuestionado Matrimonio

Desde que se anunció públicamente la unión entre las dos grandes cadenas chilenas hubo crítica y polémica. Desde la Fiscalía Nacional Económica (FNE) su titular, Enrique Vergara, detalló que existía cierta incertidumbre respecto a la fusión, la que se explicaba por la formación de este “gran conglomerado” de ventas minoristas que eventualmente podría afectar la libre competencia.

Justamente desde el “pez más chico” que competiría con el nuevo gigante llegaron las primeras críticas directas. Rafael Cumsille, presidente de la Confederación del Comercio Detallista, manifestó que la unión de D&S y Falabella era una clara demostración de que “en Chile hay una libertad económica exagerada y ya se ha transformado en un libertinaje. No hay impedimento para evitar el avance de la concentración económica”.

“Es imposible que alguna cosa peor nos pueda ocurrir”, graficaba también en esa época un pequeño empresario que abastecía a Falabella de artículos para el hogar, ocultando su identidad para evitar represalias. Según el proveedor, las condiciones con las que negociaban en aquella época los pequeños con la compañía de las familias Cúneo-Solari y Del Río no podían ser más indignas.

“Cuando abren un nuevo local nos mandan facturas para financiarlo, sin consultarnos. Y cuando se les ensucia la mercadería la devuelven sin más. Es tremendo, pero uno tiene que aguantar y agachar el moño, porque si no nos quedamos sin nuestros principales clientes”, contaba el empresario.

Este testimonio fue avalado por un Informe Semestral de las Pymes que indicó que la mayor dificultad que enfrenta el sector no son las deudas tributarias y previsionales, sino las condiciones que le imponen los grandes clientes.

Y la historia también corroboró la sentencia del microempresario. En 2004, el TDLC investigó a Líder y Jumbo, el otro gran actor del negocio de los supermercados, por imponer condiciones que atentaban en contra de sus proveedores. Ambas cadenas fueron obligadas a terminar con estas prácticas. Falabella, en tanto, fue investigada el 2006 por la fiscalía, acusada tras presionar a varios proveedores de tecnología para que no participaran de una feria digital que organizaba Banco de Chile.

Actualmente el proceso de fusión entre D&S y Falabella se encuentra en consulta en el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia y, según anticipan fuentes del mercado, a fines de este mes se conocería el pronunciamiento que negará o dará luz verde a tan cuestionado matrimonio.

http://www.lanacion.cl/

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